Arácnidos. Los escorpiones



Los escorpiones

Los escorpiones se encuentran entre los arácnidos más conocidos y llamativos. El registro fósil comienza en el Silúrico y Devónico, donde eran animales acuáticos, con branquias. Los terrestres aparecen más tarde, en el Carbonífero superior y se cree que derivaron de los Eurypterida. Las 1500 - 2000 especies que existen aparecen principalmente en zonas tropicales y subtropicales.

Son los escorpiones animales discretos y nocturnos, que se esconden en los troncos, cortezas, piedras y grietas durante el día. Existen especies asociadas a la vegetación, algunos incluso arborícolas; algunos incluso viven en la zona intermareal. En las zonas donde se encuentran prefieren zonas cálidas, por lo que pueden aparecer en las cercanías de calefacciones, zapatos o sábanas, por lo que ha de tenerse precaución si se sospecha de su presencia. Muchas especies son típicas de zonas desérticas, pero otras viven en bosques tropicales. Algunos exhiben una fluorescencia espectacular bajo la luz ultravioleta.

Los escorpiones son arácnidos grandes, de 3 a 9 cm de longitud de media. La especie más grande, la africana Hadogenes troglodytes alcanza los 21 cm. Especies fósiles alcanzaban los 44 e incluso los 86 cm.

Uropygi



Anatomía externa

El cuerpo de un escorpión está dividido en tres partes o tagmas:

  • Cefalotórax o prosoma. Comprende los ojos, quelíceros, pedipalpos, finalizados en pinzas, y cuatro pares de patas marchadoras. El exoesqueleto es grueso y le ofrece una buena protección frente a los predadores. Presenta dos ojos en la parte superior del prosoma y normalmente de dos a cindo pares de ojos a lo largo de la parte frontal; la posición de estos ojos está relacionada con sus hábitos. Los pedipalpos son segmentados y finalizan en unas pinzas que emplea para inmovilizar presas, para su defensa o como órganos sensoriales.

  • Mesosoma. El abdomen u opistosoma está formado por nueve segmentos o somitas, cubiertos todos dorsalmente por placas esclerotizadas y también ventralmente, desde el segmento II al VII. El primer segmento abdominal presenta un par de aberturas genitales cubiertas por un gonoporo. El segmento II consiste en una placa basal con pectinas o peines, órganos exclusivos del grupo y especializados en la quimio y mecano-recepción. De los segmentos III al VII presentan un par de espiráculos, que son las aberturas de los órganos respiratorios, que en este caso son pulmones en libro.

  • Metasoma. Al igual que los Eurypterida, los escorpiones presentan los últimos segmentos estrechados a modo de cola. Son los últimos cinco segmentos del cuerpo, de los cuales el primero es similar a los del mesosoma y el último porta el telson, un agijón por donde expulsa el veneno al estar conectado a una glándula venenosa.

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Alimentación

Los escorpiones se alimentan de otros invertebrados como insectos o arañas, raramente caracoles o pequeños vertebrados como roedores, serpientes o lagartos. Son generalmente animales nocturnos. La mayoría de las especies acechan a sus presas en las cercanías de sus propias cuevas u otros lugares de refugio. Algunos tipos son capaces incluso de cazar insectos voladores. También hay entre ellos cazadores activos, se trata principalmente de animales delgados con fuertes venenos. Durante la caza se emplean ambos pedipalpos como tenazas, y si no bastan para neutralizar a la víctima, entra en juego el aguijón, que se lanza por encima de la cabeza en menos de un segundo, envenenando a la presa. Luego la desmenuza con las mandíbulas, mientras al mismo tiempo las enzimas predigieren el alimento. La papilla alimenticia, en forma líquida, es absorbida. El proceso de alimentación puede requerir varias horas. Muchos son capaces de aguantar sin comer durante mucho tiempo, algunos incluso años, ya que su metabolismo en reposo apenas necesita energía.


Reproducción

La mayoría de los escorpiones se reproducen sexualmente; la mayor parte de las especies presentan sexos separados. Sin embargo, algunas se reproducen por partenogénesis, proceso por el cual huevos no fertilizados se desarrollan normalmente.

La reproducción sexual implica la transferencia de un espermatóforo de el macho a la hembra. Los escorpiones presentan un complejo ritual de cortejo para efectuar dicha transferencia. Comienza con el reconocimiento de ambos individuos mediante feromonas y una serie de movimientos; una vez reconocidos, comienza el cortejo. Entonces, el macho agarra los pedipalpos de la hembra con los suyos y comienzan una danza que puede durar varias horas. En este momento el macho dirige a la hembra hacia una zona propicia para depositar su espermatóforo; durante esta danza, el macho puede incluso clavar el aguijón a la hembra inyectándole algo de veneno en el final de su cefalotórax, quizás para estimularla.

Cuando el macho deposita el espermatóforo luego guía a la hembra hacia él. Esto permite al espermatóforo entrar en la abertura genital de la hembra, lo que produce la liberación de esperma en su interior y produciendo la fertilización. Tras esto se separan, y el macho generalmente más rápido para evitar ser devorado por la hembra, si bien es algo infrecuente entre los escorpiones.

Crías
Escorpión hembra con crías en el dorso.



Al contrario que la mayor parte de arácnidos, que son ovípados, los escorpiones son ovovivíparos. Los jóvenes, tras el nacimiento, son llevados por la madre en el dorso hasta que al menos han pasado la primera muda. Antes de esta no pueden sobrevivir sin el cuidado de la madre, ya que dependen de ella para regular los niveles de humedad y para su protección. Los juveniles requieren de 5 a 7 mudas para alcanzar el estado adulto.

Fluorescencia

Se conoce de los escorpiones su capacidad para emitir fluorescencia ante ciertas radiaciones, como la ultravioleta, debido a la presencia de compuestos químicos en su cutícula. Una lampara de luz ultravioleta puede ser de ayuda para caminar durante la noche en zonas donde puede haber estos animales ya que se detectarían rápidamente.

El veneno. Toxicidad

Todas las especies de escorpiones presentan veneno y lo emplean principalmente para matar o paralizar sus presas. En general, es de acción rápida. Puede emplearlo también como mecanismo defensivo. Está formado por una serie de neurotoxinas, inhibidores enzimáticos,... que causan diferentes efectos dependiendo de la especie. De todas las especies conocidas, tan solo 25 muestran un veneno mortal para el ser humanos, la mayor parte pertenecientes a la familia Buthidae. Sin embargo, la picadura, independientemente del poder tóxico, es bastante molesta.


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Citar como:

MENÉNDEZ VALDERREY, J.L.. \"Arácnidos. Los escorpiones\". asturnatura.com [en línea] Num. 443, [consultado el 9/12/2018]. Disponible en <https://www.asturnatura.com/articulos/quelicerados/arachnida-aracnidos-escorpiones-scorpiones.php> . ISSN 1887-5068