Camino de Santiago. Irún - San Sebastián

Camino de Santiago. Irún - San Sebastián

El itinerario

La aventura del Camino del Norte comienza en un vado sobre el río Bidasoa. El peregrino cruzará el puente internacional de Santiago en Irún. Le quedan más de 800 kilómetros por tierra en los que cruzará seis provincias -cuatro Comunidades Autónomas-, teniendo siempre como referencia el mar Cantábrico y la brújula señalando hacia el oeste.

Unas placas blancas, ya desgastadas y con la sempiterna concha que nos acompañará hasta Compostela marcan el primer paso. El trazado nos adentra en Irún buscando la localidad de Hondarribia, que aún conserva su núcleo medieval amurallado. No llegaremos a entrar en ella. Sin embargo pasaremos junto a la Ermita de Santiagotxo, donde existe la imagen de un peregrino del siglo XIV que fue tallada en madera de manzano.

Nos espera la primera dificultad orográfica del Camino, la subida hasta el Santuario de Guadalupe. Por camino y varios cruces bien señalizados ascendemos hasta este templo de torre picuda que fue construido en 1585 y cuya imagen, la virgen de Guadalupe, es posible que proceda del mascarón de proa de algún navío vasco.

La panorámica es asombrosa, con una inmejorable vista de la bahía de Txingudi. Atendiendo a la flecha amarilla, situada en la piedra de entrada a la casa forestal de Jaizkibel, la jornada continúa por la ladera de este monte. Con sus 543 metros, que no se llegan a coronar, es la montaña más alta del litoral costero guipuzcoano. Un trayecto de senderismo auténtico que se aborta en la carretera GI-3440 y en una pista de cemento posterior.

Entre sendero, asfalto y cemento caen más de 10 kilómetros para acabar descendiendo a Pasajes de San Juan. Por las estrechas calles de Pasajes de San Juan pasamos junto al templo del XVII que le da nombre, San Juan Bautista. También por la casa de Víctor Hugo, hasta llegar al humilladero de Roncesvalles. Si llevamos otras rutas santiagueras en las piernas comprobaremos ahora la auténtica identidad del Camino del Norte. Una barca con la inscripción Miren y Josune estará atracada o a punto de atracar para llevarnos hasta el barrio de Pasajes de San Pedro, emplazado en la otra orilla de la ría. Al poner pie en tierra firme entramos por la calle San Pedro hasta la misma iglesia, donde a mano derecha se levantan unas empinadas escaleras que suben hasta el cementerio. Ahora igual será que continuemos por la pista o por las escaleras. Ambas variantes, en subida, se unen algo más adelante camino del Faro de la Plata.

Llegados a este punto, surge un camino a mano izquierda que por una magnífica senda avanza paralelo a una antigua conducción de agua. Estamos en el Monte Ulía, donde la historia recuerda como en el siglo XII los balleneros donostiarras oteaban desde sus laderas a sus presas. Se llega al collado Mendiola y se sigue ascendiendo por una pista de tierra hasta un caserío y el parque Ulía. Pronto se inicia la bajada para entrar en San Sebastián. Una vista magnífica domina toda la ciudad. Abajo la Playa de La Zurriola, a la que descenderemos por la calle Zemoriya. Si tenemos plaza, y nuestra intención es dormir en el albergue juvenil La Sirena, aún tendremos que atravesar San Sebastián de punta a punta. Primero pasando la Playa de la Zurriola, accediendo a la parte vieja por el puente de La Zurriola y paralelos a la alameda del Boulevard entrar en el Paseo de la Concha para llegar hasta Ondarreta, donde está el albergue. No será un trayecto en balde, porque la etapa siguiente hasta Zarautz parte de aquí mismo.

Dificultades

Subida al Santuario de Guadalupe:A varios kilómetros de la salida de Irún, despidiéndonos de Hondarribia sin haber pasado por ella siquiera, dejando atrás la carretera y varias pistas se inicia un camino forestal con un desnivel progresivo que termina en unas escaleras que dan acceso a Guadalupe.

