Carbonatos
Fórmula: CaCO
3
Sistema: Ortorrómbico.
Presentación: Cristales sencillos o con mancha múltiple dando un aspecto de prisma hexagonal. Aparece en cristales romboédricos sencillos o con macla múltiple dando un aspecto de prisma hexagonal. En formas hialinas coraloides, fibroso o fibrosoradiado, estalactítico, oolítico y pisolítico.
Química:
Es un polimorfo del CO3Ca inestable en condiciones ambientales. Contiene sustituciones isomorfas de Ba, Sr, Pb y Zn. Soluble en ácido clorhídrico.
Color: Blanco es el más frecuente. También violáceo, marrón, negro, azul o verde
Brillo: Vítreo, resinoso en superficies de fractura.
Fluorescencia: Algunas de estas variedades brillan con una fluorescencia azul, rosa y amarilla bajo los rayos ultravioleta, y adquieren una tonalidad amarilla o pardusca bajo los rayos X.
Dureza: 3.5 a 4.
Raya: Blanca.
Densidad: 2.94 g/cm
3.
Fractura: Subconoinal.
Exfoliacion: Imperfecta.
Optica: Biáxico negativo
Formación: Se origina en depósitos a baja temperatura, en grutas, zonas de oxidación de yacimientos mineros y fuentes calientes, también en algunas rocas sedimentarias y metamórficas y en muchas minas de galena. La secuencia de crecimiento del aragonito puede dividirse en tres etapas: Primero, en algunos lugares, el agua se filtra por el suelo y entra en contacto con rocas muy calientes situadas a profundidad. Calentada por esas rocas el agua asciende y acaba saliendo a la superficie, entre burbujeos en fuentes termales. Después el agua de las fuentes termales se enriquece en minerales disueltos, entre ellos el calcio y el carbono. Al evaporarse y convertirse en vapor, precipita estos compuestos en el suelo, que al combinarse con él oxigeno, forma los cristales del aragonito. Los cristales suelen crecer en ramas que tienen un parecido a los corales. En ocasiones este mineral llega a tomar formas globulares o estalactiticas.
Yacimientos: La Península Ibérica constituye un yacimiento clásico de esta especie, apareciendo en todo el Trías, destacando las localidades de Molina de Aragón (donde fue descubierto), Luzón y Sigüenza (Guadalajara), y Beteta y Minglanilla (Cuenca). En Zaragoza se encuentran asociaciones conocidas con el nombre de "Torrecicas", en Monteverde, Nuévalos y Calatayud. Las formaciones cristalinas conocidas como "Piedras de Santa Casilda" tienen su origen en Salgüero de Juarros y Montes de Ubierna (Burgos). Otras localidades son Medinaceli (Soria) y Bufíol y Játiva (Valencia), conocidos como "Pilaretas". Aparece también pero con menor abundancia en Murcia, Andalucía y Asturias. En Chiclana (Cádiz) se encuentran maclas pseudohexagonales totalmente blancas. Se ha encontrado aragonito de variedad coraloide en Valdepeñas (Ciudad Real).
Usos: Como piedras ornamentales, piezas de decoración, indicada para combatir la timidez, tratamientos cardiacos y oculares.
Otros: Cuenta la leyenda que en la región de Molina de Aragón (Guadalajara), vivían dos familias tan ricas y poderosas como enfrentadas entre si. Por desgracia de ambas, entre la hija de una y el hijo de la otra surgió el amor, por lo que los padres de la chica decidieron separarlos y viendo que era imposible pensaron en matar al chico. Al enterarse la chica de que su amado había muerto, acabó muriendo de amor, pero sus lágrimas se solidificaron con una dureza excepcional, extendiéndose y adoptando formas caprichosas, como carámbanos de nieve por su blancura y brillo. Es esta la leyenda que narra el origen del aragonito.
El nombre se debe a Werner quién definió este mineral a partir de ejemplares procedentes de la localidad de Molina de Aragón (Guadalajara) y que él, por error, atribuyó a Aragón.