Glúcidos. Funciones biológicas




Los glúcidos desempeñan diversas funciones, entre las que destacan la energética y la estructural.

Función energética

Constituyen el material energético de uso inmediato para los seres vivos, siendo la glucosa el más utilizado como fuente de energía para llevar a cabo los procesos vitales (la oxidación de un mol de glucosa proporciona a la célula 266 kcal). Algunos glúcidos, como el almidón en los vegetales y el glucógeno en los animales, permiten acumular miles de moléculas de glucosa en forma de reserva energética.


Función estructural

Muchos azúcares tienen una participación esencial en la formación de moléculas de importancia estructural para los seres vivos. Así por ejemplo, la celulosa, pectina y hemicelulosa forman parte de las paredes celulares de las plantas; la quitina interviene en la formación del exoesqueleto de los artrópodos y en el caparazón de los crustáceos; la ribosa y la desoxirribosa forman parte de los ácidos nucleicos, ...

Función de almacenamiento de información

Diversos oligosacáridos se enlazan a moléculas de proteínas o lípidos formando glicoproteínas y glicolípidos, respectivamente, los cuales se encuentran en la superficie exterior de la célula. La parte glícidica de estas moléculas da a las células una señal de identidad, de manera que los distintos tipos celulares se reconocen por los oligosacáridos presentes en el exterior de las membranas.

Otras funciones

Los glúcidos desempeñan funciones más complejas al actuar como lubricantes (ácido hialurónico), cementantes (condroitina), anticoagulantes (heparina),...

En este artículo tienes información sobre la importancia de los glúcidos o hidratos de carbono en la dieta.

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