Ejemplar MFI 815.Carinina ochracea
1 ejemplar vivo deCarinina ochracea. Aunque le faltaba la parte posterior del cuerpo, este ejemplar era realmente diminuto, y mediría en torno a 7 milímetros de largo cuando se estiraba, por un ancho de en torno a medio milímetro o menos, estrechándose algo hacia la parte posterior. De color anaranjado, más claro y casi blanquecino en la cabeza (que carece de ojos), algo más amarillento hacia la sección posterior y más claro en los laterales del cuerpo, especialmente en dicha mitad posterior, cuyos laterales son prácticamente incoloros y translúcidos, su cuerpo es bastante cilíndrico (sólo levemente aplanado en sentido dorsoventral). La cabeza se distingue claramente del cuerpo, al ser algo más ancha que él y de forma curvadamente pentagonal, seguida por un cierto estrechamiento a modo de cuello, lo que, unido a que los laterales de dicho estrechamiento son algo más oscuros (tienen una suerte de raya longitudinal muy difusa de color castaño rojizo oscuro), y que, en vista lateral, parece tener una suerte de hendiduras longitudinales cefálicas muy poco marcadas y en todo caso muy poco profundas, todo ello me indujo a creer que podía tratarse de Carinina ochracea, especie ya presente en mi colección, y así lo manifesté en alguna de las secuencias de vídeo que le filmé, si bien ninguno de los ejemplares que cogí para mi colección con anterioridad de dicha especie tenía un tamaño tan pequeño ni una coloración general del cuerpo tan anaranjada como este ejemplar de ahora. Pero, además, y como rasgos distintivos y diferentes de este ejemplar, destaco que existe en la zona cefálica cierta rugosidad longitudinal, que se le ven muy claramente a través de la piel los ganglios cerebroideos como una mancha rojiza en la parte posterior de la cabeza, que el cuerpo presenta un sombreado blanquecino opaco, al modo de las espículas calcáreas de la epidermis de Emplectonema echinoderma, que hacia la parte media del cuerpo hay una zona muy corrugada un tanto anárquicamente y de un color algo más oscuro, que a cierta distancia hacia atrás desde el final de la cabeza hay un pliegue transversal que delimita zonas de diferente intensidad de coloración, que carece de las típicas y muy características fisuras laterales de Carinina ochracea, con esa forma sinuosa, como de una oreja, que les es tan propia (o yo no he logrado vérselas, al menos, por más que lo intenté), y sobre todo, que presenta, en cambio, dos pares de fisuras o pliegues transversales tras la cabeza, de las que las del segundo par, o posterior, se unen en el centro del dorso (o eso creo), orientándose hacia adelante y formando una suerte de letra V con el vértice apuntando al extremo distal anterior del animal, mientras que las fisuras o pliegues transversales anteriores no llegan a unirse en el centro del dorso del cuerpo (no sé aún si del dorso o del vientre, ya digo), pero sobresalen un tanto de los laterales. En la parte anterior, hacia el extremo posterior de la cabeza, detecté la existencia de un orificio redondeado y discreto, que no sé si es la boca o el rincocele. A este ejemplar de ahora lo encontré tamizando el fango que había dragado, como dije, en la zona interna de la ría, arrastrando la draga Orejitas hacia el oeste, primero, y luego de vuelta hacia el este hasta el punto inicial de partida, en un dragado de unos 15 o 20 minutos (entre las 15:50 horas y las 16:05 horas, aproximadamente), tras haber soltado más de 100 metros de cabo de draga fino, para que quedase bien tendido, lo más paralelo al fondo que fuese posible. La profundidad media del dragado sería de unos 20 o 25 metros, más o menos. El dragado lo inicié a unos 200 metros al oeste de la perpendicular al sur de la boya LOUSAL, separado de esta unos 100 metros al sur, como digo. Tras volver a puerto y separar a los ejemplares que me quedaría para mi