Patrimonio de la Humanidad



La UNESCO confiere a sitios específicos del planeta el título de Patrimonio de la Humanidad a lugares (bosques, montañas, ciudades, complejos arquitectónicos,...) que por su importancia natural o cultural han de conservarse y preservarse como herencia común de la humanidad.

En esta página os presentamos aquellos monumentos o Bienes de Interés Cultural de España que han sido incluidos en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Patrimonio de la Humanidad de España

Catedral de Burgos

La Catedral de Burgos es uno de los más bellos monumentos del arte gótico y ha merecido el título de Patrimonio de la Humanidad en 1984 por si misma, sin estar asociada al conjunto histórico de la ciudad. La Santa Iglesia Catedral Basílica Metropolitana de Santa María de Burgos se comenzó a construir en 1221, siguiendo patrones góticos franceses. Tuvo importantísimas modificaciones en los siglos XV y XVI, como las que afectaron a las agujas de la fachada principal, la Capilla del Condestable y el cimborrio del crucero, elementos del gótico avanzado que dotan al templo de su perfil único e inconfundible. Las últimas obras de importancia (realizadas en la Sacristía o la Capilla de Santa Tecla) pertenecen ya al siglo XVIII, siglo en el que también se modificaron las portadas góticas de la fachada principal. El estilo de la catedral es el gótico, si bien posee, en su interior, varios elementos decorativos renacentistas y barrocos. La construcción y las remodelaciones se realizaron con piedra caliza extraída de las canteras de la cercana localidad burgalesa de Hontoria de la Cantera.

 

Centro histórico de Córdoba

El período de gloria de Córdoba comenzó en el siglo VIII, después de su conquista por los moros, cuando se construyeron unas 300 mezquitas e innumerables palacios y edificios públicos. El esplendor de la ciudad llegó entonces a rivalizar con el Constantinopla, Damasco y Bagdad. En el siglo XIII, en tiempos de Fernando III el Santo, se transformó la gran mezquita en catedral cristiana y se construyeron nuevos edificios defensivos como la Torre Fortaleza de la Calahorra y el Alcázar de los Reyes Cristianos.

 

Ciudad Histórica de Toledo

Depositaria de más de dos milenios de historia, Toledo fue sucesivamente municipio romano, capital del reino visigodo, plaza fuerte del emirato de Córdoba y puesto de mando avanzado de los reinos cristianos en su lucha contra los moros. En el siglo XVI fue la sede temporal del poder supremo, bajo el reinado del emperador Carlos V. Sus monumentos son obras maestras de distintas civilizaciones, creadas en un contexto en el que la presencia de tres grandes religiones –judaísmo, cristianismo e islamismo– constituyó un factor esencial.

 

Ciudad Vieja de Ávila e Iglesias Extramuros

Cuna de Santa Teresa de Jesús y sepultura de Torquemada, el Gran Inquisidor, esta “ciudad de santos y piedras” fue fundada en el siglo XI para proteger los territorios castellanos contra los moros. Ávila ha preservado la austeridad y pureza de líneas de su arquitectura medieval, de la que son muestras notales la catedral gótica y las murallas, que con sus 82 torres semicirculares y nueve puertas monumentales son las más completas de España.

 

Ciudad Vieja de Cáceres

La historia de las batallas libradas entre moros y cristianos se refleja en la arquitectura de esta ciudad, que presenta toda una variedad de estilos: románico, islámico, gótico septentrional y renacentista italiano. De la época musulmana subsisten unas treinta torres. La más célebre de ellas es la del Bujaco.

 

Ciudad Vieja de Salamanca

Situada al noroeste de Madrid, Salamanca fue conquistada por los cartagineses en el siglo III a.C. y luego fue ciudad romana. Posteriormente, estuvo bajo el poder de los musulmanes hasta el siglo XI. El apogeo de su universidad, una de las más antiguas de Europa, coincidió con la edad de oro de la ciudad. El centro histórico posee importantes monumentos románicos, góticos, renacentistas y barrocos, entre los que destaca la imponente Plaza Mayor con sus galerías y arcadas.

