Mirlos y zorzales

Incluida en la guía Guía de aves.

Mirlos y zorzales

Los mirlos, zorzales y collalbas son aves paseriformes de pequeño a mediano tamaño, incluidas principalmente en las familias Turdidae y Muscicapidae. Aunque no forman un único grupo taxonómico estricto, se agrupan aquí por su morfología general, su modo de vida terrestre o semiterrestre y su presencia habitual en bosques abiertos, matorrales, setos, roquedos, pastizales, cultivos arbolados, jardines y medios de montaña.

Los mirlos y zorzales, especialmente los del género Turdus, presentan cuerpo relativamente robusto, patas fuertes, pico fino pero resistente y comportamiento frecuente de búsqueda de alimento en el suelo. Se alimentan de lombrices, insectos, caracoles, larvas y otros invertebrados, que capturan entre la hojarasca, el césped, los prados húmedos o el suelo removido. En otoño e invierno incorporan muchos frutos carnosos, bayas y drupas, actuando como dispersores de semillas en bosques, setos y matorrales.

Las collalbas y especies afines, como los géneros Oenanthe, Saxicola y algunos Monticola, pertenecen actualmente a la familia Muscicapidae. Suelen ser aves de espacios más abiertos, roquedos, laderas pedregosas, pastizales, cultivos extensivos, matorral bajo y medios esteparios o montanos. Muchas muestran postura erguida, vuelos cortos entre posaderos bajos y el suelo, y patrones caudales contrastados que resultan importantes para la identificación.

Los roqueros, como Monticola saxatilis y Monticola solitarius, ocupan un lugar intermedio dentro de esta categoría por su aspecto próximo a los túrdidos y su ecología ligada a roquedos, cortados, canchales, ruinas, laderas abiertas y barrancos. Aunque taxonómicamente se incluyen en Muscicapidae, su tamaño, silueta y comportamiento justifican su presencia junto a mirlos, zorzales y collalbas en una guía organizada por grupos reconocibles para el usuario.

El grupo incluye especies muy distintas en hábitat y comportamiento. Algunas son forestales o de matorral denso, como el mirlo común, Turdus merula; otras ocupan áreas montanas, como el mirlo capiblanco, Turdus torquatus; varias especies de zorzales utilizan bosques, setos, prados y cultivos durante la migración e invernada; y muchas collalbas seleccionan terrenos abiertos, secos o pedregosos con escasa cobertura vegetal.

Durante la reproducción, muchas especies defienden territorios mediante canto desde posaderos visibles, árboles, arbustos, rocas o postes. Los nidos suelen construirse en arbustos, árboles, grietas, muros, taludes, cavidades poco profundas o directamente entre vegetación densa, según la especie. Los pollos son alimentados sobre todo con invertebrados, incluso en especies que consumen muchos frutos fuera de la época reproductora.

Desde el punto de vista ecológico, estos paseriformes participan en el control de invertebrados del suelo y de la vegetación baja, así como en la dispersión de semillas de numerosas plantas leñosas. Su abundancia y diversidad dependen de la existencia de mosaicos de hábitats: bosques con sotobosque, setos, prados, matorrales, roquedos, bordes de cultivo, pastizales extensivos y espacios abiertos con posaderos. La simplificación del paisaje, la eliminación de setos, la intensificación agrícola y la pérdida de matorral o roquedos adecuados reducen la disponibilidad de alimento, refugio y lugares de nidificación.

Esta categoría contiene 22 especies en total.

Lista de especies

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Autóctona Endemismo ibérico Protegida Invasora Alóctona / extraibérica