Carbayón de Lavandera



Nombre: Carbayón de Lavandera
Lugar: Tueya
Provincia: Asturias
Comarca:
Municipio: Gijón
Coordenadas: 43.4706,-5.64614

Este roble es singular por sus dimensiones y su buen porte. Por esto mismo ha sido declarado Monumento Natural del Carbayón de Lavandera (Decreto 79/95, de 27 de abril) en el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de Asturias (PORNA)

Localización: en el concejo de Gijón, en la localidad de Tueya, junto a la iglesia de San Julián.

Dimensiones: altura total: 21 m; perímetro: 6.7 m; diámetro copa: 25 m

Especie: Quercus robur, roble

Árbol de gran porte, ligeramente irregular, alto, con tronco corto y grueso que rápidamente origina ramas de desarrollo vertical, algo típico de robles que viven aislados. La corteza se encuentra resquebrajada, y presenta fisuras longitudinales notables. La copa es irregular, abierta en numerosos puntos, lo que permite el paso de abundante luz. Ramas principales verticales, casi rectas, y las secundarias más horizontales.

El tronco presenta un hueco en cuyo interior se prendió fuego y algunas ramas principales han desaparecido. Pueden verse puntas y otros objetos clavados en él. Se encuentra en un plaza, rodeado de asfalto que puede impedir la correcta nutrición del árbol, y cercano a un muro de contención que frena las capacidades exploratorias de sus raíces superficiales.

Carbayón de Lavandera
César Fernández

Este árbol está situado junto a la Iglesia de San Julián y cerca de la escuela local, de la que fue profesor Pepín de Pría, famoso poeta en lengua asturiana. Debido a su proximidad a la iglesia, una de sus ramas llegaba hasta el campanario, por lo que era tradición entre los monaguillos encaramarse al árbol y recorrer esta rama para tañer las campanas; un día el monaguillo fue alcanzado y muerto por un rayo, por lo que en señal de luto se taló la rama. En la noche de San Juan era costumbre colgar de sus ramas objetos que habían sido robados, por lo general herramientas de labranza, e incluso una vez se colgó del árbol un carro.

Carbayón de Lavandera II
César Fernández


El roble pertenece a una de las familias de árboles más importantes, las Fagáceas, que incluye 8 géneros y unas 600 especies repartidas por todo el hemisferio norte, llegando hasta Ecuador. Además de las diferentes especies de robles, de los que hay 10 en España, el haya, la encina y el alcornoque también forman parte de esta familia. El carbayo (Quercus robur) es un árbol que vive en las zonas bajas de Asturias, en llanos, laderas suaves o valles anchos, de suelos profundos, sueltos y frescos, mientras que en las zonas más altas y montañosas de Asturias, a partir de 600 – 700 m, es sustituido por otros dos robles, Quercus petrea (melojo) y Quercus pyrenaica (rebollo). Se diferencia de estos por tener el peciolo de las hojas muy corto y las bellotas pedunculadas.

Carbayón de Lavandera III
César Fernández



El roble ha sido un árbol ligado desde antiguo a la vida de la gente. Su fruto, la bellota, fue alimento importante en la dieta de los astures, de las que hacían un amargo pan; su madera, de extraordinaria calidad, es dura, difícil de trabajar y muy resistente a los cambios de humedad y a la pudrición, por lo que se ha usado en numerosos aspectos de la vida asturiana, como fabricación de traviesas de ferrocarril, apeas de minas, toneles y pipas de sidra, paneras y hórreos. Muy importante fue su uso en la construcción de barcos, ya que muchos de los robles de los bosques asturianos fueron talados en el siglo XVI para la reparación de la Armada Invencible. Muchas casas rurales, palacios e iglesias están en pie gracias a las fuertes vigas hechas con madera de roble. Su corteza, rica en taninos ha sido muy utilizada para el curtido de pieles, y en medicina natural para contener hemorragias y diarreas.

Carbayón de Lavandera IV
César Fernández