Tarentola mauritanica (Linnaeus, 1758)

Clasificación y nomenclatura

Reino Animalia, Filum Chordata, Subfilum Vertebrata, Infrafilum Gnathostomata, Clase Reptilia, Subclase Diapsida, Orden Squamata, Infraorden Iguania , Familia Gekkonidae, Género Tarentola

Salamanquesa común

Gall: Osga; Eusk: Dragoitxo arrunta; Cat: Dragó comú;

Publicación original
Tarentola mauritanica (Linnaeus, 1758). Syst. Nat., ed. 10, 1: 202[Ver pdf] [consultar]

Ind. loc.
Habitat in Mauritania
Basiónimo
Lacerta mauritanica Linnaeus, 1758. Syst. Nat., ed. 10, 1: 202
Reptiles


especie protegida

Descripción

La salamanquesa común es un reptil de cuerpo robusto, grande, cuya longitud de cabeza y cuerpo puede alcanzar 86 mm y su longitud total los 190 mm. La longitud de la cola intacta mide el 44,4-51,8% de la longitud total en recién nacidos y el 50,3-56,5% en adultos. La cabeza, el cuerpo y la base de la cola están aplastados dorsoventralmente.

La parte superior de la cabeza tiene pequeñas escamas poligonales; el orificio nasal separado de la rostral y situado entre la primera supralabial y dos nasales. Tiene normalmente 10 supralabiales y 8-9 sublabiales; escama mental grande y dos o tres submentales a cada lado. Posee 10-14 hileras de grandes tubérculos aquillados en el dorso, que están rodeados de otros tubérculos menores también aquillados. Partes inferiores con escamas hexagonales lisas. Dedos ensanchados lateralmente, sobre todo en su porción distal y comprimidos dorsoventralmente, con unas 12 laminillas subdigitales adhesivas no divididas por el centro. Uñas visibles en el tercer y cuarto dedo en machos y en todos los dedos en hembras.

Coloración dorsal parda o gris con cuatro o cinco bandas transversales oscuras de forma irregular. Partes inferiores blanquecinas o amarillentas. Iris grisáceo. La coloración general tiende a ser muy oscura durante el día y muy clara durante la noche.

Las hembras presentan un tamaño significativamente menor que los machos, que además tienen la cabeza comparativamente mayor. Las hembras son menos robustas y en ellas las uñas de los dedos primero, segundo y quinto son retráctiles.

Imagen de Tarentola mauritanica

Murcia, Murcia, Murcia. La Alberca. El Valle y Carrascoy. Coordenadas aproximadas: 37.927908,-1.142588, 29/09/2012.
Fotografía de Juan Riquelme González

Hábitat y ecología

Especie propia de rocas y pedregales, en donde puede desplazarse con facilidad por todo tipo de superficies gracias a las laminillas adhesivas de sus dedos. También pueden vivir en troncos de árboles y matorrales. Se han realizado observaciones invernales (diciembre a febrero) de individuos activos en cajas nido situadas en árboles a 5-10 m de altura. Se ha constatado en una localidad de Mallorca que a pesar de disponer de abundantes tapias, piedras y edificios, es común en algarrobos, llegando a contar hasta 14 individuos en un solo árbol. Aunque utiliza las rocas como refugio, se desplaza por el suelo de los alrededores. Especie de carácter antropófilo, está presente en construcciones humanas (muros de separación de fincas, edificios, albercas, cisternas, etc.) incluso en pueblos y ciudades, a condición de que cuente con refugios donde ocultarse. Se ha señalado que en la provincia de Cuenca se localiza en edificaciones humanas en el piso mesomediterráneo, mientras que en el piso supramediterráneo se encuentra en roquedos calizos entre pinares y matorrales.

En lo que se refiere a la selección de hábitat, se ha observado en la isla de Tabarca (Alicante) que selecciona rocas de gran tamaño o acúmulos de rocas pequeñas con grandes espacios entre ellas.

