Las invasiones biológicas



En la naturaleza, todos los seres vivos pueden dispersarse, para lo cual poseen muy diversas formas, ya sea caminando, nadando, volando, o ser transportados mediante el viento o corrientes marinas. Además, muchos poseen la capacidad de volver al punto de partida, realizando así migraciones de un ámbito definido y con una cierta regularidad; el fitoplancton realiza migraciones diarias, ya que asciende a aguas superficiales durante el día, mientras que pasan la noche en zonas más profundas; son conocidas las migraciones anuales llevadas a cabo por diferentes aves limícolas entre zonas cálidas y el frío norte europeo, como los colimbos o los cormoranes. Sin embargo, estos movimientos no amplían el área de distribución de la especie, ya que son movimientos que se realizan dentro de ella. Para ampliar esta área, es necesario la presencia de individuos que se desplacen a nuevas zonas sin regresar a la zona de origen.

El sargazo, una importante especie invasoraLas dispersiones suelen realizarse por juveniles inmaduros (dispersión post – juvenil), al abandonar su lugar de nacimiento, o cuando su hábitat se encuentra superpoblado; si el individuo encuentra un hábitat favorable, se establece en él y se amplía el área de distribución de la especie; si no lo encuentra, la dispersión fracasa. La invasión ocurre cuando una especie es capaz de colonizar y persistir en una zona en la cual previamente no había vivido. En un lugar en el que las condiciones ambientales se mantienen constantes, una especie es capaz de ampliar su área de distribución tanto como permitan sus capacidades de dispersión, llegando a alcanzar un equilibrio balanceado posteriormente.


Sin embargo, cuando las condiciones ambientales cambian, es posible que el área de distribución de una especie sufra cambios. Así ocurre si pensamos en escalas de tiempo geológicas y nos remontamos a la época de las glaciaciones, muchas especies fueron capaces de ir colonizando zonas más meridionales a medida que descendían los hielos. Algo parecido ocurre cuando un nuevo espacio aparece en la naturaleza, como la aparición de una nueva isla volcánica, o cuando se conectan dos regiones o continentes mediante los movimientos tectónicos (por ejemplo, Norteamérica y Sudamérica); de esta forma, se mezclan las especies de ambas zonas y se entra en una competición entre ellas hasta alcanzar al final un equilibrio estable.

Estos ejemplos son casos de invasiones naturales, o más bien dispersiones motivadas por cambios ambientales. Sin embargo, al finalizar las glaciaciones y al aparecer el ser humano en escena, sus actividades produjeron el transporte, intencionado o no, de organismos a nuevas áreas. Así ocurrió durante la colonización del Nuevo Mundo y Australia, en la que muchas especies de plantas y animales fueron introducidas desde el Viejo Mundo en América y Australia, desplazando a las especies nativas en muchas ocasiones hasta producirse su extinción. Fue en esta época quizás cuando se produjeron las primeras invasiones biológicas de importancia originadas a causa de la actividad humana.

Por invasión biológica se entiende un aumento incontrolado del número de individuos de una especie y que afecta de forma negativa a los ecosistemas nativos (foto superior, Sargassum muticum, originarío del SE asiático).

Tras muchas décadas en las que los medios de transporte han evolucionado hacia mayores y más rápidos, se ha intensificado el bombardeo de especies alóctonas (no autóctonas) en nuevas regiones. Esto ha producido el inicio de una nueva época en la que se ha comenzado a producir una terrorífica alteración de la naturaleza. De hecho, la destrucción del medio natural y las invasiones biológicas son consideradas como las dos principales causas de pérdida de biodiversidad mundial.

Las invasiones pueden tener un gran impacto a escala ecológica, económica, social, y representan un riesgo para la conservación de ecosistemas, la salud humana y los sistemas productores de alimentos.

Después del Terciario y las glaciaciones, se establecieron las llamadas regiones biogeográficas actuales, cada una con su propia flora y fauna característica. Estas regiones se encuentran separadas unas de otras por fronteras biológicas, como pueden ser cadenas montañosas (Cordillera Cantábrica) o grandes masas de agua, por lo que el intercambio de especies entre regiones es bastante escaso aunque existente de forma natural.

Regiones biogeográficas de Europa

Sin embargo, el hombre ha sido capaz de atravesar estas barreras o fronteras biogeográficas, y junto con él muchas veces lo hacen de acompañantes especies que se establecen en una región diferente, y que así se convierten en un invasoras e inician así el proceso de invasión, que generalmente es irreversible.

Las invasiones son un problema global, que se producen tanto en ecosistemas terrestres como marinos, y las especies implicadas pueden ser bacterias, virus, hongos, insectos, moluscos, plantas, peces, mamíferos y aves, que pueden ser introducidas consciente o accidentalmente.

El proceso de invasión tiene diferentes fases. En principio corresponde a un aumento de la biodiversidad al aparecer las nuevas especies; muchas veces al llegar a la nueva zona no son capaces de establecerse y mueren, pero otras sí lo hacen, naturalizándose en la zona o convirtiéndose en una especie subespontánea. Esta especie puede permanecer cierto tiempo naturalizada, pero una perturbación, ya sea natural como un temporal, o artificial, como la construcción de un puerto, que abra nuevos espacios vacíos para ser colonizados, produce una facilitación, en la que la especie invasora comienza a aumentar su área de distribución dependiendo numerosos factores que ya veremos y compitiendo con las especies del ecosistema nativo, hasta una posible estabilización en el mismo. Tan sólo una pequeña parte de las especies que inicialmente colonizaron el territorio son capaces de establecerse en él.

Etapas de una invasión

Vemos por tanto que la invasión tiene dos etapas principales, el transporte de las especies a su nueva localización, y el establecimiento y aumento de su población; puede considerarse además un tercer punto que correspondería a la dispersión de las poblaciones iniciales.

Tras esta introducción general a las invasiones biológicas, veremos a continuación cuáles son los principales factores que hacen que una especie sea invasora.



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Citar como:

MENÉNDEZ VALDERREY, J.L.. \"Las invasiones biológicas\". asturnatura.com [en línea] Num. 102, [consultado el 12/12/2018]. Disponible en <https://www.asturnatura.com/articulos/aliens/invasion.php> . ISSN 1887-5068