Ejemplar MFI 806.Syllidae sp. (cf. Syllis krohnii)
AJ/19/8 -1 ejemplar vivo de una especie de Syllidae, de una especie aún no determinada por mí ( ), que es de esta familia de animales FIJO, NO sé si es E.N. y no vi más. Sospecho que podría pertenecer a Syllis krohnii, como especie más probable, o a alguna otra más o menos parecida. Cogido vivo y conservado entero, este ejemplar, de cuerpo cilíndrico y segmentos bien definidos, mide aproximadamente 1,1 centímetros de largo y posee unos 85 segmentos tras el prostomio, medidas y talla que superan un tanto las que se dan para la especie en el tomo correspondiente del Proyecto Fauna Ibérica. El prostomio es sólo un poco más ancho que largo, ovalado/redondeado, y está dotado de dos palpos gruesos más largos que el propio prostomio, arqueados y separados en toda su longitud por el centro. En el prostomio se aprecia una fuerte pigmentación rojiza oscura, tanto en su zona distal anterior como en la proximal, dejando sólo libres de ella dos franjas oblicuas blancas en las que se asientan, en cada una de ellas, uno de los dos pares de ojos laterales que posee este animal, ojos que son de buen tamaño y rojizos, dispuestos en trapecio abierto por delante, y de los que el par anterior es discretamente mayor que el posterior. Tras el prostomio hay una suerte de muy discreta capucha nucal que avanza un poquito sobre la parte posterior del prostomio. La antena central, que es gruesa, parte del espacio situado en el medio de los ojos, se prolonga hacia adelante superando escasamente en longitud al prostomio más los palpos, y tiene aproximadamente unos 23 anillos o segmentos. Las antenas laterales, más delgadas que la central, surgen a cada lado del borde anterior del prostomio y tienen unos 13-15 segmentos cada una. Por su parte, los más largos de los cirros tentaculares poseen entre 18 y 22 segmentos. Además, los cirros dorsales más largos tiene una longitud similar a la de la antena central y cuentan, como ella, con unos 23 segmentos. Intercalándose con los cirros dorsales largos hay otros más cortos, de en torno a unos 16 segmentos cada uno. Los cirros y antenas, que varían en grosor, son más bien gruesos para el tamaño de este animal, ahusándose algo (es decir, siendo más anchos en el centro del cirro que en el extremo distal o en la base). Del pigidio parten dos cirros anales bastante largos, de unos 15 segmentos cada uno. Destaco que tanto los cirros como las antenas de este ejemplar no son muy largos en comparación con los de otras especies de esta familia, pero sí son bastante anchos y fuertes y, a juzgar por las fotos que le hice, especialmente a través de la lupa trinocular ULTRALYT, parecen estar coloreados de amarillo en sus extremos distales (aunque también podría ser un efecto del reflejo de la luz artificial incidiendo sobre ellos). La faringe se prolonga a través de unos 5 o 6 segmentos, mientras que el proventrículo lo hace a través de unos 4, sin que sea yo capaz de contar el número de filas de haces musculares que lo conforman. El rasgo más llamativo de este ejemplar, por lo demás de color de fondo entre blanquecino y translúcido, se refiere a la pauta cromática que luce sobre dicho fondo, ya que, además de lo ya comentado para el prostomio y de un peristomio fuertemente coloreado todo él en un tono igualmente rojizo oscuro, posee en el dorso de los segmentos (especialmente notables y evidentes en los primeros segmentos tras el prostomio) un par de franjas transversales rojizas separadas por una franja blanquecina -del color del fondo-, de las que la anterior de cada segmento es algo más oscura y fuertemente coloreada que la posterior, y que se extienden hacia atrás quizás hasta el final del animal, si