Muy hermosa braña a la que el tiempo va echando por tierra. Aunque pertenece a
Gúa, está cercana a Caunedo, desde donde se llega por una buena pista que sirvió en tiempos para sacar cinabrio, dice Luis M. Martínez. En el lugar, cobijado bajo el pico Mochada, y que además ofrece unas vistas extraordinarias, se conservan tres ocheras. Las cabanas con teito están todas en ruina, o casi. Está situada en una zona de acceso restringido.