Dolmen de El Casal del Gato
Información básica
- Lugar
- Almeida de Sayago
- Municipio
- Almeida de Sayago
- Provincia
- Zamora
- Comunidad
- Castilla y León
- País
- España
- Ubicación
- Ver en mapa
Descripción
Estamos ante un dolmen o megalito de unos cinco mil años de antigüedad. Fue construido a finales del Neolítico para el enterramiento de los distintos miembros de una comunidad. No hay datos seguros sobre su uso en las primeras fases de la etapa siguiente, el Calcolítico o Edad del Cobre, pero sí que en algún momento del final de este período o a lo largo de la siguiente Edad del Bronce, es decir, a finales del III milenio a. C. o durante el II, el monumento pudo haber acogido algún enterramiento individual. Emplazado a orillas del Regato del Hervidero, se halla muy próximo a una fuente de aguas termales sulfurosas. En los alrededores abundan los afloramientos graníticos hay uno muy cerca en forma de covacha o abrigo con paredes que fueron grabadas a incisión, posiblemente en el tiempo de la construcción y uso del dolmen. La suma de todos estos elementos confiere un acusado simbolismo a este lugar.
El dolmen del Casal del Gato o del Casal de Las Tallas, construido con grandes lajas graníticas hincadas, constaba de una cámara funeraria de planta circular de unos 5,80 metros de diámetro, un túmulo de tierra y piedras que la cubría por completo, y un corredor o pasillo para acceder desde el exterior a ese espacio central. El monumento, al suroeste y en la zona de la entrada de la cámara, conservaba un zócalo de un diámetro de aproximadamente 24 m, sería perfectamente visible, a una cierta distancia, por lo que su impacto en el paisaje fue considerable.
En el túmulo variado sus volúmenes a lo largo del tiempo. Tras un período de abandono desde su edificación, al final de la Edad del Cobre o ya en los inicios de la Edad del Bronce, a mediados del III milenio a. C., pudo haberse reutilizado para, posiblemente, el depósito de algún individuo de forma aislada, del que no se conservan restos osteológicos. Ese uso en solitario queda patente por el tipo de vasija que se documentó, con unas características muy distintas a las del conjunto más antiguo.
Estas reutilizaciones de época prehistórica y otras posteriores, algunas recientes en el tiempo, provocaron el progresivo desmantelamiento del monumento, de tal manera que cuando fue dado a conocer por el padre César Morán en la década de 1930 tan solo se conservaban en la entrada y parte posterior algunas de las piezas, que en su utilización se reutilizaron por pastores y cazadores, pasando desaparecido un vestigio de tumulo o de la cámara central.
Los trabajos del padre Morán permitieron recuperar un buen número de hallazgos, entre los cuales encontramos más de treinta fragmentos de cerámica elaborados a mano, lisos o decorados, piezas de sílex y de cuarzo que formarían parte de los útiles del ajuar funerario, como hojitas de dorso, raederas o raspadores. También se encontraron algunas cuentas de collar, de tipo tubular, una de ellas de variscita procedente de explotaciones mineras situadas en el noroeste peninsular, y otras de pizarra, muy similares a las que se encuentran en el yacimiento arqueológico de Aliste un nodo de rutas que comunican la Meseta con la región de Tras-os-Montes. Todas ellas formarían parte de un collar. El conjunto es muy homogéneo y se corresponde con los ajuares característicos de los dólmenes del noroeste peninsular.
En su mayor parte fueron halladas en la corta estructura de un pozo de violación, es decir, un hueco abierto con posterioridad en el túmulo que permite el acceso a la cámara central y que ha sido hallado en otros muchos dólmenes. Hay que añadir también restos de fauna, fundamentalmente bóvidos y ovicápridos, así como algunas piezas de industria lítica (microlitos, lascas, láminas y raspadores entre otras) de épocas más recientes, especialmente del Calcolítico final. Todo ello apunta a que el enterramiento colectivo, bien en varias fases, bien en una sola, fue reutilizado.
En la primera intervención arqueológica del yacimiento, Morán excavó en el espacio donde dedujo que pudo estar la cámara dolménica desmantelada, recuperando bastantes hallazgos que permitieron fijar su cronología. En 2014, la arqueóloga Ana L. V. inició el conocimiento del espacio mediante un análisis en bloques aclives y rebajando la tierra acumulada en su entorno.
Las nuevas excavaciones arqueológicas, llevadas a cabo por el arqueólogo Javier San Vicente Tiñero entre 2018 y 2019, han permitido definir el espacio de la cámara, así como una buena parte del túmulo y su zócalo. Pudo documentarse además la existencia de un acceso al monumento. Durante ese trabajo, se localizaron también los contrafuertes del corredor de acceso. La mayoría de las piedras hincadas visibles en la actualidad fueron puestas al descubierto en estas excavaciones.
En la actual acondicionamiento del yacimiento se ha pretendido insinuar la disposición de los bloques desaparecidos sin desvirtuar la imagen del monumento que ha llegado hasta nuestros días. Mediante una recreación hiper-realista, se ha mostrado la cámara funeraria, el túmulo, el pasillo de acceso, y parte de la delimitación, que en gran parte se conserva. Se ha pretendido insinuar el volumen del túmulo que fue originalmente mucho más alto, y notablemente rebajado respecto del que sería su aspecto original.
La Peña Altar
Esta roca, en el extremo norte del puente de cemento y que destaca sobre el resto en altura, fue elegida como altar y santuario para rendir culto al reptil más emblemático de Sayago: la culebra bastarda o bastardo, como comúnmente se le conoce. Abraza la peña dejando deslizar su cola hasta el suelo. La cabeza queda en lo alto orientada hacia el dolmen. Mide unos 4 m de largo por unos 10 cm de gruesa.
Entre aquellas tribus fue un animal mítico, representación de la vida subterránea y de los muertos por cuanto se oculta bajo la tierra, de la reencarnación ya que tiene el privilegio de mudar de piel cada año. Un reptil que todavía impone respeto y que, en su día, fue motivo de culto. Un culto que, unido a la leyenda de que el bastardo mamaba a las vacas y a las mujeres lactantes, perduró durante siglos en estas tierras a pesar de los esfuerzos del cristianismo por desterrarlo.
En la cima de la roca se aprecian descochados debidos a la acción del fuego de holocaustos. Esos fuegos se quemaban con alguna víctima propiciatoria. Su sangre iba rellenando una a una las 13 cazoletas que se alinean peña abajo mediante el correspondiente canalillo hasta alcanzar la tierra y fertilizarla.
En el extremo sur del puente, se puede ver un altar con sólo dos peldaños, repetitivo en otros santuarios de la comarca.
Fotografías de Dolmen de El Casal del Gato
Dispones de 15 fotografías de Dolmen de El Casal del Gato
Lugares cercanos
Lugares en vídeo
En nuestro canal de YouTube encontrás listas de reproducción sobre lugares y monumentos que te interesarán.
Listas relacionadas con el lugar, según su provincia, país, tipología y protección.