Cuaderno del martes 4 de mayo de 2021
Martes, 4 de mayo de 2021 (yo sólo, en AUREA)
En un día despejado y caluroso, aunque con algo de viento fresco del oeste/noroeste que encrespaba bastante la superficie del mar, con visibilidad submarina bastante turbia (no en vano, dos días antes, el domingo 2 de mayo, víspera de cuarto menguante, había presenciado la masiva reproducción de las esponjas Marthasterias glacialis, que llegué a filmar y fotografiar submarinamente en Punta Subrido, que se acompañó el mismo día con una masiva suelta de productos sexuales blanquecinos por parte de los mejillones de todas las bateas, que dejaba un rastro en el mar que las corrientes y vientos prolongaban desde cada batea de los polígonos F, G y H de Cangas en dirección sudeste -soplaba noroeste-, por lo que el mar desde ese día estuvo bastante toldado), con temperatura submarina ignorada, y con marea muerta, baja a las 17,30 horas, con 1,50 metros de profundidad, a las 16,50 horas zarpé de Marina Davila y, en principio, me dirigí hacia el oeste, con idea de llegar a algún buen sitio donde probar la nueva draga PERITAS (llamada así porque a cada lado de su boca lleva un par de plomos de pera grandes, o sea: 4 peritas en total).
Esa misma mañana había estado acabando de confeccionar esa draga PERITAS, trabajos que había iniciado la tarde anterior sobre un bosquejo de draga preexistente, al haber perdido por un incalificable despiste mío la draga OREJITAS al mediodía del lunes 3 de mayo de 2021 por no haber enganchado la cadena de la draga al cabo de dragado al tiempo de hacerla descender al fondo (mientras yo sostenía el extremo del cabo de dragado en mi boca).
Ese lunes desastroso, el 3 de mayo, mi intención había sido dragar en arena de anfioxo, de la que las cartas náuticas marcan en la zona al sur sudeste de la Isla Sur de Cíes, lugar donde me paré e hice 2 fotos de enfilaciones (una en el momento en que la Isla Sur toca visualmente al extremo suroeste de la Isla del Faro o de Monteagudo, de suerte que desaparece la visíón de mar abierto a través del canal del Freu da Porta entre ambas islas de Cíes, y la otra enfilación haciendo coincidir el archipiélago de las Islas Serralleiras con lo alto del monte en cuya ladera oeste se asienta el Faro de Cabo Silleiro). Y en ese lugar en concreto fue donde dejé irse al fondo, irremisiblemente, a la draga OREJITAS que tantos y tan buenos servicios me había prestado. Se da la circunstancia de que, hace ya bastantes años, en esa misma zona había perdido otra draga (una minidraga, en ese caso), pero por haber enrrocado en el fondo y romperse el cabo de arrastre al tirar de él. Eso convierte a ese lugar en una especie de Zona Maldita" para mis dragados.
Volviendo al martes, 4 de mayo, día del evento, diré que tras renunciar a seguir en dirección oeste, dado el bravo estado del mar, opté por dirigirme hacia el interior de la ría para intentar allí un dragado con que estrenar mi nueva draga "PERITAS". Así pues, opté por dirigirme hacia el lado contrario: hacia el este y el interior de la Ría.
Decidí pararme a dragar lo más al abrigo de los viento dominantes del oeste/noroeste, por lo que me dirigí a un punto próximo a la boya Lousal (la boya roja que hay, más o menos, enfrente de los astilleros de Rodman, entre Meira y Domaio, y a la que en el pasado, por desconocimiento de cuál fuese su nombre y a falta de otra denominación mejor, llamé "Baliza -o boya- de Rodman").
El punto en concreto se situaba un tanto al sur de dicha boya Lousal, enfilando ésta con la cima del Monte Xaxán (inconfundible con sus altas antenas), mientras que, por otro lado, enfilé el Monte de A Peneda, situado al nordeste de Cesantes, con el centro mismo del Puente de Rande, en donde convergen los cables tensores de ambos pilares.
De cada una de ambas enfilaciones hice una foto con mi cámara submarina OLYMPUS TG 5, fotos que, por no ser de bichos que me quede para mi colección, las conservaré como FOTOS MD NB (No de Bichos) en la carpeta correspondiente al día del evento.
Por cierto, que por no haber cambiado los ajustes de la cámara de fotos submarina OLYMPUS TG5 al horario de verano, las fotos -y vídeos- hechas con ella constan como efectuadas una hora antes de la real en los archivos correspondientes.
