Ejemplar MFI 770.Hoploplana villosa
1 platelminto, vivo, de la especie Hoploplana villosa, que es de esta especie FIJO, es E.N. (y no sólo para mí, ya que lo cité en asturnatura como especie nueva para Galicia -al menos, ya que también hubiera podido citarlo como especie nueva para aguas atlánticas ibéricas, como poco, ya que su distribución es mediterránea/lessepiana, básicamente, pues también se cita en el Índico, y eso aunque haya alguna referencia genérica a haber hallado esta especie en aguas atlánticas europeas, pero citas éstas referidas al Canal de la Mancha y al Mar del Norte, sin más precisiones -que yo sepa, al menos-), y no vi más. Este ejemplar, con abundantísima pilosidad dorsal (papilas muy afiladas, largas y estrechas, muy densamente apretadas en todo el dorso), de coloración dorsal más bien anaranjada y con unos evidentes tentáculos cerebrales largos y afilados, sin que existan tentáculos en el borde anterior o sus proximidades, es tan característico que no albergo dudas razonables en cuanto a su correcta identificación (aunque me dio cierto trabajo dar con la especie de que se trataba). Por haberme descuidado y dejado el frasco de recolección cierto tiempo al sol, junto al parabrisas de la AUREA, este animal, muy sensible, comenzó un cierto deterioro, que le hizo perder o rasgar, al menos, parte de su lado derecho, presentando ahora una suerte de gran muesca en dicho lado. Para referir con mayor detalle las características anatómicas de este ejemplar, reseño ahora entrecomillado y en cursiva, el comentario que publiqué el 11 de junio de 2019 en asturnatura, al tiempo que realizaba la cita nueva de la especie para Galicia, acompañando a tres de las fotos que le hice a este ejemplar, tras haberlas editado. El comentario referido decía así: Las fotos que subo hoy corresponden a un ejemplar de Hoploplana villosa y, según entiendo, suponen una primera cita de esta especie para Galicia (podría decirse, también, que para aguas atlánticas ibéricas, al menos, ya que, hasta donde sé con certeza, es una especie de distribución mediterránea e índica -se ha citado en todo el Mediterráneo, incluyendo las costas españolas, pero también en las Islas Maldivas y en las Islas Laquedivas, de la India, por lo que tiene todos los boletos para tratarse de una especie lessepiana-, si bien también hay alguna referencia vaga a haber sido hallada en el Atlántico europeo -hacia el Canal de la Mancha y el Mar del Norte-, pero sin especiales concreciones de localización). Por todo ello, lo que tengo claro es que no es una especie que haya sido incluida en los trabajos referidos a la fauna de turbelarios existentes en Galicia que han sido publicados recientemente. Lo dejo, por tanto, en que se trata de una nueva cita para Galicia. La verdad es que el hallazgo de este ejemplar, el pasado sábado 8 de junio en la Playa de Temperán, en Cangas do Morrazo (Pontevedra), me sumió en bastantes dudas diagnósticas hasta que consideré la posibilidad de que se tratara de una especie del género Hoploplana. Y fue la segunda de dicho género que hallo en aguas de la Ría de Vigo, tras haber localizado en el pasado algunos ejemplares de Hoploplana elisabelloi, hallazgos de los que ya di cuenta en su día en asturnatura. Este ejemplar en concreto lo hallé buceando a unos 2,5 metros de profundidad, en la zona al este de la playa referida de Temperán, y a unos 100 metros de la orilla, entre las ramificaciones distales de una mata de algas Sargassum muticum (el alga asesina japonesa, como se la llama por acá, haciendo referencia a que se trata de una especie de alga invasora, en marcada e imparable expansión, que compite muy fuertemente con las especies autóctonas). En la zona basal de dicha alga abundaban las colonias de tunicados Distomus variolosus, así como briozoos calcáreos (posible alimento de este platelminto, a decir de los distintos textos que he consultado), hidrozoos, etcétera. Cuando lo descubrí, el animalito se desplazaba reptando bastante lentamente sobre el alga referida, ya que es incapaz de nadar, y lo primero que me llamó la atención del ejemplar, de en torno a 