Arácnidos. Los Pseudoscorpiones



Los Pseudoescorpiones son unos arácnidos pertenecientes al orden Pseudoscorpionida. Son beneficiosos para el ser humano ya que son predadores de larvas del polvo o de la ropa, larvas de escarabajos de las alfombras, hormigas, ácaros y pequeñas moscas. Su pequeña talla les hace pasar inadvertidos. Sus pedipalpos recuerdan a los de los escorpiones, con los que mantienen solo un lejano parentesco; carecen de su cola o metasoma y también del aguijón venenoso. Se han descrito unas 3.300 especies de este grupo.

Como en el resto de los arácnidos, el cuerpo cuenta con dos regiones o tagmas, el prosoma o cefalotórax, y el opistosoma o abdomen. El prosoma está cubierto por un caparazón duro en la región dorsal y por las coxas de los apéndices en la zona ventral. En el prosoma se localizan un número variable de ojos, que van desde ninguno (en las especies cavernícolas normalmente) hasta dos pares. La visión es muy defectuosa y probablemente sólo sean capaces de diferenciar la luz de la oscuridad, sin llegar a ver imágenes. Como en todos los demás arácnidos, las patas locomotoras, los quelíceros y los pedipalpos se insertan en el prosoma. Los pseudoescorpiones utilizan sus poderosos pedipalpos para cazar. Además, poseen pelos finos y largos llamados tricobotrios que reaccionan ante cualquier vibración, e informan al animal del medio externo en el que se mueven. Los pedipalpos tienen además conductos venenosos en uno o dos dedos de los mismos. El veneno lo utilizan para cazar a sus diminutas presas. Sobre el hombre tal veneno no produce efecto alguno. Otra de las funciones de los pedipalpos es la de ayudar al pseudoescorpión a darse la vuelta en caso de que éste haya caído de espaldas.

Uropygi



Al igual que otros arácnidos sus patas están formadas por seis artejos que terminan en dos uñas y una estructura llamada arolio, que le permite desplazarse por multitud de superficies sin resbalarse ni caer.

El opistosoma y el prosoma apenas se diferencian, como en los verdaderos escorpiones. El opistosoma aparece además segmentado pero carece de metasoma. En la cara ventral del opistosoma se abre la abertura genital anterior. En el tercer y cuarto segmento aparecen los estigmas, que forman parte de su aparato respiratorio y conectan con las tráqueas internas.

Como otros arácnidos realizan una digestión externa. Cuando inmovilizan a su presa vierten en ella numerosas enzimas con las que la digiere cuando se transforma en una papilla líquida pasa a succionarla.

La reproducción se lleva a cabo como en otros tipos de arácnidos. Mediante unos sacos llenos de esperma que el macho deposita en el suelo, la hembra absorbe los espermatozoides por su abertura genital. En las especies más primitivas el macho deposita el espermatóforo directamente en el suelo sin que haya ninguna hembra, lo que conduce a que, en muchas ocasiones, se desperdicie el paquete de esperma con la pérdida de energía que presenta para el animal. En otras especies más evolucionadas, el macho espera a encontrarse con una hembra. En algunas especies incluso existe una danza de cortejo, en las que el macho y la hembra se cogen de los pedipalpos, y avanzan y retroceden sucesivas veces.



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MENÉNDEZ VALDERREY, J.L.. \"Arácnidos. Los Pseudoscorpiones\". asturnatura.com [en línea] Num. 443, [consultado el 12/12/2018]. Disponible en <https://www.asturnatura.com/articulos/quelicerados/arachnida-aracnidos-pseudoscorpionida.php> . ISSN 1887-5068