Una vez situado en ese lugar, a una profundidad que calculo de unos 30 metros, aproximadamente, descendí la draga y exactamente a las 17:10 horas comencé un dragado durante los siguientes 5 minutos (hasta las 17:15 horas, exactamente), llevando en rumbo circular, comenzando en dirección sudeste y acabándolo en dirección este.
Cuando icé la draga venía bastante llena de fango, mezclado con muchos restos y animales, que metí en la tina con tapa amarilla que llevo a bordo de la AUREA, rellenándola con agua de mar, tras de lo cual, recogí la draga y el cabo de arrastre y zarpé de regreso a puerto.
En Marina Davila, una vez repostado combustible, amarré la barca, comí frugalmente y dediqué el resto de la tarde a tamizar lo dragado y seleccionar los ejemplares que me quedaría para mi colección (devolviendo el resto al mar allí mismo: un par de ofiuros de varias especies -de los géneros Ophiura y Achronida- y una gran cantidad de bivalvos -Nucula, Abra, cárdidos,...-, caracolillos -Nassarius cabrierensis ovoideus y Ringicula entre otros-, conchas vacías de Turritella, Crepidula, unos 5 Veretillum cynomorium -uno de ellos seccionado en varias partes-, así como una gran cantidad de pequeños gusanos o trozos de gusanos -lumbrinéridos, maldánidos, afroditoideos, etcétera-). Quiero reseñar que el hecho de que algunos ejemplares viniesen seccionados creo que pudo obedecer a que a la nueva draga PERITAS le había afilado mucho el extremo delantero de su rampa de ataque, con el que se introduce en el fondo, lo que pudo provocar esas lamentables escisiones. Espero limar en breve dicho borde delantero, para volverlo algo más romo.
Tras endulzar el motor, lavar a fondo la AUREA y el material de dragado y tamizado (la draga PERITAS, el tamiz, la pala con la que cojo el fango a tamizar, las dos tinas que llevo a bordo, etcétera), entoldé la barca y regresé a nuestra casa de Vigo sobre las 20:30 horas, metiendo en la nevera los dos frascos de recolección en los que había introducido a los ejemplares que me quedaría para mi colección, dejándolos con las tapas abiertas y abundante agua de mar, para que pasasen la noche en las mejores condiciones posibles.
Al día siguiente por la tarde/noche (el miércoles, 5 de mayo de 2021), en el estudio de nuestra casa de Vigo, filmé y y fotografié con medios digitales a los 3 ejemplares de dos especies que me había traído y que ingresaron en mi colección. Esta sesión la llevé a cabo básicamente con la luz de un flexo fluorescente dispuesto al efecto.
Todas las fotos y secuencias de vídeo (éstas todas filmadas en formato 4K) de esta sesión las hice con la cámara OLYMPUS TG5, exclusivamente con sus opciones de macro y microfotografía propias de la cámara y sin lupas interpuestas.
Para la sesión, sumergí sucesivamente a los ejemplares de las dos especies en una placa Petri con agua de mar, placa Petri que apoyé sobre un cristal transparente que, a su vez, hice reposar sobre dos columnas de cintas de vídeo VHS acostadas y distanciadas entre sí ambas columnas, de la altura equivalente al grosor de una cinta de vídeo acostada cada columna, a fin de difuminar el fondo, que consistía en una cartulina de color negro, para incrementar el contraste a la vez que difuminaba el fondo.
Todas las secuencias de vídeo hechas durante esta sesión pasaron a formar parte de la PELÍCULA DE VÍDEO DE BICHOS Nº 8/2021, correspondiente por entero a este evento recolector. Así mismo, todas las fotos digitales hechas durante esta sesión las guardo en el CARRETE MD Nº 2/2021.
Tras la sesión, pasé los ejemplares a sendos frascos de anestesiado y muerte (Hero 6), uno por especie, en los que introduje una cantidad igual a la de agua de mar en la que estaban de una solución de Cloruro de Magnesio disuelto al 7%, aproximadamente, con agua destilada, solución en la que los dejé sumergidos y dentro de la nevera el resto de la noche.
