La Vitamina A



Introducción y estructura química

Vitamina A es el término que se utiliza para denominar a una serie de compuestos con actividad biológica de retinol: los retinoides y los carotenoides. Los retinoides se encuentran en la naturaleza en forma de retinol (alcohol) y retinal (aldehido) y también son conocidos como vitamina A-preformada; el retinal se convierte en el organismo en ac. retinoico y la forma más común de depósito corporal el palmitato de retinol.

Los carotenoides generan retinol al ser metabolizados, por eso se conocen como pro-vitamina A. Las plantas sintetizan cientos de carotenoides diferentes, pero solo el 10% de los mismos tienen efecto de provitamina A. El más áctivo de todos es el β- caroteno, que se transforma en dos moléculas de retinol; otros carotenoides que se pueden considerar pro-vitamina A son: el α-caroteno; el γ- caroteno y la β-criptoxantina.

Fuentes alimentarias

Los retinoides se encuentran en los alimentos de origen animal y no suelen encontrarse en forma de retinol libre sino en forma de retinil palmitato. Por otro lado, los carotenoides aparecen como pigmentos coloreados de muchas plantas, especialmente en las de color rojo, naranja o amarillo. Las plantas de color verde también contiene carotenoides, lo que ocurre es que su color está enmascarado por la clorofila; hay que tener en cuenta que no todos los pigmentos vegetales tiene acción pro-vitamina A; también están presentes en alimentos de origen animal ya que estos son capaces de asimilarlos de su alimentación e incorporarlos a sus depósitos corporales.

Las principales fuentes alimentarias de vitamina A son el hígado, los pescados grasos, la mantequilla, la leche, los vegetales de hoja verde y hortalizas y frutas coloreadas.

Cuantificación del contenido en vitamina A de los alimentos

La cantidad de vitamina A que contiene una alimento puede medirse en µg; o en Unidades Internacionales (UI), siendo la equivalencia de 1UI=0,3 µg. Sin embargo las diversas formas de vitamina A tiene diferente potencial biológico, por ello, la medida internacional más aceptada, en la actualidad, son los Equivalentes de Retinol, los cuales representan la cantidad de carotenoides o retinoides que tienen la misma actividad biológica que 1 µg de retinol.

Por ejemplo, para conseguir el potencial biológico de 1 µg de retinol se necesitan 12 µg de β-carotenos alimentarios o 2 µg en forma de suplemento farmacológico o si hablamos de otros tipos de carotenides, 24 µg de a-carotenos equivalen a 1 ER.

Equivalentes de Retinol para distintos carotenoides provitamina A:
  • β-carotenos alimentarios: ER=1/12
  • β-carotenos suplementos: ER=1/2
  • α-carotenos: ER=1/24
  • β-criptoxantina: ER=1/24

De esta forma, un alimento X con la siguiente composición química 23 µg Retinol, 48 µg β-carotenos, 72 µg α-carotenos, su contenido total en vitamina A, medido en ER, será:
ER: 23+(48/12)+(72/24)= 30 µg ER


Absorción y metabolismo

El contenido en vitamina A de un alimento puede perderse por oxidación (calentamiento del alimento en presencia de hierro, cobre y oxígeno y/o pH ácido). Por otro lado, su biodisponibilidad aumenta cuando se ingiere con otras fuentes de lípidos y los carotenos se absorben mejor tras una cocción moderada, que destruye su unión a proteínas de almacenaje vegetal.

La digestión de la vitamina A sigue el mismo proceso que el resto de los lípidos alimentarios. Así, los ésteres de retinol son hidrolizados por las lipasas pancreáticas, tras su unión a sales biliares y formación de micelas, y el retinol libre es absorbido en duodeno y yeyuno. La absorción de los retinoides es del 80-90% mientras que la de los carotenos es de un 30-40%.

En los enterocitos la vitamina A y los carotenos pasan a integrarse a los quilomicrones y son así transportados al hígado, donde se almacena en forma de palmitato de retinol. En el hepatocito, el retinol se une a la Proteína Transportadora de Retinol (RBP) y esta a su vez a la prealbúmina; de esta forma circula por la sangre y es transferido al resto de los tejidos para su utilización.

Por su parte, los carotenos salen a la circulación general formando parte de las VLDL para almacenarse, en su mayoría, en el tejido adiposo.

Funciones de la vitamina A

Visión

El retinol está implicado en la visión a bajas intensidades de luz y su carencia provoca la enfermedad conocida como nictalopia o "ceguera nocturna".