1 centímetro de diámetro y contorno casi circular (aunque en las fotos no se aprecia, por hallarse en parte plegado), fue su fuerte colorido naranja dorsal. Pero como bajo el agua no podía advertir más detalles anatómicos clarificadores, opté por subirlo conmigo a la barca, para examinarlo a través de una lupa de mano que llevo a bordo. Y ya entonces me llamaron la atención otros dos rasgos que acabaron resultando diagnósticos: el primero, la ausencia de tentáculos marginales, unida a la existencia de unos tentáculos nucales bastante retrasados, delgados y largos, estrechamente cónicos -casi cilíndricos, sobre todo en su mitad distal, aunque más anchos en la base-, que poseían color naranja en la mitad basal y blanco en la distal, y en cuyas bases se concentraban, como dos anillos irregulares y apretados, todos los negros ocelos que fui capaz de descubrir en este espécimen (de hecho, no le he visto ocelos marginales, que no poseen en esta especie, pero ni siquiera cerebrales, a pesar de que éstos últimos deberían existir, siguiendo las descripciones de la especie a las que he tenido acceso, distribuidos en dos manchas a ambos lados de la zona cerebral). La localización de los ocelos, sólo en la base de los tentáculos nucales, distingue ya de plano estos tentáculos de los que poseen otras especies de turbelarios bien conocidas por mí, como Stylochus neapolitanus que, siendo por lo demás muy parecidos en cuanto a su forma y coloración general -cónicos casi cilíndricos, naranjas por debajo y blanquecinos por arriba, aunque se hallan más adelantados en el dorso, en cambio-, sin embargo distribuyen sus ocelos a todo lo largo de los tentáculos, y no se limitan a concentrarlos en dos anillos basales, como sí hace Hoploplana villosa. Pero la segunda característica que me llamó la atención al ver a este ejemplar a través de la lupa resultó crucial en su determinación, y fue la densísima pilosidad dorsal que posee (en realidad, no se trata de pelos propiamente dichos, sino de multitud de papilas muy delgadas y largas, con aspecto de pelos), pilosidad que da nombre específico a estos animales (villosa), por referencia al vello que los recubre. Esas papilas, como se puede ver en las fotos que subo, son bastante largas, aunque nunca tanto como los tentáculos nucales, se adelgazan hacia la punta y, frecuentemente, acaban en un punto oscuro. Cubren todo el dorso del animal, pero no así su cara ventral, que permanece lisa y de un color general más claro que el dorso, casi blanquecino. Otro rasgo diagnóstico, éste referido a la coloración dorsal del animal, se refiere a la existencia de una serie de manchas o puntos rojizos en el dorso, que destacan sobre la coloración crema de fondo, y son los que, sumado todo, le dan ese aspecto anaranjado tan llamativo al animal. Dichos puntos, al menos los más intensos, también pueden observarse, más débilmente, a través de la blanca piel de la cara ventral. En dicha cara ventral se hace evidente, en cambio, la existencia de la alargada, plegada y aún más blanca faringe. En la foto 1 tenéis una imagen del animal en su conjunto en vista dorsal, en la foto 2 otra imagen general del animal, pero en vista ventral, y en la foto 3 una imagen ampliada de los tentáculos nucales, mostrando los ocelos que forman en ellos dos anillos basales. Como podéis observar, desafortunadamente este ejemplar sufrió una cierta laceración en su lado derecho, producida por un error del que suscribe durante su manipulación. No es que él fuese así... :P Espero que os haya gustado tanto este bichiño como me sorprendió a mí encontrarlo. Un saludo.. Hasta aquí el comentario que realicé en asturnatura. Supongo que la cita como especie nueva para Galicia se realizará en el número de la revista digital asturnatura.com que se publicará este lunes, 17 de junio de 2019. Encontré a este ejemplar al observar que se que se movía por una zona bastante elevada y externa de una mata de algas de la especie Sargassum muticum, que crecía a unos 2,5 metros de profundidad, a unos 100 metros de la orilla al este del extremo este de la Playa de Temperán. Por ser de color