A la mañana siguiente (la del jueves, 6 de mayo de 2021), comprobé que los tres ejemplares de ambas especies estaban razonablemente bien y aparentemente relajados (de hecho, una de las plumas de mar había abierto muchos pólipos, que lucían sus tentáculos en abanico, lo que me indujo a hacerle unas últimas fotos con la misma metodología que las realizadas la noche anterior). No obstante, para asegurarme de que los animales ya no respondiesen a estímulos antes de iniciar el proceso de su muerte por adición, poco a poco, de Etanol Absoluto, opté por introducir en cada uno de los frascos un cristal de mediano tamaño de Hidrato de Cloral, como refuerzo anestésico, dejándolos actuar durante una hora y media más. A partir de esa hora, disueltos ya por completo ambos cristales de Hidrato de Cloral y con los especímenes sin dar muestra alguna de movimientos, fui añadiendo muy poco a poco Etanol Absoluto en ambos frascos, y reduciendo proporcionalmente la cantidad de la solución original en la que estaban sumergidos, para incrementar, así, la proporción de Etanol Absoluto en la que morirían y comenzarían el proceso de fijación y conservación.
A cada nueva adición de Etanol Absoluto (apenas unas gotas de cada vez), observaba con una lupa de numismática si se producían reacciones en mis especímenes, y para alivio mío no fue así, quedando todos los ejemplares en perfectas condiciones.
Tras comer, y antes de regresar a Santiago (a la mañana siguiente me darían mi cuarta sesión de inmunoterapia, y por primera vez ya sin quimioterapia), lavé con abundante agua destilada a los tres ejemplares (en agua renovada para cada especie), y los introduje en sus respectivos soluciones conservadoras y recipientes definitivos.
Así pues, durante este martes 4 de mayo, para mi colección COGÍ
- H/21/1 - 1 ejemplar de Carinina ochracea, que es de esta especie FIJO, NO es E.N. y no vi más. No albergo dudas de su adscripción a esta especie, ya que este ejemplar presenta los rasgos que lo identifican claramente como Carinina ochracea, (sobre todo el estrechamiento a nivel de cuello, el aspecto ancho y romo de la cabeza, la presencia de dos líneas laterales rojas, una en cada lateral de la zona cefálica, y que se extienden solo un poco hacia atrás y, finalmente, el aspecto auriculiforme de las hendiduras o fisuras cefálicas, sitiadas a ambos lados de la cabeza, y cuyo diseño es diagnóstico en esta especie, como bien me explicó FAFA -Fernando Ángel Fernández Álvarez- en su día). Aunque este ejemplar pertenece a una especie ya presente en mi colección, dada su rareza (de la que el propio FAFA me informó cuando le mostré fotos de uno de mis primeros ejemplares de la misma recolectados) y que se halla claramente infrarepresentada en la misma, entiendo que se justifica sobradamente que me quedase con este individuo. Por lo demás, este ejemplar, de en torno a 1 milímetro de ancho o poco más, y uno y medio o dos centímetros de largo a lo sumo (aunque está incompleto, al faltarle al menos el extremo posterior), tiene un color corporal uniformemente crema claro, salvo las manchas rojizas, en forma de líneas longitudinales, ya referidas, existentes a la altura del cuello o parte posterior de la cabeza, y presenta un cuerpo cilíndrico, con una cabeza claramente diferenciable del resto merced al estrechamiento al que me he referido llamándolo "cuello", cabeza que acaba de forma ancha y roma, aunque a veces, y debido a sus movimientos de expansión y contracción, puede apuntarse muy discretamente en su extremo distal. La boca de este animal se halla justo por detrás del cuello, en posición ventral, y es un orificio de contorno redondo. Por su parte, el poro proboscídeo de este animal se puede ver en el extremo anterior de la parte inferior de la cabeza, pues es subterminal y ventral. He podido comprobar -posiblemente como indicio de confirmación de lo que afirma FAFA y que Herrera Bachiller recoge en la descripción de esta especie que incluye en su magnífica tesis sobre los nemertinos ibéricos- que existe una suerte de línea invisible que divide el cuerpo de forma transversal, definiendo dos zonas de coloración sutilmente distintas (una, la delantera, un poco más oscura que la otra, la trasera), y que posiblemente, insisto, tenga mucho que ver con la presencia que describe FAFA de una banda de tinción post-fijación, similar a la que presentan los tubulánidos. No obstante, el rasgo ya comentado y diagnóstico de esta especie, presente en mi ejemplar, es la existencia de unas fisuras o hendiduras cefálicas un tanto auriculiformes, visibles (aunque siempre con cierta dificultad) a ambos lados de la cabeza o, mejor dicho, a la altura de las manchas rojizas