El retinol llega a la retina y se almacena en forma de retinil-ésteres. Cuando es necesario, estos ésteres se hidrolizan e isomerizan en 11-cis-retinol, que puede oxidarse para formar 11-cis retinal; éste es captado por los bastones, células encargadas de la visión con bajas intensidades de luz, donde se encuentra la rodopsina. La acción de los fotones cataliza la isomerización del 11 cis retinal a todo-trans-retinal unido a la rodopsina y ésta se transforma en opsina, desencadenando una serie de procesos en cascada que llevan a la generación de un impulso nervioso a través del nervio óptico. Una vez desencadenada la señal, el todo-transretinal se reconvierte a todo-transretinol, que se vuelve a almacenar en la retina.

Regulación de la expresión génica

La forma activa en la regulación de la expresión génica es el ac. retinoico, el cual a través de la estimulación e inhibición de la transcripción de determinados genes, ejerce un papel determinante en la diferenciación y especificidad celular, siendo imprescindible en la diferenciación de las células epiteliales y por lo tanto en el trofismo e integridad de piel y mucosas.

Inmunidad

Por ser necesaria para el correcto funcionamiento del sistema inmune, se le conoce como la vitamina "anti-infecciosa".

Por un lado su efecto sobre el mantenimiento de las mucosas y la piel, es fundamental en el mantenimiento de la inmunidad de barrera. Por otro, el ac.retinoico es básico para la diferenciación de los linfocitos y la activación de los linfocitos-T y por lo tanto ejerce un papel fundamental en la inmunidad celular.

Crecimiento y desarrollo

Tanto el exceso como el defecto de vitamina A producen alteraciones en el desarrollo embrionario ya que interviene en la formación y crecimiento celular. Asimismo el ac. retinoico es esencial para la síntesis de hormona del crecimiento.

Metabolismo óseo

Es esencial para la correcta actividad de las células del cartílago epifisario y durante el remodelado óseo modula la actividad de los osteoclastos y los osteoblastos. Tanto su déficit como exceso son factores de riesgo para la aparición de osteoporosis.

Efectos Antioxidantes

Tanto los retinoides como los carotenoides tienen efecto antioxidante, aunque es más intenso estos últimos. De la misma manera que no todos los carotenos son pro-vitamina A, tampoco todos los carotenos son antioxidantes. El de mayor efecto antioxidante es el ß-caroteno, que actúa sinérgicamente con otras moléculas como los tocoferoles y el ac. ascórbico.

Efecto sobre la pevención y tatamiento de enfermedades

La vitamina A por su papel en el mantenimiento de la integridad de la piel se utiliza en el tratamiento de ciertas afecciones de la misma. Entre otros mecanismos ayuda a disminuir las alteraciones producidas por la luz ultravioleta estimulando la producción de colágeno. Se utiliza en el tratamiento del Acné ya que disminuye la secreción sebácea, el número de bacterias en la piel y la inflamación.

Varios estudios han encontrado una relación positiva entre un consumo de dietas ricas en pro-vitamina A y una menor incidencia de enfermedades cardiovasculares. Este menor riesgo se atribuye a las propiedades antioxidantes y la disminución de la oxidación de las LDL, inicio de la formación de las placas de ateroma.

Trabajos realizados en cultivos celulares y modelos animales han demostrado la capacidad de los retinoides para reducir la carcenogénesis en piel, hígado, colon, próstata y otros tejidos; sin embargo, los estudios realizados en humanos, relativos al consumo de vitamina A y prevención de cáncer, han dado resultados menos claros.

Especialmente preocupantes son los estudios "in vivo" con respecto al papel de la vitamina A en la aparición del cáncer de pulmón; en los más de 10 estudios prospectivos, sólo uno encontró una relación inversa entre ingesta de vitamina A y riesgo de cáncer de pulmón, mientras que el estudio CARET sugiere que la suplementación con vitamina A en población fumadora aumenta el riesgo de carcinogénesis en un 28%.

Deficiencia

La deficiencia de vitamina A es la primera causa prevenible de ceguera en el mundo. El primer signo de deficiencia se manifiesta como problemas de visión con intensidades de luz bajas ("ceguera nocturna") y a medida que la deficiencia se intensifica aparece problemas en la conjuntiva y xeroftalmia (sequedad en los ojos), pudiendo acabar en ulceras en la cornea y ceguera. Por otro lado y por el efecto sobre la inmunidad, el déficit en vitamina A aumenta la propensión a padecer infecciones respiratorias, gastrointestinales y víricas como el sarampión.

