Alimoche común
Neophron percnopterus subsp. majorensis
El alimoche común, es el más pequeño de los buitres presentes de forma regular en el Paleártico occidental y una de las rapaces carroñeras más especializadas de la avifauna mediterránea. En España mantiene una importancia biogeográfica excepcional, porque alberga una de las mayores poblaciones europeas. Su ecología combina una nidificación rupícola estricta con una gran dependencia de paisajes abiertos ganaderos y de la disponibilidad de carroñas y recursos tróficos de origen antrópico.
Español: Alimoche. Inglés: Egyptian vulture. Francés: Percnoptère d'Égypte. Italiano: Capovaccaio. Alemán: Schmutzgeier. Portugués: Abutre-do-egipto. Gallego: Voitre branco. Asturiano: Zapiquera. Euskera: Sai zuia. Catalán: Aufrany.
Dominio Eukarya, Supergrupo Amorphea, Filum Chordata, Subfilum Vertebrata, Infrafilum Gnathostomata, Clase Aves, Subclase Passerae, Superorden Ciconiimorphae, Orden Falconiformes, Familia Accipitridae, Género Neophron
* Clasificación taxonómica en revisión para adaptarla a las categorías actuales. Consulta la bibliografía para más información sobre las categorías taxonómicas empleadas.
Neophron percnopterus subsp. majorensis
Neophron percnopterus subsp. percnopterus
El alimoche es una rapaz de tamaño mediano-grande dentro de los accipítridos, de unos 55-65 cm de longitud y 148-171 cm de envergadura. El adulto presenta un patrón cromático muy contrastado y prácticamente inconfundible: el plumaje corporal es blanco sucio o blanco crema, a veces con matices ocres, mientras que las rémiges son completamente negras. La cabeza y el cuello muestran una gorguera de plumas largas, estrechas y desflecadas, de aspecto algo erizado, y la cara carece de plumas, con piel desnuda de color amarillo intenso en los adultos. El pico es relativamente fino, largo y estrecho para tratarse de un buitre, con culmen algo decurvado, rasgo que limita su capacidad para abrir por sí solo las pieles gruesas de grandes ungulados, pero le confiere una notable precisión para seleccionar tejidos blandos, restos pequeños, huevos y presas de pequeño tamaño. En vuelo muestra alas largas y estrechas, con la mano bien marcada, y una cola larga y cuneiforme que le proporciona gran maniobrabilidad.
Los jóvenes son muy distintos de los adultos. Durante los primeros años muestran una librea predominantemente parda oscura, con tonos achocolatados o negruzcos, cara de color gris azulado y contraste mucho menor entre cuerpo y alas. A través de mudas sucesivas atraviesan plumajes intermedios progresivamente más claros hasta alcanzar la coloración adulta completa hacia los cinco años. Ese prolongado periodo de inmadurez plumaje es importante desde el punto de vista ecológico, porque la especie presenta una fase pre-reproductora relativamente larga, durante la cual los inmaduros pueden concentrarse en áreas favorables de alimentación y dormidero sin reproducirse todavía. La especie es además muy silenciosa, salvo vocalizaciones bajas y poco frecuentes en el entorno del nido o en interacciones cercanas.
El comparador de especies permite analizar de forma visual las diferencias morfológicas entre organismos similares. A partir de fotografías, algunas con puntos de observación interactivos, puedes examinar los rasgos diagnósticos más importantes y reconocer de manera sencilla cada especie en distintas fases o aspectos de su ciclo vital.
El alimoche ocupa sobre todo paisajes abruptos o quebrados siempre que disponga de cortados, cantiles, tajos o escarpes rocosos donde instalar el nido. No necesita necesariamente grandes paredes; puede criar incluso en roquedos modestos si el entorno ofrece tranquilidad y recursos suficientes. Sin embargo, selecciona con preferencia sistemas montañosos, hoces, barrancos, sierras y bordes de paramera o de valle con abundantes roquedos próximos a medios abiertos. Su hábitat trófico óptimo lo forman dehesas, pastizales, matorrales ralos, medios agroganaderos extensivos y mosaicos abiertos donde localiza carroñas de ganado y fauna silvestre. Esa combinación de cantil de nidificación y territorio de campeo abierto explica bien su distribución peninsular.
Desde el punto de vista alimentario es un carroñero oportunista y fino. Busca activamente pequeños y medianos cadáveres mediante prospecciones meticulosas del territorio y es con frecuencia uno de los primeros necrófagos en detectar una carroña. En cadáveres grandes suele depender de que buitres mayores, como el buitre leonado Gyps fulvus o el buitre negro Aegypius monachus, hayan abierto antes la piel y los tejidos profundos; después aprovecha fragmentos, vísceras y restos blandos. Además de carroña consume huevos, pequeños vertebrados, insectos y despojos orgánicos en vertederos, basureros, granjas o muladares. En la bibliografía española se destaca también su frecuente uso de dormideros comunales cerca de focos tróficos predecibles, como muladares, basureros o instalaciones ganaderas, especialmente antes de la migración postnupcial.
