Ejemplar MFI 732.Branchiomma bombyx

4 sabélidos de la especie Branchiomma bombyx, que son de esta especie FIJO, NO son E.N. y vi muchísimos más. De coloración del cuerpo amarillenta sucia y de color del abanico branquial con una variable tonalidad entre blanquecina y violácea/grisácea, aunque es típica una coloración a franjas transversales muy contrastadas (claras y oscuras, turnándose), creí que pudiesen ser una especie nueva para mi colección, pero me equivoqué. El tamaño de estos ejemplares (bastante grande para lo que había visto hasta entonces en otros ejemplares de esta especie) rondará los 5 o 6 centímetros de largo máximo. Los abanicos branquiales poseen unas 32 branquias plumosas, cada una de las cuales remata distalmente en una especie de estrechamiento. En cada branquia hay algunos pares de anclajes, de color blanquecino, que creo recordar que los animales usan para desplazarse. El centro del abanico branquial, visto interiormente, es un gran círculo castaño, en cuyo centro se halla la boca, junto con un par de antenas o palpos unidos por su vértice basal pero que se disponen en forma más o menos divergente distalmente y hacia arriba, como formando una letra “V”. El resto del cuerpo de estos animales presenta unos 60 segmentos corporales, bastante similares entre sí, pero disminuyendo gradual y proporcionadamente de tamaño hacia el extremo posterior y sin que quepa distinguir claramente varias regiones corporales (a diferencia de los terebélidos, por ejemplo). En la zona inmediatamente por debajo del abanico branquial hay una suerte de discreta gola o expansión. Cada lado de cada segmento del cuerpo está dotado de un par de expansiones laterales en los parápodos, a modo de uncinos, que se van intercalando unos con otros (los más pequeños en medio de los grandes) a medida que se avanza hacia la parte anterior o posterior del animal. Estos animales habitaban en tubos parduzcos y apergaminados, de superficie bastante lisa, que se erguían desde el fondo, muchas veces agrupados en un ramillete varios juntos (de hecho, los 4 ejemplares que me quedé crecían juntos). La parte inferior de los tubos está frecuentemente recubierta por gravilla y piedrecillas. Hallé a estos ejemplares tanto entre concreciones calcáreas formadas por bálanos que crecían en los muros de los tajamares del puente de La Toja, a unos 3 metros de profundidad como máximo en ese momento de la marea, como tapizando el suelo de grava en las zonas inmediatas a dichos muros de piedra de los tajamares, a veces formando colonias de un enorme número de individuos en el fondo de grava, y que se componían de multitud de tubos de arena gruesa que apenas sobresalían un par de centímetros del suelo, con el reborde superior del tubo algo ensanchado, y que abrían unos precioso abanicos branquiales en tonos entre blanquecinos y violáceos, cerrándolos al unísono a la menor provocación pero volviendo a abrirlos casi al momento. De hecho, y aunque no se trata de los mismos especímenes que cogí para mi colección, pude filmar y fotografiar en fotos y vídeos submarinos a varios cientos de esos gusanos. Tras haberlos separado de los demás especímenes en la tarde/noche del día de su captura y tras dejarlos en un frasco adecuado, con la tapa abierta, dentro de la nevera de nuestra casa de Vigo, donde pasaron la noche, a la mañana del día siguiente a su captura (la mañana del viernes 31 de mayo), me dispuse a documentar a los ejemplares que me quedaría para mi colección en una primera sesión, incluyendo a estos ejemplares. Para ello, coloqué a estos ejemplares, dentro de un gran bol de Pyrex con agua de mar, sobre un cristal que, a su vez, apoyé sobre dos columnas de cintas de vídeo VHS acostadas y distanciadas entre sí ambas columnas, de una cinta de vídeo cada columna, a fin de difuminar el