Villamarín es una parroquia y lugar del concejo de Grado, localizada en el área meridional del municipio. Limita al
norte con las parroquias de
Restiello y
Santianes de Molenes, al este con la de
Tameza, al sur con la de
Las Villas y al oeste con las mirandesas de San Martín
de
Ondes y
Belmonte. Comprende como única entidad el lugar homónimo de Villamarín;
éste se asienta a media ladera, en la vertiente occidental de la cuenca alta del Río
Cubia orientado al sureste, a una altura de 550-600 m. Se accede por la AS-311, desviándose en el cruce del Llanón por la GR-5, de cuyo margen oeste parte un ramal que conduce al núcleo.
El topónimo deriva del nombre de un antiguo posesor (Villa de Marinus = Villamarini > Villamarín). El lugar aparece citado en una donación del año 1148 recogida en
la Colección Diplomática del Monasterio de
Belmonte, así como en otro
documento del año 1151 en el que el emperador Alfonso VII, junto a sus hijos
Sancho, Fernando y Sancha, confirma las propiedades del mencionado cenobio,
entre las que figura esta entidad. En el año 1217 Alfonso y Gonzalo Rodríguez,
donan a su hermano D. Pedro, abad de Lapedo, posesiones en diversos lugares
entre los que se encuentra el de Villamarín.
De las edificaciones que conforman
el núcleo destaca la denominada Casa de la Cuesta, típica vivienda solariega
asturiana, con capilla. El templo parroquial ha sido restaurado en fechas
recientes, como apunta D. Carlos Cid, tipológicamente parece obra del S. XVIII,
aunque es posible que sea del S. XIX. Se celebra con oficio religioso y romería la
festividad de S. Benito, el tercer domingo de septiembre.