Ejemplar MFI 824.Cephalothrix oestrymnica

U/19/3 -1 ejemplar de nemertino, perteneciente a una especie aún pendiente de ser determinada por mí ( ), que es de este tipo de animales FIJO, es E.N. y no vi más. Intensamente rosáceo (más claro, hasta ser casi blanquecino o incoloro en la cabeza y extremo anterior, y coloreándose más intensamente de rosa cuanto más hacia atrás), de cabeza diminuta y afilada, cuerpo largo (unos 7-8 centímetros cuando se estira) y bastante ancho (3 o 4 milímetros de ancho máximo), claramente acintado o aplanado dorsiventralmente, sobre todo en su parte media y posterior, este ejemplar está dotado de dos muy evidentes y distintivas líneas en los márgenes laterales (una en cada margen), absolutamente idénticas a las que se ven en la foto de un ejemplar de Tetranemertes antonina que usa Herrera Bachiller en su magnífica tesis para ilustrar dicha especie, y de las que dice que son (dichas líneas marginales) de color azulado, aunque yo las calificaría más bien como lila o violáceo. Por lo demás, mi ejemplar es virtualmente idéntico en todos los aspectos al ejemplar de Tetranemertes antonina que sale en la foto de la tesis de Herrera Bachiller, un auténtico calco, y, hasta donde he podido comprobar, coincide en todos los rasgos que describe en el texto que la acompaña, salvo por el hecho de que la distribución geográfica de Tetranemertes antonina comprende sólo Ceuta y el Mar de Alborán, así como porque la anchura que predica de dicha especie es mínima, no superando nunca el milímetro (cuando en mi ejemplar, como he dicho, el ancho es varias veces mayor que eso). Este distintivo nemertino, que creía haber podido capturar entero o, como mucho, faltándole sólo el extremo posterior (al final, estoy cierto de que le falta dicho extremo posterior), tiene una marcada tendencia a enrollarse como un muelle a la menor amenaza o provocación. Hasta donde he podido comprobar, este animal carece de ojos o de fisuras laterales (el hecho de que la cabeza sea especialmente pequeña, afilada con respecto del resto del cuerpo, aunque acabada de forma redondeada, no contribuye a verificar estos extremos, aunque lo he intentado por todos los medios). Como mucho, parecen existir dos pequeñas y difuminadas líneas longitudinales más oscuras a ambos lados de la cabeza. Encontré a este animal en una de las catas con el ganapán de buceo que realicé, a unos 3,5 metros de profundidad en ese momento de la marea, en la arena circundante o de debajo de las piedras próximas a la madriguera de un pulpito que, a su vez, tengo localizada en la zona inmediata al lugar donde fondeé la AUREA este día, en Punta Subrido (fondeé unos metros al este de la furna cuyo techo no se vino abajo, a unos 80-90 metros al sur de la ensenada de la furna cuyo techo sí se vino abajo, justo al este de un arrecife rocoso sumergido que allí hay). Una vez en nuestra casa de Vigo, estibé a mis ejemplares en la nevera, en sus frascos de recolección con la tapa abierta y con abundante agua de mar, a la espera de poder documentarlos al día siguiente. Al día siguiente, miércoles 31 de julio de 2019, de mañana, que amaneció despejado y soleado, me dispuse a documentar a mis ejemplares con medios digitales de foto y vídeo en el estudio de nuestra casa de Vigo. Comencé la sesión sólo con luz del día (no había luz del sol directa), auxiliada en parte por la luz de un flexo fluorescente dispuesto al efecto. En algún momento aproveché, también, la luz del sol directa, cuando empezó a entrar en el estudio. Las fotos y secuencias de vídeo de esta sesión se las hice a este ejemplar con la cámara OLYMPUS TG5, tanto en sus opciones de macro y microfotografía y sin lupas interpuestas como a través de la lupa rusa interpuesta y, en este caso, con la luz artificial incandescente de la propia lupa como iluminación. Para la sesión introduje a este ejemplar en una placa Petri con agua de mar que apoyé sobre un cristal que, a su vez, hice reposar sobre dos columnas de cintas de vídeo VHS acostadas y distanciadas entre sí ambas columnas, de una cinta de