Cordados viene del latín Chorda que significa “cordón”. Los animales de este filo pertenecen a la rama del reino animal de los deuterostomados, esto es, que durante el desarrollo embrionario el blastoporo (la primera apertura del embrión) da lugar al ano. En esta rama deuteróstoma están presentes también los Equinodermos, los Hemicordados, los Urocordados y los filos Lofoforados (Phoronídeos, Ectoproctos y Braquiópodos). Con unos orígenes muy humildes, los cordados han evolucionado hacia el cuerpo de los vertebrados, muy adaptable a distintas condiciones de vida pero que mantiene siempre un patrón reconocible.
Las principales contribuciones de los cordados son:
La notocorda es una estructura que aparece en todos los miembros del filo, tanto si está restringida a los estadíos más tempranos de desarrollo como si está presente a lo largo de toda la vida. Es una estructura a modo de palo, con un cuerpo semirrígido de células encerrados por una carcasa fibrosa, que se extiende a todo lo largo del cuerpo en muchos casos entre el tracto digestivo y el sistema nervioso central. Su función primaria es la de actuar de soporte del cuerpo y hacerlo más rígido, esto es, tiene una función de esqueleto.

El plan estructural de los cordados comparte características con otros filos de invertebrados tales como la simetría bilateral, un eje antero posterior, celoma, metamerismo y cefalización.
Las características definitorias de los cordados son:
Estas características se encuentran siempre en los cordados, por lo menos en sus estados de desarrollo. En muchos casos, estas características están modificadas o pueden desaparecer en estados más avanzados del ciclo de vida.