presentes en el cuello. Este ejemplar, como todos los conseguidos por mí de esta especie con anterioridad (un par de ellos), cuando lo hallé carecía de extremo caudal, al menos desde el momento de su captura (y de ahí que diga que está incompleto y que ignore cuál pudiera haber sido su longitud total), por lo que ignoro el aspecto que dicho extremo posterior podría haber tenido, ni puedo asegurar si poseía un cirro anal en él o no -ausencia de cirro anal que sería lo propio en su especie-. Hallé este ejemplar al tamizar en Marina Davila el material que había dragado a una profundidad que calculo de unos 30 metros, en un punto próximo a la boya Lousal, un tanto al sur de dicha boya, enfilando ésta con la cima del Monte Xaxán, mientras que, por otro lado, enfilé el Monte de A Peneda, situado al nordeste de Cesantes, con el centro mismo del Puente de Rande, en donde convergen los cables tensores de ambos pilares, dragado que efectué durante 5 minutos, a ritmo mínimo del motor de la AUREA y con rumbo circular desde el punto descrito, iniciándolo en dirección sudeste y acabándolo en dirección este. Tras separar a este ejemplar y haberlo observado a través de la lupa de numismática que llevo a bordo de la AUREA, decidí quedármelo para mi colección y, a tal efecto, lo mantuve en el mismo frasco de captura con abundante y renovada agua de mar y, al llegar a casa por la tarde/noche del día de su captura, lo guardé en la nevera de nuestra casa de Vigo, con la tapa del frasco entreabierta, para que pasase la noche en las mejores condiciones posibles. Al día siguiente por la tarde/noche (el miércoles, 5 de mayo de 2021), en el estudio de nuestra casa de Vigo, filmé y y fotografié con medios digitales a este ejemplar. Esta sesión la llevé a cabo básicamente con la luz de un flexo fluorescente dispuesto al efecto. Todas las fotos y secuencias de vídeo (éstas todas filmadas en formato 4K) de esta sesión las hice con la cámara OLYMPUS TG5, exclusivamente con sus opciones de macro y microfotografía propias de la cámara y sin lupas interpuestas. Para la sesión, sumergí a este ejemplar en una placa Petri con agua de mar, placa Petri que apoyé sobre un cristal transparente que, a su vez, hice reposar sobre dos columnas de cintas de vídeo VHS acostadas y distanciadas entre sí ambas columnas, de la altura equivalente al grosor de una cinta de vídeo acostada cada columna, a fin de difuminar el fondo, que consistía en una cartulina de color negro, para incrementar el contraste a la vez que difuminaba el fondo. Todas las 3 secuencias de vídeo hechas durante esta sesión a este ejemplar pasaron a formar parte de la PELÍCULA DE VÍDEO DE BICHOS Nº 8/2021, correspondiente por entero a este evento recolector. Así mismo, todas las 40 fotos digitales hechas durante esta sesión a este ejemplar las guardo en el CARRETE MD Nº 2/2021 (de la foto nº 071 a la foto nº 110 de dicho carrete). Tras la sesión, pasé este ejemplar a un pequeño frasco para su anestesiado y muerte (un frasco Hero 6), en el que introduje una solución de Cloruro de Magnesio disuelto al 7%, aproximadamente en agua destilada, añadiéndola en una cantidad igual a la de agua de mar en la que estaba inmerso el ejemplar, solución en la que lo dejé sumergido y dentro de la nevera el resto de la noche. A la mañana siguiente (la del jueves, 6 de mayo de 2021), comprobé que este ejemplar estaba razonablemente bien y aparentemente relajado. No obstante, para asegurarme de que ya no respondiese a estímulos, antes de iniciar el proceso de su muerte por adición, poco a poco, de Etanol Absoluto, opté por introducir en su frasco un cristal de mediano tamaño de Hidrato de Cloral, como refuerzo anestésico, dejándolo actuar durante una hora y media más. A partir de esa hora, disuelto ya por completo el cristal de Hidrato de Cloral y este espécimen sin dar muestra alguna de movimientos y razonablemente estirado, fui añadiendo muy poco a poco Etanol Absoluto en el frasco, y reduciendo proporcionalmente la cantidad de la solución original en la que estaba sumergido, para incrementar, así, la proporción de Etanol Absoluto en la que moriría y comenzaría el proceso de fijación y conservación. A cada nueva adición de Etanol Absoluto (apenas unas gotas de cada vez), observaba con una lupa de numismática si se producían reacciones en mi espécimen, y para alivio mío no fue así, quedando éste en perfectas condiciones y bien estirado. Tras comer, lavé con abundante agua destilada a este ejemplar y lo introduje en su solución conservadora y recipiente definitivos. Así pues, conservo a este ejemplar, en Etanol Absoluto con escasa agua destilada residual, en un frasco de inyección guardado en .
