Nutrición en la lactancia



Tras el parto la mayoría de las funciones orgánicas regresan paulatinamente a una situación similar previa al embarazo. Sin embargo, existen cambios súbitos, sobre todo en el peso corporal con pérdida de líquido y movilización de los depósitos grasos. Al mismo tiempo los niveles de algunas hormonas como la prolactina en tanto que la progesterona y los estrógenos disminuyen.

Para el cálculo de las recomendaciones de ingesta de nutrientes durante la lactancia se estima la cantidad de energía requerida para la síntesis láctea, se le suma la cantidad de energía contenida en la leche y se le resta la energía que aportan las reservas grasas de la madre.

La lactancia es la época de mayor requerimiento nutricional de una persona, incluso mayor que durante el embarazo. En los primeros 4-6 meses el lactante dobla su peso y la leche segregada en éste tiempo es de unos 750 ml/día, la producción de 100 ml de leche supone un gasto de unas 85 kcal, lo que implica que durante los primeros 6 meses se requiere una cantidad de energía de aproximadamente 550 kcal/día para mantener una lactancia adecuada; en los siguientes 6 meses la producción desciende a unos 600 ml/día y las necesidades a 640 kcal/día. Aún cuando parte de esta energía proviene de los depósitos acumulados, especialmente durante el segundo trimestre del embarazo, gran parte debe ser obtenida de la dieta. Se recomienda que la mujer lactante debe de ingerir unas 2800 kcal/día y nunca menos de 1800 kcal/día.

La desnutrición materna afecta al volumen de leche formado así como a la composición nutricional de la misma.

Las necesidades de proteínas se ven incrementadas en unos +15g de proteínas/día durante los primeros 6 meses y en +12g/día durante los 6 siguientes; requerimientos que se estiman teniendo en cuenta la cantidad de proteínas en la leche materna (aproximadamente 1,1-1,2 g/100 ml) y que la eficacia en la conversión de la proteína alimentaria en proteína láctea es de un 70%. Al menos el 50% de las proteínas deben ser de alto valor biológico.

Ingesta durante la lactancia y embarazo
Ingestas recomendadas durante la lactancia y embarazo

El perfil lipídico de la grasa de la leche es un fiel reflejo del de la dieta materna, así que se recomienda una adecuada proporción de ácidos grasos saturados, monoinsaturados y poliinsaturados. Las cantidades de ácidos grasos esenciales y omega-3 son similares a las recomendadas durante el embarazo. En cuanto a las vitaminas las recomendaciones de vitamina A se elevan, ya que es una vitamina muy abundante en la leche materna y tiene una función fundamental en la inmunidad del niño. En la leche materna se secretan entre 300- 560 µg/día de equivalentes de retinol, que implican entre el 25-45% de las reservas maternas, por lo que la ingesta dietética debe incrementarse en unos +500 µg/día, las recomendaciones para la vitamina D son las mismas que para las mujeres gestantes y las de la vitamina E aumentan ligeramente a +5 mg/día. Las vitaminas hidrosolubles deben aumentarse entre un 30-50% con relación a la mujer adulta no embarazada.


En lo que respecta a los minerales las madres lactantes proporcionan a sus hijos un promedio de 200-250 mg de calcio al día, aunque se puede llegar a valores de 400 mg/día, dado que las madres solo absorben un 30% del calcio que ingieren, la ingesta de este mineral debe incrementarse en unos +800 mg/día. La succión, la prolactina y los bajos niveles de estradiol provocan movilización del calcio óseo y puede aumentarse el riesgo de desmineralización ósea. En general una dieta adecuada posteriormente a la lactancia produce una buena recuperación del hueso. La pérdida de hierro debida a la hemorragia durante el parto y en el postparto se compensa con el procedente de la masa de glóbulos rojos que disminuye gradualmente. A pesar de que las pérdidas menstruales no reaparecen hasta el fin de la lactancia, la necesidad de aportar 0,3 mg de hierro/día a la leche materna hace recomendable una dieta rica en este mineral y con una buena disponibilidad en la mujer lactante.

No debemos olvidar un buen aporte de agua, ya que la leche es en un 85- 90% agua; para mantener un buen balance hídrico es necesario la ingesta de 2-3 litros de líquido al día.

La tabla siguiente resume las recomendaciones nutricionales para la mujer gestante y lactante para población española según Moreiras y colaboradores (2002).



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Citar como:

LORENZO CORCHÓN, A.. \"Nutrición en la lactancia\". asturnatura.com [en línea] Num. 447, [consultado el 16/12/2018]. Disponible en <https://www.asturnatura.com/articulos/nutricion/ciclo-vida/nutricion-lactancia.php> . ISSN 1887-5068