vídeo de altura cada columna, a fin de difuminar el fondo, que consistía en un separador plástico, de color azul, de los de las carpetas. En el caso de las fotos y secuencias de vídeo hechas a través de la lupa rusa interpuesta, apoyé la placa Petri sobre la placa portaobjetos de la propia lupa, con lo que el fondo en dichas fotos y secuencias de vídeo es el negruzco que es propio de dicho soporte. En esta sesión le hice a este ejemplar un total de 4 secuencias de vídeo digitales de la PELÍCULA DE VÍDEO DE BICHOS Nº 22/2019, dedicada por entero a los especímenes capturados este día (1 de las secuencias con las opciones de macro y microfotografía de la cámara OLYMPUS TG5, exclusivamente, y las 3 secuencias restantes a través de la lupa rusa interpuesta), así como 44 fotos digitales del CARRETE MD Nº 5/2019, todas ellas con la cámara de fotos OLYMPUS TG5, 40 con las opciones de macro o microfotografía normales de dicha cámara y las restantes 4 fotos a través de la lupa rusa interpuesta. Una vez acabada esta sesión, anestesié a este ejemplar en un frasco separado del resto, con agua de mar sobre la que espolvoreé unos poquitos cristales de Hidrato de Cloral. Además, metí a este ejemplar durante un breve tiempo en el congelador, no con ánimo de que muriese congelado (vigilé ese proceso para que no llegase a producirse la congelación), sino para aturdirle y ralentizar sus reflejos y reacciones a la presencia del anestésico disuelto en el agua. Al rato, el nemertino se había anestesiado por completo (y, de paso, se había contraído y arrugado bastante, volviéndose menos reconocible o parecido a su aspecto original, amén de haber protusionado su faringe aunque, por suerte, no llegó a desprenderla del resto del cuerpo -no así su extremo posterior, del que se separaron dos diminutos fragmentos que conservo con el resto del animal-). Tras fijarlo con Etanol Absoluto, lo lavé brevemente en agua dulce y lo pasé a su solución y recipiente de conservación definitivos, aunque no sin antes hacerle 6 nuevas fotos digitales con la cámara de fotos OLYMPUS TG5 a través de la lupa rusa y con su propia luz artificial incandescente, a fin de mostrar el aspecto de la faringe extrovertida y del extremo anterior de la cabeza (aunque dichas fotos no aclaran gran cosa sobre la posible existencia de ojos o fisuras cefálicas, más allá de dos tenues, cortas y difusas manchas longitudinales oscuras, aparentemente a ambos lados de la cabeza). Así pues, sumadas ambas sesiones fotográficas (la hecha en vida del animal, en la mañana del miércoles 31 de julio de 2019, y la hecha con el ejemplar ya muerto y en proceso de fijación, a través de la lupa rusa, en la tarde del mismo día), le hice un total de 50 fotos digitales del CARRETE MD Nº 5/2019, todas ellas con la cámara de fotos OLYMPUS TG5, 40 con las opciones de macro o microfotografía normales de dicha cámara y las restantes 10 fotos a través de la lupa rusa interpuesta (de la foto nº 171 a la foto nº 220 de dicho carrete). Tras volver a lavarlo en agua destilada para sacarle los restos de otras sustancias que pudiera tener, finalmente, conservo a este ejemplar, en Etanol Absoluto con una poca agua destilada residual, en un frasco de inyección guardado en .Determinado como Cephalothrix oestrymnica por FAFA el 04/11/2025.

Imágenes:

4 secuencias de vídeo digitales de la PELÍCULA DE VÍDEO DE BICHOS Nº 22/2019 y 50 fotos digitales del CARRETE MD Nº 5/2019 (de la foto nº 171 a la foto nº 220 de dicho carrete)

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Vídeo del ejemplar

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Ejemplar correctamente identificado

Especie:

Cephalothrix oestrymnica (Nemertea, Cephalothricidae)

Signatura original en la colección:

U/19/3

Fecha:

30/07/2019

Lugar:

Pontevedra. Punta Subrido, Cangas, Ría de Vigo

Cuaderno de campo:

Leer cuaderno de campo de ese día

Galería de fotografías:

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Vídeos

Vídeo de Cephalothrix oestrymnica

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