 

Ciudad vieja de Santiago de Compostela

Sede de uno de los más célebres lugares de peregrinación de la cristiandad y símbolo de la lucha de los cristianos españoles contra el Islam, esta ciudad del noroeste de España fue arrasada por los musulmanes a finales del siglo X. Totalmente reconstruida en el siglo siguiente, Santiago de Compostela es una de las zonas urbanas de mayor belleza del mundo, realzada por sus monumentos románicos, góticos y barrocos. Los más antiguos se concentran en torno a la catedral, tumba del apóstol San Santiago, a la que se accede por el magnífico Pórtico de la Gloria.

 

Ciudad Vieja y Acueducto de Segovia

Edificado probablemente hacia el año 50 d.C., el Acueducto Romano de Segovia se conserva excepcionalmente intacto. Esta imponente construcción de doble arcada se inserta en el marco magnífico de la ciudad histórica, donde se pueden admirar otros soberbios monumentos como el Alcázar, cuya construcción se inició en el siglo XI, y la catedral gótica del siglo XVI.

 

Conjunto arqueológico de Mérida

Los orígenes de la ciudad extremeña de Mérida se remontan al año 25 a.C., cuando Augusto, al final de su campaña en Hispania, fundó la colonia Emérita Augusta, que más tarde se convertiría en capital de la provincia romana de Lusitania. Los vestigios de la ciudad romana antigua, completos y bien conservados, comprenden un gran puente sobre el río Guadiana, un anfiteatro, un teatro, un amplio circo y un extraordinario sistema de abastecimiento de agua. Este conjunto arqueológico ofrece un excelente ejemplo de lo que fue la capital de una provincia romana en la época imperial.

 

Cueva de Altamira y Arte Rupestre Paleolítico del Norte de España

El conjunto de las dieciocho cuevas decoradas ilustra el apogeo del arte rupestre paleolítico que se desarrolló en toda Europa, desde los Urales hasta la Península Ibérica, entre 35.000 y 11.000 a. C. Su excelente conservación es debida a su ejecución en galerías profundas, aislados de las influencias climáticas externas. Las cuevas están inscritas como obras maestras del genio creador del hombre y el primer arte humano totalmente dominado. También son un testimonio excepcional de una tradición cultural y sobresalientes ilustraciones de una importante etapa en la historia humana.

 

Monasterio y sitio de El Escorial en Madrid

Construido a finales del siglo XVI con arreglo a un trazado en forma de parrilla –en memoria del suplicio infligido al mártir San Lorenzo con este instrumento–, el Monasterio de El Escorial se yergue en un paisaje de Castilla de singular belleza. La austeridad de su estilo rompió con las tendencias arquitectónicas imperantes, ejerciendo posteriormente una acusada influencia en la arquitectura española durante más de medio siglo. Lugar de retiro del rey místico Felipe II en un principio, el monasterio fue en los últimos años de su reinado el centro del poder político de este monarca, el más poderoso de su época.

 

Monumentos de Oviedo y el Reino de Asturias

En el siglo IX, el pequeño reino de Asturias mantuvo viva la llama del cristianismo en la Península Ibérica. En su territorio nació un estilo innovador de arquitectura prerrománica que desempeñaría, más tarde, un importante papel en el desarrollo de la arquitectura religiosa de toda la Península. Emplazadas en la capital asturiana, Oviedo, y en sus alrededores, las iglesias de Santa María del Naranco, San Miguel de Lillo, Santa Cristina de Lena, San Julián de los Prados y la Cámara Santa de la catedral de San Salvador son los edificios más representativos de ese estilo. La notable obra de ingeniería hidráulica conocida por el nombre de La Foncalada forma también parte del sitio.

 

Muralla Romana de Lugo

La muralla de Lugo fue construida a finales de siglo II para defender la ciudad romana de Lucus. Su perímetro se ha conservado intacto en su totalidad y constituye el más bello arquetipo de fortificación romana tardía de toda Europa Occidental.