También pueden aparecer retrasos en el crecimiento, anormalidades en el remodelado óseo, alteraciones en los dientes y disminución en la fertilidad. Según la OMS, cerca de 250 millones de personas en el mundo sufre deficiencia de vitamina A y sus consecuencias. Para evitar los problemas de deficiencia vitamínica se han instaurado varias estrategias con diferentes ventajas y desventajas.
  • Modificación de la Dieta: El conocimiento de las fuentes de este nutriente y como aumentar su biodisponibilidad, es fundamental para mejorar el estatus nutricional con respecto a esta vitamina.
  • Suplementación: La administración de altas dosis de vitamina A en jarabes o cápsulas es una medida útil en emergencias pero que no erradica el problema.
  • Fortificación: Se puede enriquecer en vitamina A una amplia gama de productos alimenticios, pero para que la fortificación sea eficaz el alimento debe ser consumido por una proporción importante de la población destinataria (a riesgo). En los países subdesarrollados se suele fortificar el arroz, el azúcar y el té; mientras que la fortificación de leches y cereales es común en países como EEUU o Reino Unido.

El Arroz Dorado

La mayoría de las poblaciones que presentan altas prevalencias de déficit en vitamina A, se alimentan, casi con exclusividad de arroz. El arroz es una mala fuente de vitamina A y solo presenta carotenos en la cascarilla y en las hojas, por lo que el refinamiento del mismo destruyen todas las fuentes de vitamina A posibles en este alimento. El arroz dorado es un alimento genéticamente modificado, para que acumule ß-caroteno en el endosperma, por la inserción de un gen de narciso (narcissus pseudonarcissus L.). Ha sido elaborado por la compañía Zeneca, con el compromiso de su distribución gratuita con fines humanitarios, así como de ceder un cierto número de semillas a los agricultores de los países más afectados por esta deficiencia, para que puedan mantener un cultivo suficiente.

Las dificultades que ha entrañado la gestación de este alimento han sido mayores de las que se pensaban y aunque su distribución había sido planeada para principios de esta década, todavía no ha sido comercializado.

A pesar de que es una ayuda evidente para solucionar el problema de la ceguera y de las infecciones en ciertas áreas, no debemos olvidar que junto a un déficit de vitamina A, en estos países hay una escasez de alimentos que lleva a una desnutrición global y que la distribución gratuita de alimentos enriquecidos no es la solución para el problema de déficits nutricionales.

Recomendaciones

Se basan en la cantidad necesaria para garantizar los depósitos corporales necesarios para mantener una función reproductiva, inmunológica, oftálmica y sobre la expresión génica adecuados, a la que se añade un factor de seguridad adicional para cubrir variaciones en la absorción y utilización de las vitaminas.

Toxicidad

Un exceso en la ingesta de vitamina A produce hipervitaminosis A y puede ocurrir por un consumo muy elevado de forma aguda o por ingestas no tan altas de manera crónica. Tradicionalmente aparecía con frecuencia en los pescadores de altura, que pasan muchos meses seguidos en altamar y que se comían con frecuencia, y para aprovecharlos, los hígados de los pescados que capturaban. En nuestro medio, las intoxicaciones por vitamina A no son frecuentes. Se manifiesta clínicamente como piel seca y escamosa, fatiga, pérdida de apetito, cefaleas y dolores articulares y óseos. En casos severos puede llevar a disfunción hepática, hemorragias y coma.

Algunos individuos como los alcohólicos son más susceptibles a padecer toxicidad a menores dosis, ya que el etanol promueve la hepatotoxicidad del retinol y en menor medida del β-caroteno.

Los efectos tóxicos de los carotenoides son muy bajos pero se pueden acumular en la piel, produciéndose una hipercarotenodermia reversible al cesar el consumo excesivo de carotenoides.

Durante el embarazo, ingestas excesivas de vitamina A son teratogénicas, causando anomalías craneoencefálicas, cardiacas y/o renales.

Varios estudios recientes han sugerido que una ingesta de retinoides superior a 1500 µg/día, a largo plazo, puede aumentar el riesgo de fracturas osteoporóticas y descenso en la densidad mineral ósea en personas de edad avanzada. Estas cifras son muy superiores a las recomendaciones, pero inferiores al UL establecido; el exceso de carotenoides no causa esta alteración.

El exceso de retinol parece promover la resorción ósea e interferir con la acción de la vitamina D sobre el balance de calcio. Aunque una deficiencia de vitamina A también se ha asociado a problemas óseos; no se recomienda la toma de suplementos de vitamina-preformada en las personas de la tercera edad.


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Citar como:

LORENZO CORCHÓN, A.. \"La Vitamina A\". asturnatura.com [en línea] Num. 455, [consultado el 12/12/2018]. Disponible en <https://www.asturnatura.com/articulos/nutricion/energia-nutrientes-componentes-dieta/vitamina-a-retinol-carotenos.php> . ISSN 1887-5068