anaranjado, me llamó la atención y decidí guardarlo en un frasco de recolección, con intención de observarlo en detalle al llegar a la barca, a través de una lupa de numismática. Pero, desgraciadamente, por haberme descuidado y dejado apoyado el frasco de recolección cierto tiempo al sol, junto al parabrisas de la AUREA, este animal, muy sensible, comenzó un cierto deterioro, que le hizo perder o rasgar, al menos, parte de su lado derecho, presentando ahora una suerte de gran muesca en dicho lado. Durante el resto del día tuve buen cuidado en mantenerlo a la sombra y en cambiarle regularmente el agua de mar del frasco por otra fresca. Al llegar a nuestra casa de Vigo estibé a los especímenes en la nevera, en sus frascos de recolección con agua de mar y, tras un rato descansando y mirando libros para intentar aproximar la determinación de cuanto había cogido, me fui a dormir. Al día siguiente, domingo 9 de junio de 2019, de mañana, me dispuse a documentar a mis ejemplares con medios digitales de foto y vídeo en el estudio de nuestra casa de Vigo, incluido éste. En concreto, a este ejemplar lo documenté iluminándolo con luz del día, pero sin luz del sol directa, por lo que utilicé como complemento la luz fluorescente de un flexo dispuesto al efecto. Además, para las fotos y vídeos hechos a través de la lupa rusa, usé la luz artificial incandescente de la misma como iluminación. Todas las fotos y secuencias de vídeo (éstas todas filmadas en formato 4K) de este ejemplar las hice con la cámara OLYMPUS TG5 en sus opciones de macro y microfotografía o a través de la lupa rusa. Para la sesión introduje a este ejemplar en una placa Petri con agua de mar que apoyé sobre un cristal que, a su vez, hice reposar sobre dos columnas de cintas de vídeo VHS acostadas y distanciadas entre sí ambas columnas, de una cinta de vídeo de alto cada columna, a fin de difuminar el fondo, que consistía en un separador plástico, de color azul, de los de las carpetas. En el caso de las fotos y secuencias de vídeo hechas a través de la lupa rusa, apoyé la placa Petri sobre la placa portaobjetos de la misma, con lo que el fondo de dichas fotos y secuencias de vídeo es el negruzco que es propio de la misma. Así pues, durante esta única sesión le hice a este ejemplar un total de 7 vídeos digitales de la PELÍCULA DE VÍDEO DE BICHOS Nº 15/2019, dedicada por entero a los especímenes capturados este día (5 de ellos con las opciones de macro y microfotografía normales de la cámara OLYMPUS TG5, y los otros 2 vídeos a través de la lupa rusa interpuesta), así como un total de 50 fotos digitales del CARRETE MD Nº 3/2019, con las cuales lo acabé, todas ellas con la cámara de fotos OLYMPUS TG5, 38 de ellas con las opciones de macro o microfotografía normales de dicha cámara y las 12 restantes a través de la lupa rusa interpuesta (de la foto nº 471 a la foto nº 520, última de dicho carrete). Una vez acabada esta sesión, deposité con cuidado a este ejemplar, tras haberlo dejado distenderse en una cucharilla con agua de mar, en la superficie plana de una placa de hielo de agua de mar que previamente había congelado en un recipiente de plástico ancho y plano, causándole una muerte instantánea, y añadiéndole a continuación Etanol Absoluto con suavidad para fijarlo. Luego, tras dejar que se desprendiese de la placa de hielo y lavarlo en agua dulce, lo pasé a un frasco de transporte con Etanol Absoluto y una poca agua dulce residual y, días después, lo pasé a su recipiente y solución de conservación definitivos. Así pues, finalmente, conservo en perfecto estado a este ejemplar, en Etanol Absoluto con una poca agua dulce residual, en un frasco de inyección guardado en.
Imágenes:
7 vídeos (PELÍCULA Nº 15/2019), 50 fotos (CARRETE MD Nº 3/2019, fotos 471520)Galería de imágenes seleccionadas



Vídeo del ejemplar
Galería de imágenes originales
Ejemplar correctamente identificado
Especie:
Hoploplana villosa (Platyhelminthes, Leptoplanidae)
Signatura original en la colección:
Ñ/19/1
Fecha:
08/06/2019
Lugar:
Pontevedra. Playa de Temperán, Cangas do Morrazo
Cuaderno de campo:
Leer cuaderno de campo de ese día