La especie es mayoritariamente migradora en la Península, mientras que las poblaciones de Baleares y Canarias son sedentarias. La mayor parte de los alimoches paleárticos occidentales inverna en África subsahariana. En España el paso posnupcial por el Estrecho se concentra aproximadamente entre mediados de julio y mediados de octubre, y el retorno a las áreas de cría tiene lugar desde comienzos de febrero hasta mediados de abril, con máximo en marzo. La especie muestra una marcada filopatría, es decir, tendencia a regresar a las proximidades de su área natal o de cría, lo que favorece la estabilidad de los territorios pero dificulta también la recolonización espontánea de áreas perdidas.
La reproducción comienza poco después de la llegada a las áreas de cría. Las parejas suelen reutilizar territorios y, con frecuencia, emplazamientos de nidificación durante años. El nido se sitúa en grietas, repisas, cuevas pequeñas o cavidades de paredes rocosas, donde ambos adultos construyen una plataforma desordenada de palos, lana, pelos, restos vegetales y materiales diversos. La puesta normal es de uno o dos huevos, rara vez tres, de tono blanquecino, amarillento o rojizo con manchas pardas. Ambos sexos incuban durante unos 42 días. Los pollos permanecen en el nido entre 70 y 90 días; en puestas dobles no es raro que solo prospere uno, bien por fracaso parcial, bien por diferencias en crecimiento y competencia. Tras el vuelo, los jóvenes continúan dependiendo de los adultos durante un periodo adicional.
enero febrero marzo abril mayo junio julio agosto septiembre octubre noviembre diciembre
El alimoche aparece en el sur de Europa, Oriente Medio, Asia central y meridional y a lo largo de extensas regiones de África. En España aparece bien distribuido, preferentemente en las zonas montañosas. Aparece así en la Cordillera Cantábrica, Pirineos, Sistema Central, Sistema Ibérico y valle del Ebro, y en Extremadura, Arribes del Duero y Sierra Morena, en las Sierras de Cazorla y Segura, las sierras gaditanas y malagueñas, Baleares y Canarias. Es una especie estival que pasa el invierno en África subsahariana.
El alimoche es una de las pocas aves en las que se ha documentado de forma clásica y repetida el uso de herramientas. Algunos individuos, especialmente en África, utilizan piedras que recogen con el pico y dejan caer o lanzan contra huevos de avestruz Struthio camelus para romper la cáscara y acceder al contenido. Esta conducta fue descrita en la literatura científica ya en la década de 1960 y ha seguido estudiándose después como uno de los casos más conocidos de uso de herramientas en aves silvestres.
Otra característica notable de la especie es su elevada plasticidad trófica dentro de una base carroñera. Su pico relativamente fino, menos potente que el de los grandes buitres, no es una limitación simple, sino una especialización funcional: le permite explotar recursos pequeños, restos blandos, huevos, insectos y carroñas que otros necrófagos aprovechan peor. En ecología de comunidades esto lo convierte en un necrófago complementario, menos dependiente del gran tamaño de las carroñas que el buitre leonado Gyps fulvus, pero al mismo tiempo muy sensible a la desaparición de fuentes difusas de alimento propias de la ganadería extensiva tradicional.
La principal amenaza en España sigue siendo el uso ilegal de cebos envenenados, al que la especie es extremadamente sensible por su condición de carroñera. A ello se añaden la reducción de alimento disponible ligada al cierre o transformación de muladares, basureros y puntos tradicionales de aporte trófico, los cambios sanitarios en la gestión de cadáveres ganaderos, las molestias en áreas de cría, la persecución directa, la intoxicación por plaguicidas y fármacos veterinarios, y la mortalidad no natural por electrocución, colisión con tendidos eléctricos y, localmente, con aerogeneradores. En Canarias, los tendidos eléctricos se señalan de forma reiterada como uno de los factores más graves para la población insular.
En el marco español, la especie figura como Vulnerable en el Catálogo Español de Especies Amenazadas para Península y Baleares, mientras que la población canaria se considera En Peligro de Extinción en la normativa y planes específicos de conservación. SEO/BirdLife la mantiene como Vulnerable en el Libro Rojo de las Aves de España 2021 y asigna categoría más grave a la forma canaria. A escala global, como se ha indicado, BirdLife/IUCN la consideran En Peligro. La conservación efectiva de la especie depende de varias medidas concurrentes: control real del veneno, mantenimiento de recursos tróficos seguros, corrección de tendidos peligrosos, protección estricta de territorios reproductores y gestión compatible de paisajes ganaderos extensivos y de dehesa.

Categoría: En Peligro (EN)
Un taxón está En Peligro (EN) cuando la mejor evidencia disponible indica que cumple cualquiera de los criterios “A” a “E” para En Peligro y, por consiguiente, se considera que se está enfrentando a un riesgo de extinción muy alto en estado de vida silvestre.
Tendencia poblacional UICN: Decreciente
Catálogo Español de Especies Amenazadas. Vulnerable; taxon o poblaciones que corren el riesgo de pasar a “en peligro de extinción” en un futuro inmediato si los factores adversos que actúan sobre ellos no son corregidos.
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MENÉNDEZ VALDERREY, Juan Luis. Neophron percnopterus. En asturnatura.com [en línea] Num. 604, 24/10/2016 [consultado el 17/7/2026]. Disponible en asturnatura.com.
ISSN 1887-5068
Especie añadida el 23-03-2009
Descripción creada el 24-10-2016
Última modificación el 26-04-2026