El período reproductivo tiene lugar durante la primavera, pudiendo extenderse a principios del verano. El comienzo de la actividad testicular se sitúa en enero, mientras que el máximo corresponde a mayo y el mínimo a agosto. El celo tiene lugar en Huelva desde marzo hasta julio. Durante la cópula el macho muerde a la hembra en el vientre.

Deposita la puesta bajo piedras, enterrada en el suelo, dentro de tapias, bajo cortezas, bajo tejas y troncos de árboles. En lugares favorables pueden concentrarse puestas de varias hembras, citándose grupos de 5-57 huevos. Su estrategia reproductiva consiste en depositar varias puestas con un número reducido de huevos cada una a lo largo de la estación. Se citan 1-3 puestas al año por hembra en el campo, aunque debe haber flexibilidad en función de la disponibilidad de alimento pues en cautividad puede llegar hasta 7 puestas por hembra y por temporada. Cada puesta se compone de 1-2 huevos que miden 10,0-11,4 x 12,6-14,8 mm en Baleares o 11,8-14,7 x 9,4-10,5 mm en Huelva.

El período de incubación depende de la temperatura y oscila entre 44 días a 32,5ºC y 65-75 días a 27,5ºC. Se ha observado en Huelva que tiene una duración de 55 a 98 días. En la provincia de Córdoba se citan períodos de incubación extraordinariamente breves (4-12 días) que se salen del rango conocido para la especie, tanto en libertad como en condiciones controladas de laboratorio. Los recién nacidos miden 40-58 mm de longitud total.

Inverna entre las piedras de las tapias, grietas de la bóveda de puentes, techos de edificaciones, bajo cortezas de troncos, solas o en grupos de hasta 5 individuos, según se ha observado en las islas Baleares. Como sitio de invernada ocasional se citan nidos de Hirundo daurica.

Su período de actividad anual se extiende desde marzo a septiembre, aunque puede estar activa en otoño e invierno en las regiones más cálidas.

La dieta es muy variada e incluye numerosos grupos de invertebrados. Los grupos más importantes en todas las zonas donde se ha estudiado la dieta son coleópteros, arácnidos, himenópteros, lepidópteros y larvas de insectos. Otros grupos que también representan un porcentaje superior al 5% del total de presas aunque sólo en algunas zonas son isópodos, blatoideos, ortópteros, dictiópteros, dermápteros, homópteros, heterópteros, hemípteros y dípteros. Tipos de presa escasos en la dieta (<5%) son oligoquetos, proturos, opiliones, ácaros, miriápodos, neurópteros, embiópteros, psocópteros, efemerópteros, colémbolos, icneumónidos, áfidos, isópteros, reptiles y frutos.

Datos obtenidos de:
- 3 fotografías de la galerías de naturaleza.
- 0 poblaciones georreferenciadas en SINFLAC.

Distribución

La distribución mundial de la salamanquesa común comprende todos los países ribereños del Mediterráneo Occidental, además de Portugal. Sin embargo, también hay poblaciones aisladas en puntos concretos del Mediterráneo Oriental, África y América, debidas a introducciones consecuencia de la actividad humana. Todas las poblaciones incluidas en el ámbito de este Atlas pertenecen a la subespecie típica.

En la Península Ibérica la mayor parte de las citas se hallan en el centro, sur y este. En Baleares aparece en todas las islas donde ha sido introducida por el hombre, probablemente de forma pasiva. Aunque más dispersas, también hay citas en el cuadrante noroccidental, incluyendo algunas bien metidas en el dominio eurosiberiano, como Monforte de Lemos (Lugo) o Torrelavega (Santander). Algunas citas muy antiguas, como la de San Sebastián no han sido confirmadas en estudios posteriores. La distribución es más continua en toda la banda costera mediterránea, aunque también hay muchas en el Sistema Central, en la zona de La Mancha y en la Sierra de Cazorla.