colección, regresé a casa, donde opté por dejarlo en la nevera, con agua de mar renovada y la tapa del frasco abierta, para que pasase así la noche. A la mañana del día siguiente (el sábado, 7 de diciembre de 2019) documenté a este ejemplar iluminándolo con la luz artificial incandescente de un flexo dispuesto al efecto en las fotos y secuencias de vídeo hechas con el macro normal de la cámara de fotos, y con la luz incandescente de la lupa rusa en las fotos y secuencias hechas con dicho medio de aumento. Todas las fotos y secuencias de vídeo las hice con la cámara OLYMPUS TG5 en sus opciones de macro y microfotografía, o a través de la lupa rusa interpuesta. Para las secuencias de vídeo y las fotos hechas solamente con la cámara en sus opciones de micro y macrofotografía, sin lupas interpuestas, introduje a este ejemplar dentro de una placa Petri con agua de mar, que apoyé sobre un cristal que, a su vez, hice reposar sobre dos columnas de cintas de vídeo VHS acostadas y distanciadas entre sí ambas columnas, de una cinta de vídeo apaisada cada columna, a fin de difuminar el fondo, que consistía en un separador plástico, de color azul, de los de las carpetas. Para las escenas de vídeo y las fotos hechas a través de la lupa rusa, apoyé la placa Petri con agua de mar con este ejemplar en ella sobre la propia base porta objetos de la lupa rusa, con lo que dichas fotos y secuencias tienen el fondo negruzco y difuminado que es el propio de dicho soporte. Así pues, durante esta única sesión, le hice a este ejemplar 4 secuencias de vídeo digital de la PELÍCULA DE VÍDEO DE BICHOS Nº 40/2019, dedicada por entero a todos los ejemplares que cogí para mi colección el día anterior (1 de las secuencias fue hecha con las opciones de macro y microfotografía normales de la cámara y las otras 3 a través de la lupa rusa interpuesta). Así mismo, en dicha sesión también le hice a este ejemplar un total de 40 fotos digitales del CARRETE MD Nº 19/2019, 37 de ellas con la cámara de fotos OLYMPUS TG5 con las opciones de macro o microfotografía normales de dicha cámara y las 3 fotos restantes a través de la lupa rusa interpuesta (de la foto nº 281 a la foto nº 320 de dicho carrete). Una vez acabada esta sesión, guardé vivo a este ejemplar en la nevera, de nuevo, en un frasco con agua de mar limpia y la tapa del frasco abierta, hasta el día siguiente. Así, en la mañana del domingo 8 de diciembre de 2019, anestesié a este ejemplar de nemertino añadiendo al agua de mar del frasco en el que estaba la misma cantidad de una solución de Cloruro de Magnesio al 7% en agua destilada, logrando que se anestesiase razonablemente bien, aunque protusionando en parte su faringe. Por la tarde de ese domingo regresé a Santiago y, antes de acostarme, a fin de darle muerte a este nemertino, creyéndolo completamente incapaz de reaccionar al hallarse tan anestesiado, lo introduje sin más en Etanol Absoluto, con el resultado de que se le levantó toda la piel del cuerpo, replegándosele al centro del mismo y adquiriendo un aspecto bastante desastroso. Tres días después, el miércoles 11 de diciembre, tras darle un breve baño en agua destilada, guardé a este ejemplar de nemertino en su recipiente y solución conservadora definitiva. Así pues, finalmente, conservo a este ejemplar, en Etanol Absoluto con una poca agua destilada residual, en un frasco de inyección guardado en .
Imágenes:
40 fotos digitales del CARRETE MD Nº 19/2019, fotos 281320 y 4 secuencias de vídeo (PELÍCULA DE VÍDEO DE BICHOS Nº 40/2019.Galería de imágenes seleccionadas



Vídeo del ejemplar
Galería de imágenes originales
Ejemplar correctamente identificado
Especie:
Carinina ochracea (Nemertea, Tubulanidae)
Signatura original en la colección:
AM/19/1
Fecha:
06/12/2019
Lugar:
Pontevedra. Zona interna de la Ría de Vigo, al sur de la boya LOUSAL
Cuaderno de campo:
Leer cuaderno de campo de ese día