Estado de protección: Monumento Natural. Declarado por Decreto 72/95, de 27 de abril
Especie: Roble.
Localización: en el concejo de Quirós, en la localidad de Bermiego.
Dimensiones: Altura: 9,50m; Diámetro normal: 5,90 m; Diámetro copa: 19m
Accesos: A pocos kilómetros del Pantano de Valdemurio, por la AS-229, se encuentra el cruce a Bermiego. Una carretera sinuosa nos sube al pueblo de Bermiego, donde justo en su entrada hay un aparcamiento. El roble se encuentra en el centro del pueblo, junto a la capilla de San Antonio.
Situado en un paraje tan singular como la falda de la Sierra del Aramo, este impresionante roble, se encuentra a más de 700 m de altitud junto a la capilla de San Antonio, construida en el año 1790, en el bello pueblo de Bermiego.
Conocido como El Rebochu, posiblemente fue plantado hace algo más de 200 años al contruirse la capilla. Lamentablemente, el árbol se encuentra mal conservado, ya que la base del tronco está ahuecada. Presenta bastantes ramas cortadas debido a antiguas podas, y las ramas secundarias no son muy largas; tiene además algunas ramas muetas; tan sólo quedan unas 5 ramas principales, todas ellas acodadas. Sin embargo, aún mantiene todavía algo de su frondosidad.
El roble se encuentra junto a un camino que sube a un antiguo monasterio, del que hoy tan sólo permanece una capilla junto a la cual se realizan fiestas durante el verano. Junto al roble, y en una plaza, está la capilla de San Antonio, y desde el árbol puede verse en ella una placa que dice: "HIZOSE SIEN DO CU / RADE ESTA Parota / DON MANUE L GARZIA / ZEBALLOS AÑO DE 1790". Este año de construcción de la iglesia puede ser también el año de plantación del Rebochu, aunque puede ser también de unos años antes. El día de la fiesta de San Antonio, patrón de los pastores, el 13 de Junio, el árbol cobra importancia entre las gentes al ser el protagonista bajo el cual se comercia con productos típicos de la tierra, como el pan de escanda. También los vaqueros de Bermiego acuerdan al pie del viejo roble el aprovechamiento de los pastos en invierno, en concreto de la finca de la Mortera, una propiedad comunal.
Los robledales o carbayedas ocuparían hoy gran parte del territorio asturiano de no ser por la actividad del hombre, ya que constituyen la vegetación potencial de la parte baja de Asturias. Lamentablemente, las antiguas carbayedas han desaparecido para dejar paso a prados de pasto, de siega, plantaciones monoespecíficas de Eucaliptus para la industria papelera, etc., que han alterado el paisaje natural asturiano. En algunos lugares abandonados, donde la actividad del hombre ha cesado, se puede ver como este bosque se va recuperando lentamente. Es el roble uno de los árboles mejor adaptados al clima de Asturias: es el primero en echar hojas en primavera y el último en perderlas en otoño.