El itinerario
Nos alejamos del mar (y de los viaductos de la autovía) y entramos en un hermoso valle cántabro de vacas y casonas.
Si hemos decidido seguir hasta
Colindres seguimos por la playa y atravesamos unas urbanizaciones. Aunque se tratan de dos localidades,
Laredo y Colindres están unidas. El albergue está señalizado: sólo hay que fijarse en los postes de las farolas o de señales de tráfico, una pegatina con la concha de Santiago te dirige a él. Ahora estén reformándolo, pero sigue abierto.
Si decidimos pasar por
Santoña, saldremos del paseo marítimo recorriendo la playa de La Salvé hasta llegar al Puntal. Desde ahí las barcas cruzan Santoña todo el año, con mayor tráfico en verano. La barca nos deja al pie del
monumento de Juan de la Cosa.
Buscamos la estación de autobuses y desde ella nos situamos dirección la
playa de Berria. Una playa espectacular, en la que hay que tomar aliento para emprender la subida a
El Brusco, la colina que esconde
Noja.
A ella llegamos tras subir a la
iglesia de San Pedro. Siguiendo las señales llegamos a la carretera 141. La seguimos para entrar al barrio de
La Pedrosa.
Entramos en el valle de
Meruelo, organizado en numerosos barrios.
Güemes está bien indicado. No hay pérdida. Su albergue está fuera del pequeño núcleo urbano, sobre una colina. Es un albergue que merece la pena.
Dificultades
El Brusco. La subida hasta
Noja obliga a andar un repecho al final de la playa de Berria.
Observaciones
Antes de reemprender el camino hasta Güemes bien vale tomar un tentempié: quedan unos kilómetros muy bonitos y bucólicos, pero algo pesados.