bien desvaneciéndose y perdiendo intensidad cromática progresivamente, especialmente desde el segmento 24 o 25 tras el prostomio (en que empiezan a verse ocultadas por el oscuro fondo de la masa visceral interna del animal). Dicho diseño cromático le da un aspecto bandeado a este animal. Encontré a este único ejemplar al examinar en casa la bandeja en la que había esparcido las matas de algas calcáreas del género Corallina, que cogí en las charcas de marea, estando dichas algas por completo sumergidas. Una vez separado este ejemplar, lo guardé en un frasco independiente con agua de mar, que mantuve en la nevera, con su tapa abierta. Al día siguiente al de la captura de mis especímenes (o sea: el domingo 27 de octubre por la tarde), documenté a este ejemplar en una primera sesión, con escasa luz del día, así que hube de recurrir a un flexo fluorescente para complementar la iluminación de las secuencias de vídeo y de las fotos que le hice cuando lo documenté usando exclusivamente el macro normal de la cámara de fotos OLYMPUS TG5. Además, empleé la lupa rusa interpuesta y con su propia luz artificial incandescente como iluminación para documentar a este espécimen en otras secuencias de vídeo y/o fotos digitales, hechas también exclusivamente con la cámara de fotos OLYMPUS TG5. Sumergí a mi ejemplar en agua de mar dentro de una placa Petri que hice reposar sobre una plancha de vidrio transparente que, a su vez, apoyé en ambos extremos sobre sendas columnas, de una cinta de vídeo VHS acostada cada una, para separarla del fondo azul, conseguido con un separador plástico de los de las carpetas, para dar un contraste difuminado a las escenas y fotos. En el caso de las fotos y secuencias de vídeo hechas a través de la lupa rusa, apoyé la placa Petri en la propia placa portaobjetos de dicha lupa, por lo que el fondo de dichas fotos y secuencias es el negro u oscuro propio de dicho soporte. Así, en esta primera sesión le hice a este ejemplar un total de 3 fotos digitales (2 con las opciones de macro y microfotografía normales de la cámara OLYMPUS TG5 y la 1 foto restante a través de la lupa rusa interpuesta), así como 2 secuencias de vídeo (1 con las opciones de macro y microfotografía normales de la cámara OLYMPUS TG5 y la 1 secuencia restantes a través de la lupa rusa interpuesta). Tras esta sesión, y tras trasladar en el coche conmigo a Santiago a todos los especímenes que me quedaría para mi colección, los guardé en la nevera, en frascos abiertos con agua de mar renovada, para que pasasen así la noche. Al día siguiente por la tarde (lunes, 28 de octubre), tras volver del trabajo, llevé a cabo la segunda sesión de fotos y vídeo de los ejemplares que cogí este viernes 26 de octubre. En dicha sesión documenté a este ejemplar otra vez con escasa luz del día, así que hube de recurrir a un flexo incandescente para complementar la iluminación de las secuencias de vídeo y de las fotos que le hice cuando lo documenté usando exclusivamente el macro normal de la cámara de fotos OLYMPUS TG5. Además, empleé la lupa trinocular ULTRALYT interpuesta y con la luz de un flexo de leds como iluminación para documentar en otras secuencias de vídeo y fotos digitales a este ejemplar, hechas también exclusivamente con la cámara de fotos OLYMPUS TG5. Sumergí a mi ejemplar en agua de mar dentro de una placa Petri que hice reposar sobre una plancha de vidrio transparente que, a su vez, apoyé en ambos extremos sobre sendas columnas, de una cinta de vídeo VHS acostada cada una, para separarla del fondo azul, conseguido con un separador plástico de los de las carpetas, para dar un contraste difuminado a las escenas y fotos. En el caso de las fotos y secuencias de vídeo hechas a través de la lupa trinocular ULTRALYT, apoyé la placa Petri en la propia placa portaobjetos de dicha lupa, por lo que el fondo de dichas fotos y secuencias es el negro u oscuro propio de dicho soporte. Así, en esta segunda sesión le hice a este ejemplar un total de 15 nuevas fotos digitales (12 de ellas con las opciones de macro y microfotografía normales de la cámara OLYMPUS TG5 y las 3 fotos restantes a través de la lupa trinocular ULTRALYT interpuesta), así como 2 nuevas secuencias de vídeo (1 con las opciones de macro y microfotografía normales de la cámara OLYMPUS TG5 y la otra 1 secuencia restante a través de la lupa trinocular ULTRALYT interpuesta). Al acabar esta segunda sesión de fotos y vídeo del lunes 28 de octubre, anestesié a este ejemplar, añadiéndole cristales de Mentol al agua de mar del frasco en el que lo guardé, en la nevera y con la tapa abierta, hasta el día siguiente, para que el anestésico fuese haciendo efecto. Mi intención conservando vivo hasta el día siguiente a este ejemplar y a los dos individuos de la otra especie de Syllidae que citaré más abajo era intentar obtener buenas fotos y secuencias de vídeo de sus diversas antenas y cirros, ya que, con los animales bien vivos y sin anestesiar, su incesante movimiento había hecho virtualmente imposible obtener buenos resultados, sobre todo de cara a poder contabilizar el número de los segmentos o artejos que formaban tales apéndices. Fueron los tres únicos ejemplares que recolecté este viernes 26 de octubre que sobrevivieron hasta el martes 29 de octubre. Efectivamente, ese martes 29 de octubre por la tarde, tras regresar de mi trabajo, llevé a cabo la tercera sesión de fotos y vídeo de este ejemplar. Dicha sesión, en el estudio de nuestra casa de Santiago, de nuevo, la llevé a cabo para fotografiar, solamente, a los 3 ejemplares, ya anestesiados, de las dos especies de Syllidae, y exclusivamente a través de la lupa trinocular ULTRALYT interpuesta a la cámara de fotos OLYMPUS TG5 y con la luz de un flexo de leds como iluminación. En esta sesión del martes 29 de octubre le hice a este ejemplar un total de 22 nuevas fotos digitales. Para ello sumergí a este ejemplar en agua de mar dentro de una placa Petri que hice reposar en la propia placa portaobjetos de la lupa trinocular ULTRALYT, por lo que el fondo de dichas fotos es el negro u oscuro propio de dicho soporte. Así pues, sumadas las tres sesiones en las que lo documenté (la del domingo 27, la del lunes 28 y la del martes 29 de octubre de 2019), le hice a este ejemplar un total de 40 fotos digitales del CARRETE MD Nº 8/2019 (de la foto nº 291 a la foto nº 330 de dicho carrete), así como un total de 4 secuencias de vídeo de la PELÍCULA DE VÍDEO DE BICHOS Nº 37/2019, dedicada por entero a todos los ejemplares que cogí para mi colección este sábado, 26 de octubre de 2019. Una vez acabada esta última sesión, y como siguiese completamente anestesiado este ejemplar, tras darle un breve baño en agua destilada, lo pasé a su recipiente y solución conservadora definitiva, matándolo de paso. Así pues, finalmente, conservo a este ejemplar, en Etanol Absoluto con una poca agua destilada residual, en un frasco de inyección guardado en .
Imágenes:
4 secuencias de vídeo de la PELÍCULA DE VÍDEO DE BICHOS Nº 37/2019 y 40 fotos digitales del CARRETE MD Nº 8/2019 (de la foto nº 291 a la foto nº 330 de dicho carrete)Galería de imágenes seleccionadas
Vídeo del ejemplar
Galería de imágenes originales
Ejemplar con identificación dudosa
Especie:
Syllidae sp. (cf. Syllis krohnii)
Signatura original en la colección:
AJ/19/8
Fecha:
26/10/2019
Lugar:
Pontevedra. Santa María de Oia (charcas de marea junto al Monasterio), Oia
Cuaderno de campo:
Leer cuaderno de campo de ese día