 

Puente de Vizcaya

Este puente-transbordador monumental cruza el río Nervión en el estuario de Ibaizábal, al oeste de Bilbao. Diseñado por el arquitecto vizcaíno Alberto de Palacio y Elissague, el puente, de 45 metros de alto y 160 de largo, fue terminado en 1893. Para su realización se recurrió a la técnica tradicional de construcción metálica del siglo XIX, así como al uso innovador de cables de acero ligeros de torsión alternada. Fue el primer puente del mundo que permitió, simultáneamente, el paso de navíos por el río y el transporte de pasajeros y vehículos de una orilla a otra, gracias a una barquilla suspendida. Sirvió de modelo para la construcción de muchos puentes similares en Europa, África y las Américas, aunque muy pocos de ellos existen todavía. Debido al uso innovador de los cables de acero ligeros de torsión alternada, se considera que el Puente de Vizcaya es una de las realizaciones más notables de la Revolución Industrial en materia de arquitectura metálica.

Patrimonio de la Humanidad de Francia

 

París (orillas del Sena)



Patrimonio de la Humanidad de Italia

 

Áreas arqueológicas de Pompeya, Herculano y Torre Annunziata

La erupción del Vesubio ocurrida el 24 de agosto del año 79 sepultó las dos florecientes ciudades romanas de Pompeya y Herculano, así como numerosas mansiones de las comarcas circundantes. Desde mediados del siglo XVIII se empezaron a desenterrar sus ruinas paulatinamente y se hicieron accesibles al público. La vasta extensión ocupada por los restos de ciudad mercantil de Pompeya contrasta con el espacio más reducido de los vestigios, mejor conservados, de la ciudad residencial de Herculano. Las soberbias pinturas murales de la Villa Oplontis, situada en Torre Annunziata, son un vívido testimonio de la vida opulenta de los ciudadanos romanos más pudientes en los primeros años de la Roma imperial.

 

Zona arqueológica de Agrigento

Colonia griega fundada en el siglo VI a.C., Agrigento llegó a ser una de las ciudades más importantes del mundo mediterráneo. Su altanera supremacía la patentizan los restos de los magníficos templos dóricos que dominan la ciudad antigua. Muchos vestigios de la ciudad permanecen aún intactos bajo los campos y huertos de nuestros días. Algunas de las zonas excavadas han arrojado luz sobre la última época de la ciudad helenística, así como sobre la ciudad romana y las prácticas funerarias de los agrigentinos de la época paleocristiana.

Patrimonio de la Humanidad de Portugal

 

Monasterio de los Jerónimos y Torre de Belém

Construido a partir del año 1502, el Monasterio de los Jerónimos se yergue a la entrada del puerto de Lisboa y es la ejemplificación misma del arte portugués en todo su apogeo. La cercana Torre de Belém, erigida para conmemorar la expedición de Vasco de Gama, trae a la memoria los grandes descubrimientos marítimos que echaron los cimientos del mundo moderno.

Patrimonio de la Humanidad de Turquía

 

Ephesus

Situada en la antigua desembocadura del río Caístro, esta ciudad comprende una serie de asentamientos humanos que fueron ocupando sucesivamente nuevos sitios, a medida que la acción de la naturaleza iba desplazando el litoral hacia el oeste. Los asentamientos de las épocas helenística y romana también fueron condicionados por ese desplazamiento. Las excavaciones arqueológicas han puesto de manifiesto la existencia de monumentos importantes de la época del Imperio Romano, como la Biblioteca de Celso y el gran teatro. Apenas quedan unos pocos vestigios del célebre templo de la diosa Artemisa (Diana), considerado una de las “Siete Maravillas del Mundo Antiguo”, que fue un importante centro de atracción de visitantes y adoradores venidos de toda la cuenca del Mediterráneo. A partir del siglo V de nuestra era, la Casa de la Virgen María, una capilla cruciforme cubierta de cúpulas y situada a 7 km de Éfeso, se convirtió en un importante lugar de peregrinación cristiana. La antigua Éfeso es un ejemplo, único en su género, de ciudad portuaria con una dársena y un canal marítimos.

 

Zonas históricas de Estambul