fondo, que consistía en un separador plástico, de color azul, de los de las carpetas. También les hice algunas fotos y un último vídeo una vez vueltos a su frasco de recolección con agua de mar, porque al cabo de un rato 3 de los 4 ejemplares abrieron a la vez sus penachos branquiales, cosa que no habían hecho hasta ese momento. Todas las fotos así como los vídeos que realicé de estos ejemplares los llevé a cabo, exclusivamente, con la cámara OLYMPUS TG5 en sus opciones normales de macro y microfotografía y sin lupas interpuestas, aprovechando la luz del sol directa o la luz del día como iluminación, más la luz fluorescente de un flexo dispuesto al efecto, algunas veces. Así pues, durante esta sesión, les hice a estos ejemplares 3 archivos de vídeo digital, que filmé en formato 4K, 2 de ellos en un bol de Pyrex con agua de mar y fondo azul y uno en su frasco de recolección sobre la mesa del estudio, y los archivaré y guardaré en una carpeta con el nombre tradicional de PELÍCULA DE VÍDEO DE BICHOS Nº 14/2019, dedicada por entero a todos los ejemplares que cogí para mi colección el día anterior. Así mismo, en dicha sesión también les hice a estos ejemplares 31 fotos digitales con la cámara de fotos OLYMPUS TG5 en sus opciones de macro y microfotografía. Una vez acabada esta sesión, introduje el frasco con agua de mar que contenía a estos ejemplares en la nevera de nuestra casa de Vigo, tras haber espolvoreado sobre la superficie del agua de mar en la que estaban sumergidos abundantes cristales de Mentol, para anestesiarlos. Por la noche del viernes 31 de mayo de 2019, tras regresar del mar, comprobé que los ejemplares se hallaban anestesiados, un par de ellos con los tentáculos branquiales bien extendidos y uno de los otros dos prácticamente fuera de su tubo. Así pues, les fui añadiendo durante un buen rato de esa noche Etanol Absoluto, muy poco a poco, mientras mantenía su frasco en la nevera, para matarlos en esa postura y comenzar a fijarlos, aunque no pude evitar que los que tenían los abanicos branquiales más extendidos acabasen por plegarlos en gran parte. En la mañana del 1 de junio, tras lavar con cuidado en agua dulce a estos ejemplares, los pasé a su recipiente y solución conservadora definitivos. No obstante, durante esa misma mañana del 1 de junio le hice 9 nuevas fotos al ejemplar antes referido, una vez extraído su cuerpo por completo de su tubo. Las fotos se las hice en una placa Petri, con agua dulce, e iluminándolas con un flexo fluorescente dispuesto al efecto, todas ellas con la cámara de fotos OLYMPUS TG5 en sus opciones macro/micro normales. Luego, lo pasé junto a los demás a su frasco de conservación. Así pues, sumadas ambas sesiones de fotos (las de las mañanas del 31 de mayo y del 1 de junio) les hice a estos 4 ejemplares con sus tubos un total de 40 fotos digitales del CARRETE MD Nº 3/2019 (de la foto nº 381 a la foto nº 420 de dicho carrete). Así pues, finalmente, conservo en perfecto estado a estos cuatro ejemplares y sus tubos, en Etanol Absoluto con una poca agua dulce residual, en un frasco de Hero 6 nuevo, con la tapa negra, guardado en .

Imágenes:

3 archivos de vídeo digitalen la PELÍCULA DE VÍDEO DE BICHOS Nº 14/2019 y 40 fotos digitales del CARRETE MD Nº 3/2019 (de la foto nº 381 a la foto nº 420 de dicho carrete)

Galería de imágenes seleccionadas

Vídeo del ejemplar

Galería de imágenes originales

Ejemplar correctamente identificado

Especie:

Branchiomma bombyx (Annelida, Sabellidae)

Signatura original en la colección:

N/19/5

Fecha:

30/05/2019

Lugar:

Pontevedra. Puente de La Toja

Cuaderno de campo:

Leer cuaderno de campo de ese día

Galería de fotografías:

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Vídeos

Vídeo de Branchiomma bombyx

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