Caldera volcánica. Diccionario de naturaleza


Término incluido en: Diccionario de geología
Categoría: Geomorfología


Definición de Caldera volcánica


Caldera del Teide

Las calderas volcánicas son grandes depresiones centrales, formadas por las explosiones que destruyen la parte central del edificio volcánico y acaban con su colapso. Estas grandes depresiones tienen forma elipsoidal o circular y están rodeadas total o parcialmente por un fuerte escarpe.

Calderas de los volcanes hawaianos

En sentido estricto, una caldera volcánica es un cráter de proporciones mayores a las normales, con lava bastante fluida y caliente y erupciones no explosivas y muy prolongadas, como sucede en los volcanes hawaianos. El lago de lava que se forma en el interior de una caldera está formado por lava muy caliente y fluida, de tipo basáltico, por lo que es muy pobre en sílice. La superficie de la caldera puede formar una costra al contacto con el exterior, pero la lava derretida siempre queda a escasa profundidad por debajo de la misma. La costra irregular en el interior de la caldera aparece en los intervalos más tranquilos en su historia eruptiva, mientras que los bordes tienen pendientes muy débiles hacia el exterior. Los lagos formados posteriormente en calderas ya inactivas reciben el nombre de maars.

Calderas de hundimiento

Cuando la costra que se forma en la superficie de una caldera se va hundiendo en la lava líquida por el aumento de la densidad que se produce al enfriarse, disminuye el nivel de la caldera y se va formando un escarpe anular alrededor de la misma como el que se ve en el borde meridional del Teide. Antes de que llegue a hundirse el cono, el magma, puede descender del techo de la cámara, lo que se llama clímax volcánico. A su vez, este hundimiento en la lava puede producir el nacimiento de un cono volcánico, a un lado de la caldera, cuyos materiales están formados por el ascenso de materiales eruptivos producido por el aumento de la presión con el descenso del material que se va enfriando en la superficie de la caldera. Este cono volcánico forma una especie de válvula de seguridad que va arrojando piroclastos (cenizas, bombas, lapilli, arenas y vidrio volcánico) y así va compensando el descenso del nivel de la caldera. Este es el motivo de la formación del Teide (que por lo tanto se levantó posteriormente a medida que descendía el nivel de la caldera) y del cono volcánico que puede verse en la caldera de Aniakchak, en Alaska. El dibujo esquemático de la formación de una caldera nos muestra este proceso. En el caso del Monte Mazama, cuya erupción formó la Caldera que dio origen al lago del Cráter (en Oregón, Estados Unidos) vemos que la formación del cono que forma la isla Wizard es posterior al hundimiento de la caldera y al enfriamiento de la misma, y como se trata de lava que al enfriarse se vuelve impermeable, puede formarse un lago, como es el caso del representado en el esquema. Y este lago se diferencia de un maar, en la mayor pendiente alrededor del cráter.

Calderas vaciadas por derrame de lava

Es el caso de la Caldera de Taburiente, situada en Canarias, en la Isla de La Palma. Cuando la caldera todavía contenía la lava más o menos líquida en su interior, la pared del cráter se abrió en un punto, por el cual se fue vertiendo rápidamente la lava del interior formando lo que ahora se conoce como Barranco de Las Angustias. Por este motivo, las paredes de la caldera son casi verticales, ya que el descenso del nivel de la lava se produjo de manera muy rápida. Las pendientes internas de esta caldera, de casi un km en sentido casi vertical pueden verse en la imagen del Balcón de Taburiente. También es el caso de La Caldereta, caldera de menor tamaño ubicada en la costa oriental de la Isla de La Palma y cuyo derrame hacia el norte dio la base necesaria para edificar la ciudad de Santa Cruz de La Palma. Hoy en día hasta el mismo cráter de La Caldereta se encuentra urbanizado y habitado. Por último, la mayor parte de los volcanes de Las Galápagos, especialmente en la isla Fernandina y en otras, son calderas de hundimiento y en la mayoría de los casos, la subsidencia se debió a derrames subterráneos laterales, por lo que el nivel de la lava en el interior de la caldera disminuyó, como se puede ver en la isla citada.



Fotografías de Caldera volcánica

Caldera del Teide I

Caldera del Teide I
Santa Cruz de Tenerife, Teide

Caldera del Teide II

Caldera del Teide II
Santa Cruz de Tenerife, Teide

Caldera del Teide III

Caldera del Teide III
Santa Cruz de Tenerife, Teide