Phalacrocoracidae

Descripción

Phalacrocoracidae

Los cormoranes son aves acuáticas de la familia Phalacrocoracidae, dentro del orden Suliformes. Son aves especializadas en la captura de peces mediante buceo, con cuerpo alargado, cuello relativamente largo, pico fino y ganchudo en el extremo, patas palmeadas y plumaje oscuro o parcialmente oscuro en muchas especies. Aunque se asocian con frecuencia a costas, acantilados e islotes marinos, numerosas especies utilizan también ríos, lagos, embalses, lagunas, estuarios, marismas y humedales interiores.

Su anatomía está adaptada al buceo activo. Las patas se sitúan en posición posterior y actúan como principal órgano de propulsión bajo el agua. A diferencia de alcas y pingüinos, que se impulsan sobre todo con las alas, los cormoranes nadan sumergidos mediante movimientos potentes de las patas y utilizan el cuerpo y la cola para estabilizarse y maniobrar. El cuello largo y flexible permite lanzar el pico con rapidez hacia peces y otras presas acuáticas.

El pico es estrecho, fuerte y terminado en un gancho apical muy marcado, útil para sujetar presas resbaladizas. La dieta es principalmente piscívora, aunque también pueden capturar crustáceos, anfibios, anguilas, pequeños cefalópodos y otros organismos acuáticos según el ambiente disponible. Pescan mediante inmersiones repetidas, a veces en solitario y otras veces en pequeños grupos que pueden concentrar o acorralar bancos de peces en aguas someras.

Una característica conocida de los cormoranes es su postura de secado, con las alas extendidas tras las inmersiones. Su plumaje no es tan impermeable como el de otras aves acuáticas, lo que reduce la flotabilidad y facilita el buceo, pero exige periodos de descanso para secar las plumas y recuperar capacidad aislante. Por ello es frecuente observarlos posados en rocas, postes, boyas, árboles muertos, escolleras o estructuras artificiales con las alas abiertas.

Los cormoranes ocupan hábitats muy variados. Las especies marinas utilizan costas rocosas, acantilados, islas, bahías, puertos, estuarios y plataformas someras. Las especies continentales o generalistas pueden explotar ríos, embalses, lagos, graveras inundadas, lagunas y canales. La condición esencial es la presencia de aguas con suficiente disponibilidad de peces y lugares adecuados para posarse, descansar, secar el plumaje y reproducirse.

La reproducción suele realizarse en colonias, aunque el tamaño de estas varía mucho según la especie y la disponibilidad de lugares seguros. Nidifican en acantilados, islotes, árboles, carrizales, plataformas rocosas, manglares, orillas inaccesibles o construcciones humanas. El nido se construye con ramas, algas, tallos, restos vegetales y materiales disponibles en el entorno. En colonias arbóreas, la acumulación de excrementos ricos en nitrógeno puede modificar la vegetación y, en casos de altas densidades, afectar a los árboles utilizados como dormidero o lugar de cría.

Los pollos nacen poco desarrollados y dependen completamente de los adultos. Ambos progenitores participan en la incubación y en la alimentación, aportando peces y otras presas regurgitadas. Durante la cría, la proximidad a zonas de pesca adecuadas resulta determinante, ya que los adultos deben realizar numerosos viajes entre la colonia y las áreas de alimentación. La disponibilidad de presas, las molestias humanas y la seguridad frente a depredadores condicionan el éxito reproductor.

El comportamiento social es variable. Muchas especies forman dormideros comunales y concentraciones de alimentación, especialmente fuera de la época reproductora. En ríos, embalses y estuarios pueden observarse individuos aislados o pequeños grupos, mientras que en zonas costeras productivas pueden reunirse decenas o cientos de aves. Algunas especies realizan desplazamientos estacionales amplios, mientras que otras son más sedentarias o muestran movimientos locales relacionados con la disponibilidad de alimento.

Desde el punto de vista ecológico, los cormoranes son depredadores acuáticos de nivel medio o alto, especializados en peces. Su presencia indica la existencia de masas de agua con recursos pesqueros suficientes, aunque también puede generar conflictos con actividades humanas como acuicultura, pesca continental o gestión de embalses. Su impacto sobre las poblaciones de peces depende de la especie de cormorán, la densidad de aves, el tipo de masa de agua, la composición de peces y el grado de alteración del ecosistema.

Las principales amenazas para los cormoranes son la contaminación de aguas costeras e interiores, la pérdida de lugares de nidificación, las molestias en colonias, los enredos en artes de pesca, la persecución directa en zonas de conflicto pesquero, los vertidos de hidrocarburos, la degradación de humedales y la alteración de riberas. Algunas poblaciones han aumentado gracias a la protección legal y a la disponibilidad de embalses o aguas artificiales, mientras que otras especies más localizadas o insulares siguen siendo vulnerables.

Clasificación

Dominio Eukarya, Supergrupo Amorphea, Filum Chordata, Clase Aves, Orden Pelecaniformes, Familia Phalacrocoracidae

Lista de especies de Phalacrocoracidae

Puedes consultar información de 11 especies.

Leyenda de colores
Autóctona Endemismo ibérico Protegida Invasora Alóctona / extraibérica

Gulosus

1 especie

Microcarbo Bonaparte, 1856

2 especies

Phalacrocorax Brisson, 1760

8 especies

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