- H/21/2 - 2 pequeños ejemplares de Virgularia mirabilis, que son de esta especie FIJO, NO son E.N. y no vi más. No albergo dudas de su adscripción a esta especie, ya que estos ejemplares, aún a pesar de su pequeño tamaño y de estar incompletos, presentan los rasgos que los identifican claramente como Virgularia mirabilis. Aunque estos ejemplares pertenecen a una especie ya presente en mi colección, dado que se halla claramente infrarepresentada en la misma y, sobre todo, dado que carece de buenas fotos e imágenes de vídeo digital que la documenten correctamente, entiendo que se justifica sobradamente que me quedase con estos dos individuos/colonias. De hecho, si no es especie nueva para mi colección es sólo por haber recolectado, en los primeros años 90, algunos pocos ejemplares muertos de esta especie (un par o tres, quizás), cogidos de las redes de Pepe, el marinero, o de otras redes del Puerto de Vigo, en general (no lo recuerdo ahora), así como por haber recolectado en época más reciente otro ejemplar roto, unido a un trapo que traía enganchado el rizón de la AUREA y que hallé el domingo 7 de octubre de 2012 en la misma zona que la de estos dos ejemplares cogidos ahora, objeto de estas anotaciones. Por lo demás, estos ejemplares de ahora, de en torno a 3 centímetros de alto cada uno (aunque, como dije, están incompletos ambos, al faltarles el extremo distal superior y a uno de ellos el pedúnculo o bulbo basal), presentan las características propias de su especie, y así: poseen aspecto de pluma erguida, con un cuerpo muy delgado que se sostiene merced a una varilla interna y rígida, de color blanquecino, y que haría las funciones de "raquis" de la "pluma". Estos animales tienen el extremo superior o ápice truncado, de forma que se puede ver la "varilla" interna de su esqueleto descarnada. El color dominante es el rosado pálido, salvo en el extremo inferior del pedúnculo o bulbo basal -existente sólo en uno de los dos ejemplares, ya que falta por completo en el otro, posiblemente seccionado por la draga-, que constituye el pie con el que se matienen enterrados en el fango, en el que el color que predomina es un blanquecino o gris, más bien transparente o translúcido, al menos (a través de su piel se puede observar claramente el nacimiento de la blanca varilla central). Ese extremo inferior del bulbo del pie está claramente corrugado tanto longitudinal como transversalmente, y resulta muy móvil (en alguno de los momentos en los que filmé y fotografié el animal éste realizaba movimientos de contracción y expansión por fases de las diferentes zonas de dicho bulbo o pedúnculo, por lo que quedaron perfectamente documentados). Desde el pedúnculo o bulbo y hacia arriba, surge la "varilla" del esqueleto interno, que como digo es de color blanco y de sección redondeada. La distribución de las ramas laterales en las que se asientan los pólipos se hace de forma alterna a un lado y al otro del eje principal, y va rotando ligeramente a medida que se asciende, de manera que en conjunto no se abren dichas ramas a un lado y al otro en un solo plano, sino de forma helicoidal. Además, estas ramas van adquiriendo mayor tamaño cuanto más hacia arriba, ya que, en la parte baja del animal no dejan de ser más que meras escamas alternas, con una suerte de muescas en su borde (donde luego surgirán los diferentes pólipos). Finalmente, en las ramas de cierto tamaño se abren los pólipos, en número de unos 4 o 5 por cada rama lateral, que son rosados y poseen 8 tentáculos cada uno, más o menos transparentes y dotados de dos hileras longitudinales y paralelas de pinnas en su cara interna, de las que las últimas 10 o 12, las que se hallan en posición distal, son claramente más largas que el resto. Hallé a estos ejemplares al tamizar en Marina Davila el material que había dragado a una profundidad que calculo de unos 30 metros, en un punto próximo a la boya Lousal, un tanto al sur de dicha boya, enfilando ésta con la cima del Monte Xaxán, mientras que, por otro lado, enfilé el Monte de A Peneda, situado al nordeste de Cesantes, con el centro mismo del Puente de Rande, en donde convergen los cables tensores de ambos pilares, dragado que efectué durante 5 minutos, a ritmo mínimo del motor de la AUREA y con rumbo circular desde el