El urbanismo de
Lastres presenta un blanco caserío escalonado en fuerte declive hasta el puerto con calles estrechas y empinadas. Las casas tienen dos o tres alturas y son ya en piedra vista o revocadas en blanco, con diversidad de fachadas a base de balcones, galerías acristaladas o corredores sobre tirantes de madera.
En este pintoresco entramado urbano destaca una serie de importantes construcciones con son la Iglesia parroquial de Sta. María de Sábada, construida en el S. XVIII, según trazas de Manuel Reguera, y otros elementos arquitectónicos de interes, como la Torre del Reloj, Capilla del Buen Suceso y Capilla de San José.
El máximo apogeo de esta localidad correspondió al siglo XVII, llegando la villa a tener numerosas embarcaciones destinadas a la pesca de bonito, sardina, merluza, ballena, etc. El pequeño puerto pesquero pasó por diversas vicisitudes. Fue destruido en el S. XVIII y mandado reconstruir por cédula de 1773 de Carlos III, pero las obras se detuvieron en 1807 y no se reiniciaron hasta fines de mismo siglo. El puerto de
Lastres, aunque pequeño, aún registra cierto movimiento
pesquero.
La industria de la villa de
Lastres está relacionada con la explotación de los recursos marinos.
Fuente y bibliografía:
Wikipedia