De Pasajes de San Pedro al Monte Ulía: Llegando a la iglesia de San Pedro surgen unas escaleras a mano derecha que ascienden hasta el cementerio, que conserva una portada gótica, y donde el camino y más adelante carretera no paran de ascender hasta llegar al Faro de la Plata. De aquí, tras un descenso, tocará salvar más de 100 metros de desnivel hasta el Monte Ulía.

Observaciones

El albergue de peregrinos de Irún se encuentra en la calle Lucas de Berroa, pasado el puente del ferrocarril. Si hemos dormido en él no hace falta retroceder al puente de Santiago para comenzar la etapa. Desde el mismo albergue continuamos dirección Hondarribia. Actualmente, en San Sebastián sólo hay un albergue que da alojamiento todo el año. Es el de la Sirena, cerca de la Playa de Ondarreta. El albergue juvenil Monte Ulía sufrió daños y estará de nuevo disponible durante 2008.

Qué ver y qué hacer

Un documento fechado en el año 1014, sobre la donación del rey navarro Sancho El Mayor del monasterio de San Sebastián a Leire, constituyó el primer indicio claro que habla de la existencia de esta bella ciudad costera. Su fundación tuvo lugar en el año 1174. El entonces también rey de Navarra, Sancho El Sabio, interesado en poseer para su reino una salida al mar Cantábrico, promulgó un fuero otorgando a San Sebastián un conjunto de leyes. El comercio marítimo, su actividad pesquera y por qué no, su paso en la ruta del Camino de Santiago del Norte, impulsó su desarrollo.

Situada estratégicamente, fortificada en el XII, siempre sufrió el asedio de las tropas invasoras y cayó en manos de los franceses en varias ocasiones. En 1813, tras la liberación por parte de soldados anglo-portugueses, se incendió casi por completo y tuvo que ser reconstruida piedra a piedra. Quién iba a decir que sólo 32 años después, en 1845, San Sebastián se convirtiera en la niña bonita del veraneo español. Los problemas de piel de la reina Isabel II y sus baños de mar en la capital guipuzcoana pusieron de moda a una ciudad que fue ganando renombre. A principios del XX, siguiendo la iniciativa de Isabel II, la reina María Cristina la eligió de nuevo como destino vacacional y en los meses estivales desplazó su corte al Palacio de Miramar. Un hecho que llamó la atención de la clase alta europea y permitió la construcción de hoteles de lujo, casinos y teatros. Llegó así su expansión demográfica y urbanística ganando terreno a las marismas en la desembocadura del río Urumea. Hoy, la ciudad ha sabido aunar la tradición con la modernidad y cuenta con muchos recursos turísticos de primer nivel.

El Museo San Telmo, alojado en un convento dominico de mediados del siglo XVI. La estructura original fue obra del dominico Fray Martín de Santiago que diseñó un edificio característico de la arquitectura monástica del siglo XVI, similar al convento de San Esteban de Salamanca. Es un edificio de transición entre el arte gótico y el renacentista y su claustro y torreón fueron declarados Monumento Nacional en 1913. Está situado en el número 1 de la Plaza Zuloaga.

La Iglesia del Buen Pastor, de 1897, que en 1953 adquirió la categoría de Catedral. Su elemento más destacado es la torre de 75 metros de altura visible desde cualquier punto de la ciudad.

El Palacio de Miramar, proyectado en 1888 por el arquitecto inglés Selden Wornun, y llevado a cabo por Benito Olasagasti, fue residencia de verano de la Familia Real. Consta de sótano y tres plantas. Las dos primeras de uso privado y la última, abuhardillada, reservada para la servidumbre. Situado entre las playas de La Concha y Ondarreta es desde 1972 propiedad del Ayuntamiento de San Sebastián.

El Museo Chillida - Leku, iniciativa del escultor vasco Eduardo Chillida para mostrar de forma permanente sus obras. Una finca de 12 hectáreas donde el arte forma parte del paisaje.

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