Los corros son construcciones de origen muy antiguo y, según los expertos, fueron introducidas en Asturias por los pastores extremeños. Algunos aún siguen en pie en los concejos de Somiedo, Teverga, Quirós, en la zona de Picos... y en
Yernes y Tameza, en las inmediaciones de
Cuevallagar, donde podemos observar al menos cuatro corros, dos de ellos (el de La Señora y el de El Bravo) en la cara oeste de la Lloral.