punto descrito, iniciándolo en dirección sudeste y acabándolo en dirección este. Tras separar a estos dos ejemplares y haberlos observado a través de la lupa de numismática que llevo a bordo de la AUREA, decidí quedármelos para mi colección y, a tal efecto, los mantuve en el mismo frasco de captura con abundante y renovada agua de mar y, al llegar a casa por la tarde/noche del día de su captura, los guardé en la nevera de nuestra casa de Vigo, con la tapa del frasco entreabierta, para que pasasen la noche en las mejores condiciones posibles. Al día siguiente por la tarde/noche (el miércoles, 5 de mayo de 2021), en el estudio de nuestra casa de Vigo, filmé y y fotografié con medios digitales a estos ejemplares. Esta sesión la llevé a cabo básicamente con la luz de un flexo fluorescente dispuesto al efecto. Todas las fotos y secuencias de vídeo (éstas todas filmadas en formato 4K) de esta sesión las hice con la cámara OLYMPUS TG5, exclusivamente con sus opciones de macro y microfotografía propias de la cámara y sin lupas interpuestas. Para la sesión, sumergí a estos ejemplares en una placa Petri con agua de mar, placa Petri que apoyé sobre un cristal transparente que, a su vez, hice reposar sobre dos columnas de cintas de vídeo VHS acostadas y distanciadas entre sí ambas columnas, de la altura equivalente al grosor de una cinta de vídeo acostada cada columna, a fin de difuminar el fondo, que consistía en una cartulina de color negro, para incrementar el contraste a la vez que difuminaba el fondo. Las 2 secuencias de vídeo hechas durante esta sesión a estos ejemplares pasaron a formar parte de la PELÍCULA DE VÍDEO DE BICHOS Nº 8/2021, correspondiente por entero a este evento recolector. Así mismo, todas las 33 fotos digitales hechas durante esta sesión a estos ejemplares las guardo en el CARRETE MD Nº 2/2021. Tras la sesión, pasé estos ejemplares a un pequeño frasco para su anestesiado y muerte (un frasco Hero 6), en el que introduje una solución de Cloruro de Magnesio disuelto al 7%, aproximadamente en agua destilada, añadiéndola en una cantidad igual a la de agua de mar en la que estaban inmersos los ejemplares, solución en las que los dejé sumergidos y dentro de la nevera el resto de la noche. A la mañana siguiente (la del jueves, 6 de mayo de 2021), comprobé que estos ejemplares estaban razonablemente bien y aparentemente relajados. De hecho, uno de ellos había abierto todos sus pólipos y lucían sus tentáculos en abanico, lo que me indujo a hacerle unas últimas 7 fotos con la misma metodología que las realizadas la noche anterior y que, como ellas, también las guardo en el CARRETE MD Nº 2/2021. Así pues, entre las dos sesiones de fotos (la de la tarde/noche del día de su captura y la de la mañana siguiente al mismo) les hice a estos dos ejemplares/colonias de plumas de mar un total de 40 fotos del CARRETE MD Nº 2/2021 (de la foto nº 111 a la foto nº 150 de dicho carrete). Para asegurarme de que estos ejemplares/colonias ya no respondiesen a estímulos antes de iniciar el proceso de su muerte por adición, poco a poco, de Etanol Absoluto, opté por introducir en su frasco un cristal de mediano tamaño de Hidrato de Cloral, como refuerzo anestésico, dejándolo actuar durante una hora y media más. A partir de esa hora, disuelto ya por completo el cristal de Hidrato de Cloral y estos especímenes sin dar muestra alguna de movimientos y con muchos de sus pólipos abiertos, fui añadiendo muy poco a poco Etanol Absoluto en el frasco, y reduciendo proporcionalmente la cantidad de la solución original en la que estaban sumergidos, para incrementar, así, la proporción de Etanol Absoluto en la que morirían y comenzaría el proceso de fijación y conservación. A cada nueva adición de Etanol Absoluto (apenas unas gotas de cada vez), observaba con una lupa de numismática si se producían reacciones en mis especímenes, y para alivio mío no fue así, quedando estos como ya estaban: en perfectas condiciones y con muchos de sus pólipos abiertos y bien extendidos. Tras comer, lavé con abundante agua destilada a estos ejemplares y los introduje en su solución conservadora y recipiente definitivos. Así pues, conservo a estos ejemplares, en Etanol Absoluto con escasa agua destilada residual, en un frasco de inyección guardado en .