1. Características generales
Los isópodos son uno de los grandes órdenes de crustáceos; las casi 4000 especies descritas son casi todas marinas, excepto algunas terrestres, las conocidas cochinillas de humedad o "bichos bola" pertenecientes al género Armadillium. Las acuáticas, ya sean marinas o de agua dulce, son bentónicas y algunas son parásitas; entre estas destacan los piojos de mar, parásitos de muchas especies de lábridos. Son todas de pequeño tamaño, ya que hay pocas especies que sobrepasen el centímetro y medio y de colores pardos o grisáceos, adaptándo el mismo a la coloración del fondo para pasar desapercibidos. Las especies marinas viven entre algas, grietas, animales sésiles como briozoos e hidrozoos e incluso se encuentran en playas arenosas.
Los isópodos presentan el cuerpo aplanado dorsoventralmente que carece de caparazón. La cabeza, con forma de escudo, se encuentra fusionada con el primero o los dos primeros segmentos torácicos formando así el cefalotórax; las antenas primarias son unirrámeas y cortas, vestigiales en las especies terrestres; los ojos compuestos son sésiles. El tórax tiene un par de maxilípedos y siete pares de pereiópodos usados en la locomoción. El abdomen, indiferenciado del tórax en vista dorsal, tiene los dos primeros segmentos más o menos fusionados al tórax y algunos de los finales pueden fusionarse con el telson; algunos de sus apéndices funcionan como branquias (ver figs 1 y 2).
La alimentación de los isópodos es básicamente omnívora y carroñera, aunque existen especies herbívoras; estas presentan asociaciones con hongos o bacterias que les ayudan a la digestion de la celulosa. Las especies parásitas se alimentan de los líquidos corporales del hospedador mediante sus piezas bucales succionadoras transformadas con forma de aguja o cono.
El intercambio gaseoso se realiza en los apéndices abdominales, que también se emplean para la natación al tener forma aplanada; en las especies más evolucionadas existe un reparto de estas dos tareas entre los pleópodos, de forma que los anteriores son los empleados en la natación y los posteriores en la respiración. Es frecuente que los pleópodos respiratorios estén cubiertos por un opérculo formado por los apéndices anteriores aplanados. Son capaces de presentar una respiración tegumentaria por todo el cuerpo. Como sistema de excrección presentan glándulas maxilares.
En cuanto a la reproducción, los sexos están separados y el dimorfismo sexual es común. Las gónadas se encuentran a pares; en los machos los espermiductos se abren al exterior en el segundo par de pleópodos; las hembras carecen del primer par de pleópodos y el segundo forma un opérculo que cubre el marsupio o bolsa incubadora. Los oviductos forman en su parte final un receptáculo seminal donde el macho deposita los espermatozoides durante la cópula; la incubación, que dura más o menos dependiendo de la especie, acaba con la eclosión de los huevos que liberan una postlarva (manca), que tiene el último par de apéndices completamente desarrollados.
Los isópodos presentes en la Península se pueden englobar en ocho subórdenes diferentes:








