Ejemplar MFI 826.Comoplana agilis
1 ejemplar vivo de ¿Comoplana palmula? ( ), que no sé si es de esta especie FIJO, es E.N. y no vi más. Realmente, no tengo aún para nada claro a qué especie de turbelario pueda pertenecer este ejemplar, si bien sí sé que cuando lo capturé pensé que se trataba de un ejemplar especialmente blanquecino de Comoplana agilis, pues sus principales características (escaso tamaño, de menos de 1 centímetro de largo, silueta corporal en forma de clavo o T, con el extremo anterior ancho y recto y ahusándose desde la mitad hacia atrás, presencia de tentáculos nucales/cerebrales con un anillo de ojos en su base, aspecto general de dichos tentáculos, incluso cierta -escasa- tendencia a desplazarse o a escapar nadando, etcétera) me sugerían que pertenecía a esa especie, por lo demás ya presente y bien representada en mi colección. Como elemento que abundaba en esa misma idea de adscribirlo a esa especie estaba, también, la presencia en las mismas algas coralinas en las que lo hallé de varios individuos pertenecientes a esa especie (Comoplana agilis). No obstante, el color inequívocamente blanco de este animal, tanto por su cara ventral como dorsal, y sin mancha alguna, así como lo evidente que resultaba la presencia de negros y grandes ojos cerebrales -además de los que se hallaban en los anillos de la base de los tentáculos-, situados en el medio de dichos tentáculos y un poco hacia adelante (rasgo que no es para nada evidente, si es que existe, siquiera, en Comoplana agilis), me hizo dudar desde un primer momento de su adscripción a dicha especie, y ése fue el motivo de que decidiese quedarme con este ejemplar para mi colección. Otra especie posible que barajo es Stylochoplana maculata, especialmente por el parecido absoluto que muestra mi ejemplar con alguna imagen que encontré en internet, atribuida a dicha especie, como esta instantánea del dorso de la cabeza de un ejemplar muy blanco de aphotomarine: http://www.aphotomarine.com/images/marine_flatworms/flatworm_stylochoplana_maculata_20-06-15_1.jpg , en la que la absoluta similitud con mi ejemplar es evidente. Encontré a este ejemplar entre las matas de algas calcáreas del género Corallina que cogí en las charcas de marea, estando dichas algas por completo sumergidas. Lo localicé, ya en casa, en Vigo, al examinar dichas algas con lupa, esparcidas en una bandeja de plástico con agua de mar. Una vez separado este ejemplar, lo guardé en un frasco independiente con agua de mar, que trasladé a Santiago esa misma noche, y allí lo introduje en la nevera, con su tapa abierta, manteniéndolo hasta la mañana siguiente. Al día siguiente al de la captura de mis especímenes (o sea: el domingo 17 de noviembre), documenté a este ejemplar empleando como iluminación la luz del sol directa en unos casos, en otros la luz natural del día, a veces incrementada con la luz de un flexo incandescente dispuesto al efecto, y en las fotos y secuencia de vídeo hechas a través de la lupa trinocular ULTRALYT, con luz del sol directa o con la luz de un flexo de LEDS dispuesto al efecto. Para documentar a este ejemplar en esta sesión, lo que llevé a cabo mientras estaba vivo y sin anestesiar, lo sumergí en agua de mar dentro de una placa Petri que hice reposar sobre una plancha de vidrio transparente que, a su vez, apoyé en ambos extremos sobre sendas columnas, de una cinta de vídeo VHS acostada cada una, para separarla del fondo azul, conseguido con un separador plástico de los de las carpetas, para dar un contraste difuminado a las escenas y fotos. En el caso de las fotos y secuencias de vídeo hechas a través de la lupa trinocular ULTRALYT, apoyé la placa Petri en la propia placa portaobjetos de dicha lupa, por lo que el fondo de dichas fotos y secuencias es el negro u oscuro propio de dicho soporte. Así, en esta primera sesión le hice a este ejemplar un total de 25 fotos digitales (11 con las opciones de macro y microfotografía normales de la cámara OLYMPUS TG5 y las 14 restantes a través de la lupa trinocular ULTRALYT interpuesta), así como un total de 2 secuencias de vídeo (1 con las opciones de macro y microfotografía normales de la cámara OLYMPUS TG5 y la 1 otra secuencia restante a través de la lupa trinocular ULTRALYT interpuesta). Una vez acabada la sesión de fotos de este domingo, 17 de noviembre de 2019, volví a depositar a este ejemplar en la nevera hasta el día siguiente por la tarde, en su frasco de recolección con la tapa abierta y agua de mar renovada. El lunes 18 de noviembre, a la vuelta de mi trabajo, llevé a cabo una segunda y última sesión de fotos (exclusivamente) de este ejemplar, todas ellas hechas a través de la lupa trinocular ULTRALYT interpuesta e iluminadas con un flexo de leds, para lo cual apoyé la placa Petri en la que se hallaba este ejemplar, sumergido en agua de mar, en la propia placa portaobjetos de dicha lupa, por lo que el fondo de dichas fotos es el negro u oscuro propio de dicho soporte. No obstante, como quiera que quería fotografiarlo por su cara ventral para facilitar su futura determinación, durante la sesión de fotos que le hice en la tarde de este lunes 18 de noviembre cometí el error de colocar sobre él la base de una placa Petri, mientras estaba sumergido en la otra mayor. Si bien pude obtener algunas fotos de su cara ventral (con el ejemplar ya en parte desgarrado y desintegrado), lo cierto es que el animal, en cuanto sintió la presión de la placa Petri sobre él, comenzó el proceso de desintegración, que casi completó por entero en el momento en que quise retirar la placa Petri que le había colocado encima, de suerte que sólo fui capaz de recuperar algunos restos irreconocibles, plegados y semidesintegrados de este espécimen. No obstante, guardé dichos restos lo mejor que pude en su recipiente y solución conservadora definitiva, y no tanto por lo que puedan mostrar del aspecto originario del ejemplar (ya que quedó irreconocible, como digo) sino para posibilitar un eventual análisis y secuenciación de su ADN, llegado el caso. En la sesión de fotos referida del lunes 18 de noviembre (la segunda y última que le hice a este ejemplar), le hice un total de 5 nuevas fotos digitales, todas ellas con la cámara OLYMPUS TG5 a través de la lupa trinocular ULTRALYT interpuesta. Así pues, sumadas las dos sesiones (la del domingo 17 y la del lunes 18 de noviembre) le hice a este ejemplar un total de 30 fotos digitales del CARRETE MD Nº 9/2019, con las cuales lo comencé (de la foto nº 001 a la foto nº 030 de dicho carrete), así como un total de 2 secuencias de vídeo (1 con las opciones de macro y microfotografía normales de la cámara OLYMPUS TG5 y la 1 otra secuencia restante a través de la lupa trinocular ULTRALYT interpuesta) de la PELÍCULA DE VÍDEO DE BICHOS Nº 38/2019, dedicada por entero a todos los ejemplares que cogí para mi colección este sábado, 16 de noviembre de 2019. Una vez acabada la sesión de fotos del lunes, 18 de noviembre de 2019, guardé los restos desintegrados de este ejemplar en su recipiente y solución conservadora definitiva. Así pues, conservo (muy mal) los restos de este ejemplar, en Etanol Absoluto con una poca agua de mar residual, en un frasco de inyección guardado en .
Determinado como Comoplana agilis por C. Noreña el 17/12/2025
Imágenes:
30 fotos digitales del CARRETE MD Nº 9/2019, con las cuales lo comencé (de la foto nº 001 a la foto nº 030 de dicho carrete) y 2 secuencias de vídeo (1 con las opciones de macro y microfotografía normales de la cámara OLYMPUS TG5 y la 1 otra secuencia restante a través de la lupa trinocular ULTRALYT interpuesta de la PELÍCULA DE VÍDEO DE BICHOS Nº 38/2019Galería de imágenes seleccionadas



Vídeo del ejemplar
Galería de imágenes originales
Ejemplar correctamente identificado
Especie:
Comoplana agilis (Platyhelminthes, Stylochoplanidae)
Signatura original en la colección:
AK/19/2
Fecha:
16/11/2019
Lugar:
Pontevedra. Santa María de Oia (charcas de marea; Porto de Santa María de Oia)
Cuaderno de campo:
Leer cuaderno de campo de ese día