Ocupa cualquier hábitat no excesivamente frío, con adecuada insolación y que disponga de refugios adecuados, como roquedos, troncos de árboles o construcciones humanas, como casas, muros, bancales, o majanos. Evita los bosques cerrados, pero medra en zonas arbustivas o en arbolados de baja densidad, naturales o cultivados. En todo caso, es una especie muy conocida por sus hábitos antrópicos: vive muy ligada al hombre, compartiendo con él sus construcciones, desde casas aisladas y pueblos hasta ciudades e incluso grandes urbes. Es muy probable que una prospección adecuada en zonas no humanizadas ofrezca bastantes registros, especialmente en zonas de Andalucía y Levante, donde en razón del clima y los biotopos presentes debería aparecer, tanto en ciudades y pueblos como en hábitats naturales.

Las citas a mayor cota proceden de Sierra Nevada. Es difícil aseverar si la salamanquesa está ascendiendo en altitud como consecuencia del calentamiento global, ya que faltan datos exhaustivos previos. Sí es probable que el crecimiento de las ciudades en los últimos decenios esté favoreciendo citas cada vez más norteñas, ya que fuera de su ámbito climático las ciudades pueden, en razón de su efecto microclimático y su abundancia de refugio, ser hábitats adecuados.

En las zonas costeras de la Península y Baleares coincide en gran medida con la salamanquesa costera Hemidactylus turcicus. Aunque parece haber una cierta segregación de microhábitat en zonas de simpatría, no hay ninguna evidencia firme de que la presencia de una de ellas influya negativamente en la otra, y está por ver la relación real existente entre las dos especies. Distinta es la situación en Canarias, donde viven cuatro salamanquesas endémicas de las islas y un eventual asentamiento de la salamanquesa común podría provocar alguna interacción antagónica.

No es una especie amenazada. Antes al contrario, su capacidad para convivir con el hombre le permite mantener poblaciones saludables con pocos enemigos naturales y refugios seguros. Aunque a veces el ser humano la mata al encontrarla en casa y los animales domésticos la capturan ocasionalmente, estas pérdidas parecen ser poco importantes. Más puede serlo el impacto de las modernas construcciones, que le restan posibilidades para encontrar refugios seguros. Pero por el momento, parece que incluso en los hábitats urbanos más extremos se desenvuelve con soltura.

Amenazas, protección y conservación

No es una especie amenazada, de hecho parece en expansión hacia el centro peninsular. Su buena aceptación de los hábitats humanizados le permite mantener poblaciones abundantes y sostenibles a salvo de enemigos naturales, y con numerosos refugios seguros. En estos hábitats sufre muertes ocasionales por acción directa humana o de sus animales de compañía, pero estas pérdidas deben ser poco importantes. Podría ocurrir que las modernas técnicas de construcción le restaran posibilidades de refugio en los hábitats urbanos más extremos, pero por el momento esto no parece representar un problema serio.



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Bibliografía y más información

- A. Andreu & al. Fauna Ibérica Vol 10. Reptiles. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1998. .

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Glosario de términos

Aquillado
Órgano provisto de una parte prominente, semejando la la quilla de un barco.
Distal
Alejado del punto que se toma como base.
Dorsal
Relativo al dorso.
Escama
Zool. Pieza esquelética protectora del cuerpo. Órgano foliáceo de forma y consistencia semejante a la de las escamas de los peces. Bot. Tricomas laminares sujetos por un pequeño rabillo. Escama tectriz: en las inflorescencias de las coníferas, aquellas en cuya axila nacen las escamas seminíferas que portan los rudimentos seminales. En algunas setas restos del velo universal que quedan sobre el sombrero.
Tubérculo
Porción engrosada de un tallo que es capaz de almacenar sustancias de reserva. Prominencia verrucosa de la superficie de un órgano.


Citar como:

asturnatura.com "Tarentola mauritanica (Linnaeus, 1758)". Asturnatura.com [en línea]. Num. 494, 15/09/2014 [consultado el: 19/02/2019]. Disponible en <https://www.asturnatura.com/especie/tarentola-mauritanica.html>. ISSN 1887-5068. Ver pdf

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