Poliquetos. La reproducción



Los poliquetos muestran una alta capacidad de regeneración; son capaces de regenerar el cuerpo entero desde un único segmento, especialmente en aquellas especies que tienen el cuerpo indiferenciados. En este proceso tiene una gran importancia el sistema nervioso. La reproducción asexual por gemación o fragmentación del cuerpo no es muy abundante pero existe en algunos grupos.

Corte transversal de Nereis mostrando huevos en el celomaLo más común en los poliquetos es la reproducción sexual. Son dioicos (es muy raro el hermafroditismo), y tienen gónadas diferenciadas asociadas a septos o vasos sanguíneos; en los más primitivos cada segmento tiene gónadas, pero en los grupos más recientes las gónadas aparecen sólo en los segmentos genitales, casi siempre en la región abdominal del animal cuando se encuentran diferenciados regionalmente. Estructuralmente, las gónadas no son órganos bien definidos, sino que son unas masas de gametos en desarrollo formadas por gametogonias o gametocitos que se expulsan al celoma. De esta forma, al alcanzar el gusano la madurez el celoma está completamente lleno de gametos que pueden dar un color característico al gusano. La expulsión de todos estos gametos puede realizarse por medio de celomoductos asociados a los nefridios, por gonoductos o incluso directamente por la rotura del cuerpo, lo que conlleva la muerte del animal. En la fotografía se muestra un corte transversal de Nereis, donde se observa, además del vaso ventral, el cordón nervioso y los músculos ventrales, una serie de huevos dispersos por el celoma.



Varias especies de poliquetos bentónicos, como sillídos, nereidos y eunícidos sufren epitoquía (fig. 1). Esto consiste en la formación de individuos reproductivos o epítocos temporalmente adaptados a la vida pelágica. Supone unas modificaciones en la estructura de cabeza, parapodios y sedas; el individuo que sufre estos cambios se conoce como epítoco y su cuerpo se divide en dos partes: una región epítoca y una átoca. Con frecuencia, los segmentos portadores de gametos son los más afectados. La epitoquía está coordinada muy estrechamente de forma que gran cantidad de individuos se conviertan en epítocos en una franja muy estrecha de tiempo y se formen enjambres que aumentan las posibilidades de la fecundación cruzada.

Epitoco pelágico de poliqueto

Los poliquetos presentan segmentación espiral en el huevo, que es telolecítico. El desarrollo es indirecto y es característica la presencia de larva trocófora, que cuenta con un cinturón ciliado a la altura de la boca llamado prototroco. Posteriormente aparece otro cinturón más, el telotroco, que circunda la larva por encima del ano. En este punto, la larva trocófora consta de tres regiones:

  • Región del prototroco, donde está la boca, una placa o mechón apical (que formará el prostomio y el cerebro) y el prototroco.
  • Región del pigidio, compuesta por el telotroco.
  • Región de crecimiento, intermedia, donde irán surgiendo todos los segmentos del cuerpo.

La larva metatrocófora es posterior y se inicia con la aparición de una banda de cilios llamada metatroco, que se sitúa bajo la boca, y de los primeros rudimentos de segmentos con sedas (nectoquetas) en sentido anteroposterior en la zona de crecimiento. La metamorfosis continúa y la larva va adquiriendo más segmentos hasta que abandona la vida pelágica y se hace bentónica. En la figura 2 se muestran tres pasos de esta metamorfosis, desde una larva trocófora tardía a una larva adulta.

Larvas de poliquetos



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Citar como:

MENÉNDEZ VALDERREY, J.L.. \"Poliquetos. La reproducción\". asturnatura.com [en línea] Num. 60, [consultado el 16/12/2018]. Disponible en <https://www.asturnatura.com/articulos/anelidos/repro.php> . ISSN 1887-5068