1. Características generales
Este pequeño grupo de algo más de 800 especies incluye crustáceos que por lo general son dulceacuícolas. Son característicos sus apéndices aplanados y foliosos, en los que tanto en endopodio como el exopodio son un único lóbulo con sedas marginales; la coxa de los mismos tiene un epipodio también aplanado que funciona como branquia; de esta característica deriva el nombre del grupo, "pies branquia". Los apéndices del cuerpo están además adaptados para la alimentación filtradora y también para la natación. Tanto las primeras antenas como las maxilas son vestigiales. En el último segmento del abdomen tiene dos largas prolongaciones llamadas cercopodios.
Son de pequeño tamaño y ráramente superan el centímetro de longitud, aunque algunos camarones pueden llegar a varios centímetros. Viven generalmente en charcas efímeras, quizás gracias a la ausencia de peces, y su vida está restringida a la duración de la misma. Algunas especies son capaces de tolerar cierto grado de salinidad.
El mecanismo de locomoción es diferente según el hábitat de la especie. Las nadadoras, como las pulgas de agua, utilizan sus antenas para nadar; un rápido movimiento de las mismas empuja a saltos al animal hacia la superficie y después son usadas a modo de paracaídas para ralentizar el hundimiento. Además de las antenas, otras especies como los camarones duende, usan para la natación los apéndices del tronco y es característica su natación al revés, con las extremidades hacia arriba (fig. 1, movimiento de los apéndices de un anostraco o camarón duende; todas las figuras © Biodidac). Las que viven en el fondo se sirven de los mismos para la reptación.

La nutrición de los branquiópodos es bastante homogénea.
La mayor parte de los mismos son suspensívoros y utilizan las sedas de sus apéndices para crear corrientes y recoger las partículas alimentarias; estas sedas no realizan un cribado propiamente dicho, sino que empujan las partículas hacia la zona medioventral donde son conducidas a la boca tras enredarse en mucus. El esquema tiene variaciones en los diferentes grupos, como los apéndices que son usados para crear las corrientes de agua o los que recogen la comida; algunas especies son predadoras. El tubo digestivo responde al esquema general de los artrópodos, con un esófago y un estómago dilatado; en las pulgas de agua hay dos ciegos digestivos adelantados (fig 2. Mecanismo de alimentación y sedas alimenticias de Daphnia).
El intercambio gaseoso se realiza en la parte dilatada de los apéndices, el epipodio, aunque posiblemente todo el apéndice intervenga en el mismo. Como mecanismo de excrección utilizan glándulas maxilares (fig 3. Artemia, apéndices mostrando el epipodio respiratorio).

La reproducción tiene unas características propias, especialmente en las pulgas de agua. Generalmente los machos tienen unos apéndices modificados para la cópula y utilizan las antenas para sujetar a la hembra, y las éstas tienen unas cámaras de incubación donde permanecen los huevos diferentes periodos de tiempo. El desarrollo es directo en los cladóceros y en los otros grupos existe una larva nauplio. En muchos grupos la partenogénesis es bastante frecuente hasta el punto de que se desconocen las formas masculinas; esto en los cladóceros es común. Durante su ciclo, si las condiciones son favorables, una hembra produce cientos de huevos diploides partenogenéticos que originan más hembras; si las condiciones se vuelven adversas, aparecen los machos y fecundan a las hembras, que realizan una puesta de sólo dos huevos grandes que permanecen en la cámara incubadora; esta cámara engrosa sus paredes hasta el punto de convertirse en una cápsula protectora llamada efipio. Esta cápsula es la que resiste el periodo desfavorable, siendo capaz de sobrevivir a largos periodos de desecación, congelamientos, enzimas digestivos en caso de ser comida, y además funciona como medio de dispersión. Estos huevos latentes son frecuentes en otros branquiópodos además de los cladóceros; al llegar el periodo favorable se rompen y los huevos se desarrollan. Algunas especies de Daphnia presentan una ciclomorfosis, en la que entre primavera y otoño la cabeza pasa de ser redondeada a picuda, quizás para evitar la predación (fig 4. Morfología de Daphnia, un cladócero).

Los branquiópodos, que tienen categoría de clase dentro de los crustáceos, se dividen en 3 subclases:




